domingo, 29 de junio de 2008

Encuentro para ayudar a derribar algunos mitos sobre el cáncer


LA ENFERMEDAD Y SUS ESPERANZAS

El presidente de la Sociedad del Cáncer de los EE.UU. disertó en Buenos Aires.
Por: Valeria Román

Mucha gente en América latina no se muere de cáncer, sino de una larga y penosa enfermedad ", disparó ayer Helmer Huerta, el presidente de la Sociedad del Cáncer de los Estados Unidos.
Con ese comentario, el especialista, quien fue nombrado por el ex presidente Bill Clinton como miembro del Consejo Nacional del Cáncer de los EE.UU., hizo un llamado para que se hable explícitamente de la enfermedad y para que se deje de creer que significa siempre una sentencia de muerte.

Huerta hizo su recomendación durante un encuentro para periodistas que se realizó ayer en un hotel de Buenos Aires, cuya anfitriona fue la organización que él preside, con apoyo de un laboratorio farmacéutico.
La idea fue comunicar los mitos que circulan sobre el cáncer y que roban esperanza a los pacientes.
Había más de 24,6 millones de supervivientes de cáncer en 2002 en el mundo. Ellos habían sido diagnosticados durante los cinco años anteriores. Con el desarrollo de nuevos tratamientos y un mayor acceso a sus beneficios, se espera que las cifras de sobrevivientes aumenten.
Durante el encuentro, en el que también participaron otros especialistas -como el uruguayo Eduardo Bianco y los argentinos Berta Roth y Reinaldo Chacón-, se incluyeron los factores de riesgo de la enfermedad.
"El 30% de las muertes por cáncer podrían ser prevenidas si se eliminase el consumo de tabaco , señaló Bianco. El exceso de peso y la inactividad física son responsables del 33% de todos los casos de cáncer de pecho, colon, riñón, endometrio y esófago.
Como no se tiene en cuenta a esos factores, algunos creen erróneamente que es su destino .
Otro mito es pensar que la enfermedad no es un problema nacional. En la Argentina, se producen 150.000 casos nuevos por año y no existe un plan nacional para el control del cáncer , según la Sociedad del Cáncer de los Estados Unidos.
En Latinoamérica, países como Perú, Chile y Uruguay sí tienen programas específicos.
Cada sector tiene para hacer su aporte: gobiernos, ONG y medios de comunicación pueden dar a conocer mejor el problema, dijo Huerta.
Al final del encuentro, se presentaron sobrevivientes latinoamericanos que derribaron el mito de que cada paciente está solo y que recuerdan que los brazos no se pueden bajarse.