lunes, 2 de junio de 2008

El difícil arte de formar pareja estable



Especialistas lo asocian con la prolongación de la adolescencia, la inmadurez y el miedo al compromiso.

A pesar de que en el verano aumentan las posibilidades de entablar nuevas amistades y también de que florezcan los amores, a los jóvenes les resulta difícil formar una pareja estable.
Especialistas consultados por LA NACION coincidieron en relacionar esta realidad con la prolongación de la adolescencia, la resistencia al compromiso y el miedo a perder la libertad.
"Hoy en día, la dificultad para construir una relación de pareja está teñida por algunas características de la cultura de la inmediatez y de la satisfacción inmediata, en la que las personas se convierten en objetos de consumo", dijo el escritor, periodista y psicólogo Sergio Sinay, especialista en vínculos humanos y psicología masculina.
"La dificultad para conseguir pareja tiene que ver con un tema de maduración, ya que las personas se comprometen en la medida en que maduran", agregó. Además explicó que, "a partir de los 30, comienza el momento de definir qué tipo de vida uno elige o quiere, y con quién deseará estar acompañado."
Sinay sostuvo que la adolescencia se ha prolongado y que formar un vínculo de pareja estable resulta difícil. Esto ocurre en el mundo y en la Argentina, desde la década del 90 en adelante.
En la misma línea, Juan Pablo Marcarian, de 31 años, dueño de una productora audiovisual, afirmó que hoy en día se vive a un ritmo vertiginoso, en el que el cambio está presente en forma constante. "Estamos acostumbrados a vivir de este modo. Tardamos más en irnos de nuestra casa paterna, porque a esta edad somos todavía muy inmaduros. Yo me fui a los 29 a vivir solo y no pienso casarme hasta los 37", ironizó. Además, Marcarian reconoció que siendo soltero se tiene una mejor calidad de vida. "No quiero formar pareja, porque prefiero divertirme y más adelante, cuando el caballo esté cansado, ya querré casarme, tener una familia y comprometerme para siempre", aseguró.
A la hora de buscar pareja, hombres y mujeres no esperan ni tampoco buscan lo mismo, según una encuesta de la Consultora D Alessio IROL. En el caso de las mujeres, valoran más la construcción de un vínculo: compañerismo, fidelidad. En cambio, los hombres privilegian las cualidades físicas: atractivo, seducción y buena apariencia física.
Claudia Messing, licenciada en psicología, terapeuta vincular-familiar y socióloga, opinó que en la actualidad, existe un aumento en la edad en que se casan, respecto de generaciones anteriores. Es decir, como promedio de edad, hoy las mujeres se casan a los 31 años y los varones, a los 34.
"A los jóvenes les cuesta armar una pareja estable. Hay cambios culturales que hacen que las personas tarden más en comprometerse con una pareja. Uno de los motivos se debe a que privilegian su desarrollo personal y laboral. También estudian carreras de grado y se perfeccionan con los posgrados", afirmó la licenciada.
Y precisó que, "para armar una pareja, uno tiene que tener previamente una identidad armada, y saber qué quiere y quién es". Messing sostuvo que la capacidad de entrega y compromiso de los jóvenes hacia una situación de pareja se ve interferida cada vez más por fuertes ansiedades fóbicas que se vivencian como necesidad de huida, ahogo, encierro, desinterés, aburrimiento y fantasías permanentes de otros vínculos.
Y continuó: "La fobia es un trastorno de ansiedad, que aparece cuando la persona se siente asfixiada en una situación como desplazamiento del temor inconsciente de quedar atrapado en el vínculo materno". Estos síntomas son característicos de nuestro tiempo por las fuertes dificultades que atraviesan las familias para transmitir la función paterna de límite.
"La no constitución de una pareja en el varón puede ser considerado socialmente un valor entre sus pares, sobre todo si éste se ha podido desarrollar exitosamente en el nivel laboral", dijo Messing. En estos casos, a partir de los 35 años constituye un motivo de consulta por "el vacío" y el sentimiento de soledad que el cambio de pareja permanente produce en las personas.
En las mujeres, la mayor dificultad se observa cuando no han podido identificarse satisfactoriamente con su carrera profesional y depositan en la pareja la búsqueda de complementación de sí mismas. Pero estas parejas terminan fracasando.
Del mismo modo, Néstor F. Marchant, médico psiquiatra y presidente de la Asociación Argentina de Psiquiatras (AAP), consideró que la dificultad para formar pareja estaba relacionada con la prolongación de la adolescencia.
"Esto es la realidad que estamos viviendo. Las personas no quieren comprometerse, y tampoco resignarse a perder su libertad y ciertas comodidades", explicó.
También evaluó como otra causa posible la culpa de los padres, por haberles otorgado tanta sobreprotección desde chicos.
"A los 30 todavía son adolescentes; éste es un problema de inmadurez", dijo. Paula Martínez, diseñadora gráfica de 34 años, fue tajante. "Cuesta conseguir pareja porque hay pocos hombres. En esta sociedad consumista, vale probar de todo un poco, y la imagen de familia y pareja se percibe como una obligación -enfatizó-. No se piensa el concepto de pareja como un proyecto en común, que te exige mantener el compromiso en el tiempo, sino como un disfrute efímero."
"Me gustaría estar en pareja, pero hay muchos hombres egoístas que quieren una mamá o alguien que no les pida nada. No quieren ceder jamás y la pareja se trata de negociar, consensuar y ceder", agregó.
"La pareja satisfactoria aparece cuando la persona se siente bien consigo misma, cuando el otro es un compañero de ruta y no un vínculo simbiótico de completamiento de las propias carencias. Por ello, en estos tiempos en los que la individuación es tan dificultosa, también es mucho más dificil la constitución de una pareja", concluyó Messing. Julieta Bravo