viernes, 31 de julio de 2009

Divorcio: 9 de 10 tenencias son otorgadas a las madres


Cuando una pareja se divorcia, el problema más difícil de resolver suele ser la guarda de los hijos: quién convive, quién visita. No hay estadísticas oficiales, pero de acuerdo a un relevamiento de Clarín en juzgados de la Ciudad y de la Provincia de Buenos Aires, el 90% de las tenencias queda en manos de las madres.
Muchos padres y abogados que defienden la tenencia compartida dicen que, aunque ninguna prueba científica lo demuestra, aún se considera a la maternidad como categoría superior para la crianza de los hijos.
Pero los académicos y jueces de familia sostienen que hay una razón central por la que los padres no consiguen la tenencia: muchos no la piden. El marco legal tiene sus raíces en 1869, cuando se promulgó el Código Civil. Allí se estableció que los niños menores de 5 años debían quedar "siempre a cargo de la madre".
En 1968, al modificarse el Código, se agregó que después de esa edad debían quedarse con el cónyuge declarado inocente en la separación (no existía la Ley de Divorcio). Finalmente, en 1987 se dictó la ley 23.515 que, en el artículo 206 establece una excepción: "quedarán a cargo de la madre, salvo causas graves que afecten el interés del menor", como por ejemplo maltrato o prostitución. Es aquí donde empieza la polémica.
Daniel Rubín, abogado de ANUPA, una asociación de padres que defiende la tenencia compartida, sostiene: "Se trata de un arraigado prejuicio social. Se considera que los niños son de las madres, que la maternidad es superior como categoría para la crianza y se considera que el hombre sigue siendo primordialmente proveedor.
De hecho, ante una separación, la mayoría de los hombres da como establecido que los niños se quedarán con la madre. Y también los abogados piensan, por defecto, así". Rubín además, cuestiona la ley: "Después de los dos años, la edad en la que un niño deja de ser amamantado, no hay ninguna razón científica que avale la prioridad de la madre hasta los cinco años como marca la ley".
¿Por qué la mayor parte de las sentencias sigue saliendo a favor de las madres? Carlos Romano, juez del tribunal de familia N°1 de Morón, piensa: "Tal vez sea un coletazo del síndrome machista y de viejos estereotipos vinculados a la madre criadora y al hombre proveedor".
Osvaldo Ortemberg, abogado de Familia, suma: "La regla sigue siendo que la madre es más apta que el padre para la crianza de los hijos menores: esa raíz no se cambió desde que se dictó el Código Civil hace casi 140 años.
Esa norma es patriarcal". La Jueza de Familia del Juzgado Nº 38 de Capital, Mirta Ilundain, aclara: "Lo que establece la ley no quiere decir que el padre no pueda pedir la tenencia, pero en la enorme mayoría de los casos no la piden. Ellos mismos prefieren acordar con su ex pareja que sea ella quien se quede con la tenencia".
En este punto todos coinciden: las costumbres y la falta de iniciativa de los padres termina por inclinar la balanza. "No hay dudas de que en las primeras etapas debe estar con la mamá, pero cuando crece, si el padre cree que puede cumplir mejor ese rol, puede pelear la tenencia.
Pero no lo hacen porque creen que jamás podrían ganar el juicio, menos cuando son chiquitos", explica Estela Morano, Consejera de Familia del Tribunal 2° de Lomas de Zamora.
Marisa Graham, profesora de la Facultad de Derecho de la Familia de la UBA señala que "antes se le otorgaba la tenencia al inocente en un juicio de divorcio, ahora los jueces buscan al más apto. Pero la cuestión cultural sumada a las etapas biológicas hace que sean los mismos hombres quienes prefieran que convivan con la madre".
Haydée Birgin, abogada de familia y Presidenta del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género, no duda: "Una de las razones es que las mujeres tenemos mayor flexibilidad de horarios. Los hombres suelen tener trabajos más exigentes y delegan en las mujeres el cuidado de la casa y de los hijos.
Conozco papás con regímenes de visitas amplios, pero no conozco papás que se desvivan por una tenencia. Hay hombres que van al supermercado o van a buscar a los chicos al colegio, pero ¿cuántos padres faltan al trabajo cuando el chico se enferma?", pregunta. ¿Qué pasa con los chicos mayores de 5 años? A falta de acuerdo, quedan con quien el juez considere más idóneo. El interrogante se plantea si los dos demuestran ser idóneos.
"Se decide por la madre. No hay un parámetro legal que indique quién es más idóneo y aquí juega el prejuicio, arraigado no sólo en Tribunales sino en la sociedad", dice Rubín. Ilundain sigue: "Si los dictámenes dicen que los dos son aptos, se juega todo en la ideología del juez. Cada vez menos jueces creen que sí o sí sea mejor la mamá. Lentamente la mirada es menos prejuiciosa, pero no es una revolución".
El juez Romano, abre otra puerta: "Si los dos demuestran ser idóneos, lo ideal es la tenencia compartida". Es esa una opción que, cuando los padres están dispuestos a negociar, los jueces suelen homologar, pero que aún tiene pocos impulsores.


Antecedentes
Antes de la ley. Hasta la aprobación de la Ley de Divorcio, se estima que había un promedio de 3.000 separaciones por año.El récord. La ley fue sancionada en 1987 y al año siguiente hubo un récord de divorcios en Capital Federal: 18.112 parejas.Se estabilizó. En la década del 90 la cifra se estabilizó entre 6.000 y 7.000 divorcios por año.En la actualidad. En 2006, el Registro Civil de la Ciudad contabilizó 6.919 divorcios pero al año siguiente volvieron a crecer y se registraron 7.559. En 2008, el total fue de 6937. Y en lo que va del año ya se divorciaron casi 3.000 parejas.El total. En la última década, el total de parejas divorciadas en la Ciudad ascendió a 58.064. Y son casi 160.000 desde la sanción de la Ley de Divorcio.
El caso de la azafata
En julio de 2005, a Patricia Bengtsson, una azafata de Aerolíneas Argentinas, le quitaron la tenencia de su hija de 3 años. Una jueza de Quilmes consideró que por su trabajo pasaba mucho tiempo fuera de su casa y se la dio provisoriamente al padre. Fue la primera vez en la historia de la aeronavegación del mundo que una azafata perdía la tenencia de un hijo por su trabajo. La jueza decidió que Bengtsson podía ver a su hija cuatro horas por día y los fines de semana, siempre que no interfiriera en el horario escolar. La polémica explotó y todos dieron su versión. El padre dijo que estaban usando a su hija, la madre que la discriminaban y la jueza que su fallo no era machista. Y terminó renunciando. Pero ahí no terminó todo. El padre de la nena tuvo la tenencia por seis meses y después se la dieron a la madre, provisoria, por unos meses. Pese a los riesgos, Patricia decidió no renunciar a su trabajo. Hoy la nena tiene 8 años y los padres comparten la tenencia.
clarin.com