lunes, 20 de septiembre de 2010

Sin brazos ni piernas, cruzó el Canal de la Mancha nadando

En sí, ya es uno de los desafíos deportivos más exigentes en materia de aguas abiertas, pero en el caso del nadador francés Philippe Croizon, es un ejemplo de superación personal aplicable a cualquier ámbito de la vida.
A sus 42 años, tras la amputación de sus brazos y sus piernas por sufrir una descarga eléctrica, el hombre logró cruzar los 33 kilómetros que separan a Francia de Inglaterra por el Canal de la Mancha a nado.
Croizon cruzó desde la costa inglesa de Folkstone hasta las playas galas de Wissant. Parta la hazaña se entrenó unas 30 horas por semana en una pileta y el gimnasio, durante los últimos dos años, supervisado por su entrenador Valerie Carbonnel.
"Estoy muy contento", dijo al tocar tierra. Para lograr la hazaña contó con unas aletas especiales que ajustó a lo que le queda de las piernas.
(Agencias)

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