domingo, 29 de junio de 2008

Argentina: lider mundial con 640.000 cocainómanos



Según un informe de la ONU, los argentinos encabezan el ranking con 17 dosis diarias de sustancias psicotrópicas lícitas por cada 1.000 habitantes. Además, el país ocupa el segundo lugar entre los países latinoamericanos que usan clorhidrato.

Cocaína.
En el país hay 640 mil habitantes que la consumen. Además, el 0,5% de la población de 12 a 65 años reconoció haber usado la pasta base.
En el Día Internacional contra el Abuso y el Tráfico Ilícito de Drogas, la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito (UNODD) presentó en Viena su Informe Mundial de Drogas 2008.
Una de cada 20 personas de 15 a 64 años probó drogas por lo menos una vez en los últimos 12 meses: menos del 5% de la población adulta mundial.
La cifra se mantuvo estable, señala la investigación.
Los consumidores con problemas graves son 26 millones, el 0,6% de la población adulta del planeta.
El informe de la ONU detecta tendencias, evalúa logros y conflictos en puerta. “La fiscalización de estupefacientes ha conseguido extraordinarios avances en comparación con otras sustancias psicoactivas”, dijo Antonio María Costa, director de la ONUDD.
Cada año mueren en el mundo 5 millones de personas a causa del tabaco, 2,5 millones por el alcohol y 200.000 por drogas ilícitas.
La investigación dice que en los últimos años la situación de la droga fue “contenida” y “estabilizada”. Sin embargo, reconoce que esa contención peligra. Las luces de alarma enfocan el aumento en los cultivos de opio y coca, y el riesgo del crecimiento del consumo en los países en vías de desarrollo. La Argentina no sale indemne.
ARGENTINA COCAÍNA.
El uso de cocaína disminuyó en la mayor parte del planeta y aumentó en América del Sur. La Argentina es el segundo mayor mercado de cocaína de la región, con 640 mil consumidores en 2006, detrás de Brasil que encabeza el ranking del Sur con 870.000 usuarios.
Brasil tiene una tasa de prevalencia anual –uso por lo menos una vez al año– del 0,7% de la población de 12 a 65 años.
Pero la Argentina tiene la tasa más elevada de prevalencia anual. En el país, la consumió en 2006 por lo menos una vez al año el 2,6% de la población entre 12 y 65 años (en 1999 era el 1,9%). Esto posiciona a la Argentina como la segunda tasa de prevalencia más alta de América, detrás de los Estados Unidos (3%).
En la Argentina, el 0,5% de la población de 12 a 65 años admitió haber usado pasta base en 2006. Los datos fueron enviados a la ONU por el Sedronar. El único país de América Latina donde el consumo de cocaína no aumentó fue en Chile.
ANFETAMINAS.
La Argentina lidera el uso de estimulantes del grupo anfetamínico definido por la convención de 1971 de ONU sobre sustancias psicotrópicas producidas lícitamente (por ejemplo bromazepam, clonazepam, benzodiazepinas, entre otras).
Los argentinos encabezan el ranking de consumo con 17 dosis diarias por cada 1.000 habitantes. Los estadounidenses consumen 12 dosis y los brasileños, 10. El promedio en América es de 11, mientras que en el período 2000-2002 era de 7 dosis diarias por cada 1.000 habitantes. En la misma época, en Europa y Asia, eran consumidas entre una y dos dosis diarias por cada mil habitantes. África también abusa de estas sustancias.
MARIHUANA.
Es la droga que domina los mercados en el mundo por producción y consumidores. El mercado de marihuana global –junto al de anfetaminas– se mantuvo estable. En América Latina aumentó, especialmente en el Brasil.
En nuestro país, la prevalencia anual pasó de 1,9% de la población en 2004 a 6,9% en 2006.
COSECHA RÉCORD + FOCOS REBELDES.
Afganistán tuvo una cosecha récord de opio en 2007. Como consecuencia, la producción ilegal de opio casi se duplicó desde 2005. El cultivo, dice la ONU, se realiza en su mayor parte en el sur, a mano de talibanes rebeldes.
En Colombia, los cultivos de coca crecieron un 27%, en regiones que no están bajo el control del gobierno. “Los grandes aumentos registrados últimamente en la oferta de estupefacientes procedentes del Afganistán y de Colombia pueden hacer que suban las tasas de drogadicción por la caída de los precios y la mayor pureza de las dosis”, dijo Antonio María Costa.
LAS NUEVAS NARCO RUTAS.
Según el informe Mundial de Drogas 2008, la constante demanda de cocaína en Europa –España es la principal puerta de entrada– y el control sobre las rutas tradicionales hicieron que los traficantes buscaran otras.
África Occidental es la nueva perla negra en el mapa del narcotráfico. El Caribe, América Central, África y regiones fronterizas de México han quedado atrapadas en un fuego cruzado entre los mayores productores de coca del planeta –países andinos– y los mayores consumidores, que viven en Norteamérica y Europa.
El informe revela el temor del mercado emergente de drogas en los países en desarrollo. Los más amenazados son los más pobres.
QUÍMICOS & LABORATORIOS.
En materia de precursores químicos utilizados para la producción de cocaína Colombia registró los mayores secuestros del mundo de permanganato de potasio. El químico es utilizado de forma lícita en la industria y contrabandeado para uso ilícito. La mayor parte de los cargamentos de ese químico, destinada a países de América del Sur, tiene su origen fuera de la región. Argentina, Brasil y Chile fueron sus principales importadores.
DERECHOS HUMANOS YA.
Hace 10 años, los países de la ONU se comprometieron a ejecutar un plan para reducir la oferta y la demanda de drogas. “El dinero de la droga corrompe a los gobiernos y se transforma en financiamiento del terrorismo. La promoción de un estado de derecho es la mejor forma de combatir el tráfico de drogas”, dice el informe. En el 60º aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, Costa recordó a los estados miembro que “tienen la obligación de respetar los derechos de los presos fármacodependientes y de las personas arrestadas por delitos relacionados con las drogas, especialmente su derecho a la vida y a un juicio justo”. Instó a que se asegure “que las personas con problemas de drogadicción tengan acceso a los servicios sociales y de salud en condiciones de igualdad. Nadie puede ser estigmatizado o discriminado por su dependencia de las drogas”.