miércoles, 18 de junio de 2008

El placer del ménage à trois-El embarazo ¿potencia el sexo?

El placer del ménage à trois
Angelina Jolie confesó que para ella se pone más creativo. Las mujeres argentinas coinciden. Opinan médicos y sexólogos. El fin de los tabúes.
“El sexo estando embarazada es genial. Te hace mucho más creativa y es más divertido”, disparó Angelina Jolie contra mitos, miedos e inseguridades. Y no es la única que se anima a decirlo.
El sexo y el embarazo ya no están disociados.
“Yo coincido con Jolie”, contó Paula Costa que está embarazada de seis meses y es psicóloga especialista en educación sexual. “Siento que el deseo se incrementó. Lo vivo como una revolución hormonal, el cuerpo está más sensible a todo. Pero depende mucho de cada mujer”.
Según los especialistas, uno de los puntos más importantes para poder llevar una vida sexual normal durante la gestación es informarse y superar los miedos. Entre los temores más populares está la creencia de que las relaciones sexuales podrían dañar al bebé.
“Durante el embarazo la vida sexual puede seguir sin ningún peligro. Salvo que por alguna razón médica el doctor contraindique determinadas actividades. Pero si no es por alguna razón particular, no hay peligro. Sólo depende del deseo sexual de la pareja”, explicó Karina Iza, ginecóloga del Centro Latinoamericano de Salud y Mujer (Celsam).
“Debemos abolir el mito de que el embarazo está reñido con la sexualidad, está reñido con el placer y que en condiciones normales es peligroso”, explicó el psiquiatra y médico psicoanalista, José Eduardo Abadi.
“Si el embarazo transcurre normalmente, no hay ningún peligro en mantener relaciones sexuales. Y es una etapa plena de nuevos placeres”.
Todos recomiendan seguir viviendo la sexualidad como lo hacían antes del embarazo. Pero los cambios radicales en el cuerpo no pueden dejar de influenciar tanto el deseo como las posiciones y los movimientos.
“¿La verdad?
Hasta es más divertido, es que se vuelve algo tragicómico: estás ahí con ganas y no sabés cómo hacer con la panza”, contó Luz Urruti, que ya tuvo dos hijos.“Yo siento que todo está potenciado. Pero todo cambia semana a semana. Por ejemplo ahora se mueve mucho el bebé. A lo mejor estás teniendo relaciones y se mueve”, contó Costa, feliz de vivir uno de los momentos más especiales de su vida.
“En el segundo trimestre aumentó mi deseo sexual. Pero después, con la panza grande, bajó un toque y al final del embarazo ya no”, contó Ana, de 28 años, una hija.
“En lo que respecta al cambio hormonal, la progesterona es la hormona que predomina en el embarazo. Es una hormona que puede dar sensación de cansancio y pesadez. Es la hormona de la segunda fase del ciclo menstrual. O sea que podría disminuir la sexualidad. Pero todo lo que es el deseo sexual en la mujer es tan subjetivo, personal e influenciable que depende mucho de cada una”, explicó la ginecóloga Iza.
“Los que tienen miedo son los hombres. A él le impresionaba más que a mí. Yo me reía y le decía, te pensás que tenés la pistola de King Kong? ¡No pasa nada!”, contó Urruti riéndose de las inseguridades que suelen aparecer en la cama.
“Hay que recordar que es la pareja la que está embarazada. Es decir, el hombre también experimenta cambios a los que tiene que adaptarse. Pero también puede ser una vivencia de enorme regocijo que puede traducirse en una mayor intimidad sexual para ambos”, agregó el psicoanalista Abadi.
“Sí, a mí también me pasó, es que el hombre no lo vive de la misma manera y le cuesta adaptarse a las nuevas formas que empiezan a aparecer. Verte como mamá cuesta y es importante charlarlo”, contó Costa.Pero la extrema complejidad de sensaciones por las que pasa la pareja durante un embarazo puede lograr el resultado contrario.
Aunque el deseo sexual no se pueda reducir a una fórmula exacta de ingredientes físicos y psíquicos, en lo que sí están todos de acuerdo es que embarazo y sexualidad pueden ir de la mano.
Crítica de la Argentina-Diario de Jorge Lanata