lunes, 13 de julio de 2009

Los niños que duermen siesta rinden mejor


Un estudio presentado en Seattle durante la convención Sleep 2009 –reunión anual de expertos en sueño– sostuvo que los niños de entre 4 y 5 años que duermen siesta presentan un mayor rendimiento psicosocial, en comparación con los que no lo hacen. Está probado que dormir bien es elemental para cualquier adulto, y que si no se duermen las 8 horas diarias correspondientes, pueden presentarse problemas que van desde el malhumor, obesidad, somnolencia y falta de concentración, hasta muerte de neuronas, diabetes e impactos cardiológicos debido a la falta de ciertas hormonas producidas durante el descanso.
Sin embargo, también es importante dormir la siesta y más en el caso de los chicos. Así lo demostró el estudio estadounidense al indicar que, en los niños, no dormir la siesta puede ocasionar estrés, hiperactividad, depresión e irritabilidad. La investigación se realizó sobre una muestra de 62 menores, de los cuales el 23 por ciento había dejado de dormir siesta. Brian Crosby, psiquiatra y profesor de la Universidad de Pennsylvania, aseguró que las pruebas conductuales revelaron que quienes no dormían a la tarde tenían muchos más síntomas de hiperactividad, ansiedad y depresión.
El investigador norteamericano, recomendó que los pediatras les pregunten a los padres si sus hijos duermen siesta o no y que tengan en cuenta la respuesta con el tiempo total de descanso y la calidad del sueño para entender posibles problemas del sueño o de rendimiento.“Dormir la siesta la relaja. Si no duerme por la tarde, se transforma, se estresa muchísimo y se pone muy nerviosa”, aseguró Alejandra Sequeira, madre de Guadalupe de 5 años. Silvia Marelli, mamá de Bianca, de 4, dice que como su hija va al jardín por las mañanas vuelve muy cansada y que “se nota cuando no duerme porque está como pasada de rosca. El remedio es acostarla con su muñeco y hacerla dormir la siesta dos horitas”.
Sin embargo, muchos padres no celebran la idea de la siesta porque creen que si lo hacen, sus hijos no podrán conciliar el sueño por la noche. “Mi hija no duerme siesta porque va al jardín a la tarde y ya se acostumbró a no hacerlo. Para mí es mucho mejor porque así se duerme más temprano a la noche”, afirmó Vanesa Gómez, mamá de Candela, de 5 años. La falta de sueño puede inducir al cerebro a dejar de producir células nuevas y en la etapa de desarrollo de todo ser humano, el riesgo es mucho mayor.
Al respecto, Claudio Waisburg, jefe de Neurología Infantil del Instituto de Neurología Cognitiva (INECO) explicó: “El sueño es una parte muy importante en el crecimiento de los niños y es uno de los factores que contribuyen al desarrollo madurativo, porque durante el sueño se refuerza la memoria y se secretan hormonas del crecimiento”. Además, Waisburg señaló que el buen dormir en los niños, “facilita el aprendizaje y la posibilidad de relacionarse con sus pares”.
José Sahovaler, psiquiatra especialista en niños de la Asociación Psicoanalítica Argentina, dijo: “Los chicos necesitan dormir y descansar siempre. El problema es que, por lo general, duermen menos de lo que necesitan porque se levantan temprano y se acuestan tarde. Es verdad que si duermen la siesta están más relajados, pero tampoco se trata de regimentarles la vida de tal modo que se los obligue a dormir”.
OPINIÓN
Una familia muy normal
Bruno Bimbi
La madre biológica de un niño de diez años que había sido dado en adopción a una pareja gay en Brighton, Inglaterra, amenazó esta semana con ir a la justicia contra esta decisión, argumentando que el niño “podría ser inducido a un estilo de vida que no es acorde con mis creencias religiosas”. Asustada por el escándalo mediático, la pareja desistió de la adopción, para preservar al niño del conflicto. Dos periódicos ingleses, el Daily Mail y el Sunday, están aprovechado el caso para cuestionar la legislación que permite la adopción de niños por parte de parejas gay en el Reino Unido.Una amiga de la madre biológica explicó que “todo lo que ella quiere es que su hijo se críe con una familia normal”.
El niño había sido dado en adopción luego de que ella tuviera una crisis psiquiátrica producto de un matrimonio abusivo y violento. Una familia normal.En febrero, un caso similar fue levantado como bandera por la iglesia católica de Escocia para lanzar una furiosa campaña, apoyada por la prensa conservadora y sensacionalista, contra la adopción de niños por parte de parejas homosexuales. Un chico de cinco años y una chica de cuatro habían sido dados en adopción a una pareja gay, pero sus abuelos biológicos pusieron el grito en el cielo y fueron a los tribunales para impedirlo.
La mamá biológica declaró entonces a los diarios: “Bajo ninguna circunstancia quiero que mis hijos crezcan con una pareja gay”. La iglesia, empresarios católicos y hasta un multimillonario escocés organizaron una campaña financiera para apoyarla en su cruzada. Los hermanos habían sido dados en adopción porque ella no podía cuidarlos, por ser adicta a la heroína. Pero la suya era, claro, una familia muy normal.
criticadigital.com