lunes, 16 de junio de 2008

Se infectan más con sida las chicas que los varones

Crecen los contagios entre las adolescentes de 13 a 19 años

En los últimos cuatro años, la infección con el virus del sida (VIH) en la Argentina cambió de género entre los adolescentes, que además lo contraen por contagio sexual a edad cada vez más temprana.
A partir de 2004, la epidemia avanzó más entre las mujeres que entre los varones de 13 a 19 años: por cada 80 chicos infectados hay 100 chicas, señala el último informe del Ministerio de Salud de la Nación.

En la actualidad, según las estimaciones oficiales, tres de cada 2000 adolescentes argentinos contraen el virus.
“No se trata sólo de tener disponibilidad de preservativos, sino también de brindarles a las mujeres jóvenes un servicio de salud sexual y reproductiva adecuado, y mejorar el nivel de educación general de las más chiquitas. Una niña que no completa la primaria seguramente estará desvalida ante la epidemia”, dijo ayer a La Nacion por vía telefónica desde Nueva York la doctora Mabel Bianco, epidemióloga y presidenta de la Fundación para el Estudio y la Investigación de la Mujer (FEIM).

Junto con otras organizaciones no gubernamentales, FEIM integra la delegación argentina que hasta hoy participa en las sesiones extraordinarias de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida en esa ciudad estadounidense, donde se presentaron varios informes elaborados a partir del Boletín 2007 sobre la epidemia en la Argentina.

"Las mujeres jóvenes están en riesgo de contraer el VIH, pero evidentemente éste es un tema del que casi no se habla", agregó la doctora Bianco.

Aunque los varones son los que más desarrollan el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida), el crecimiento de la infección entre las mujeres confirma la tendencia a la transmisión heterosexual de la epidemia y a su feminización.

En ese momento, de cada cien personas viviendo con VIH/sida diez eran mujeres. Hoy, de cada cien personas, 40 son mujeres. En la franja que va de los 13 a los 19 años por cada cien mujeres infectadas hay 80 varones. Aunque ya en el grupo de 15 a 24 años por cada cien varones hay 90 mujeres con el virus del sida.
En total, en la Argentina hay 8074 casos de adolescentes y jóvenes de 13 a 24 años viviendo con VIH/sida. Esto, según Unicef, representa el 12,8% de todos los casos notificados en el país.

"El sistema público de salud no tiene estrategias específicas para reducir la prevalencia del virus en los/las jóvenes", señala el informe elaborado por 15 organizaciones civiles de todo el país, incluida FEIM, y presentado en la ronda de sesiones especiales de las Naciones Unidas conocida como Ungass.
Por su parte, Gerardo Mitre, presidente de la Fundación Asistencial Materno-Infantil de Ayuda a Niños Carenciados y Discapacitados (Fundamind), reclamó ayer ante los 1700 asistentes de todo el mundo en la Ungass que "los grupos con vulnerabilidad aumentada, entre los que están los niños y los jóvenes, y las personas viviendo con VIH/sida, sean claramente visibles para poder ofrecerles la atención que ellos necesitan".
Nuestro país cuenta con dos normas nacionales clave para frenar este avance de la infección, que son la ley de creación del Programa Nacional de Educación Sexual Integral y la ley de salud sexual y procreación responsable. Sin embargo, las organizaciones no gubernamentales cuestionan en general que las campañas de prevención y educación para la salud no son suficientes, periódicas y de largo alcance.
"La ley de salud sexual y reproductiva está perfecta; el problema es de interpretación de los servicios de salud, ya sea en el nivel de jefes de los programas provinciales [de lucha contra el sida] o los profesionales de la salud en los hospitales. También hace falta que los ministerios de Salud de todo el país sean más proactivos y que ellos mismos cumplan y hagan cumplir la ley", sostuvo Bianco.
La principal barrera informal que una adolescente puede encontrar cuando se acerca a un hospital en busca de información, según las organizaciones no gubernamentales que relevan la aplicación de ambas normas, es la exigencia de concurrir con un adulto y la falta de tiempo y medios suficientes para atenderla. Lo mismo ocurre con los varones. "Los servicios hospitalarios en general no realizan acciones de prevención y promoción", agrega el informe.
Para Bianco, la mejor prevención es el uso del preservativo, incluso después de consumir alcohol o drogas, que es cuando disminuye el nivel de alerta. "Las chicas se inician sexualmente cada vez a menor edad, por lo que el riesgo de infección también es cada vez más precoz. Y deben tomar conciencia de que el sexo oral es tan peligroso como el vaginal o el anal", dijo.