sábado, 25 de septiembre de 2010

JUPITER: más cerca de la tierra y visible a simple vista

En estos días, Júpiter se encuentra a su mínima distancia de la Tierra, algo que no ocurre desde hace 47 años. Si bien el planeta más grande del Sistema Solar puede distinguirse siempre a simple vista, esta vez se verá más brillante y el Planetario Municipal ha organizado para hoy una jornada gratuita para observarlo con potentes telescopios.
El fenómeno se llama oposición , y tiene lugar cuando un planeta se ubica exactamente opuesto al Sol en el cielo, es decir, del mismo lado de su órbita que la Tierra respecto del Sol. En estos casos, la distancia entre ambos planetas es mínima en todo un año.
Las oposiciones entre la Tierra y Júpiter se producen cada 13 meses.
Sin embargo, como las órbitas de ambos planetas no son perfectamente circulares, ni tampoco perfectamente concéntricas, esos acercamientos no son siempre iguales. Hay oposiciones “mejores” y “peores”. Y la brecha entre ambos planetas varía de 591,5 a 676 millones de kilómetros. En consecuencia, el brillo y el tamaño aparente de Júpiter también varía.
La actual oposición de Júpiter es inmejorable, con el planeta a casi 592 millones de kilómetros de la Tierra . Equivale a unas 1.500 veces la distancia a la Luna, pero la Tierra y Júpiter no pueden acercarse mucho más que eso. La última vez que Júpiter estuvo tan cerca de la Tierra fue en octubre de 1963, hace 47 años. Y no volverá a estarlo hasta septiembre de 2022.
Júpiter es de por sí un astro muy brillante, fácil de ver “a ojo desnudo”. Pero en estos días está más llamativo que nunca. Asoma por el horizonte del Este minutos antes de las 19, y va ganando altura con el correr de las horas. Hacia las 22 ya se ubica a 40° de altura sobre el horizonte Nordeste. Su intenso brillo lo hace inconfundible, al punto de que supera por mucho a las estrellas más notables del cielo.
El planeta alcanza su mayor altura sobre el horizonte hacia la una de la madrugada, cuando “transita” por el norte, a unos 60° de altura. Es la mejor hora para observarlo, a simple vista y sobre todo con telescopios.
Luego comienza a desplazarse hacia el Oeste, para ocultarse por el horizonte con la salida del Sol.
En realidad, el momento exacto de la oposición fue el martes 21 a las 8.35 de la mañana, es decir, de día y con Júpiter por debajo del horizonte. Y en la noche del martes 22, Júpiter brilló a unos pocos grados de la Luna llena, iniciando un espectáculo histórico.
Pero desde lo visual, el aspecto del planeta se mantendrá igual hasta hoy. Por eso es que el Planetario Galileo Galilei montará esta noche sus telescopios al aire libre en Palermo, entre las 21 y las 2 de la madrugada de mañana.
Con telescopios medianos, Júpiter se presenta del tamaño de una moneda, con sus cuatro grandes lunas –Io, Europa, Ganímedes y Calisto–, que muestran un brillo superior al normal y pueden apreciarse incluso con binoculares.
Se ven con claridad las tradicionales bandas y cinturones amarronados de Júpiter (grandes franjas de nubes que circulan en la alta atmósfera del planeta), sus regiones polares más oscuras, y también la Gran Mancha Roja, ese colosal huracán del doble del diámetro de la Tierra, observado por los astrónomos desde hace más de tres siglos. Un detalle especial es el “retorno” del Cinturón Ecuatorial Sur, una superestructura nubosa que fue desapareciendo gradualmente a fines de 2009, y que ahora está con signos de regeneración.

Para verlo mejor
Hoy a partir de las 21: El Planetario Galileo Galilei montará potentes telescopios, en Avenida Figueroa Alcorta y Avenida Sarmiento, para que la gente pueda observar gratis a Júpiter. También se proyectará su imagen en pantalla gigante. Y habrá charlas didácticas en la sala de espectáculos. La actividad terminará a las 2.

Bombardeado por cometas
El 3 de junio pasado, Anthony Whesley, un astrónomo aficionado australiano, se adelantó a la NASA y observó desde su casa el efecto inmediato de una colisión cósmica de un objeto no identificado en el polo sur de Júpiter. Whesley ya había registrado un impacto mucho mayor unos meses antes. El 20 de agosto, también fueron astrónomos aficionados quienes detectaron un “bombardeo” de cometas y asteroides sobre el gran planeta. Fue la tercera observación en 13 meses. El 9 de setiembre, la prestigiosa revista Astrophysical Journal Letters publicó un estudio sobre el impacto del 3 de junio. Del trabajo se concluye que la caída de objetos de unos pocos metros sobre Júpiter es más frecuente de lo que se creía, y muy superior a la que se produce en la Tierra. En cierto sentido, Júpiter actúa como un “paraguas protector” para la Tierra, ya que con su enorme gravedad atrae fuertemente hacia sí los objetos errantes del Sistema Solar que pasan por sus proximidades.

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