lunes, 20 de septiembre de 2010

Los españoles tienen una "mamá electrónica" y se llama Thermomix

La nueva madre electrónica de muchos españoles corta, pica, trocea, tritura, muele, disuelve, bate, licua, calienta, hierve, fríe. Es a la cocina lo que un auto al transporte: sólo hay que seguir rigurosamente las reglas y Thermomix hará el resto.
Yo soy español y cada vez que vuelvo a mi país, descubro cómo crece la fiebre por esta máquina. La primera vez que vi una Thermomix fue en la casa en Madrid de mis amigos Antonio y Cristina. Recuerdo que no le creí a Cristina cuando me aseguraba que, con excepeción de las planchas de pasta que la cubrían, la lasagna que habíamos cenado era 100% thermomixera . Tuvo que mostrarme paso por paso para que le creyera.

¿Era tan difícil de inventar?
Eso fue lo primero que me pregunté cuando vi Thermomix por primera vez y ¿Por qué tardó tanto en llegar a los hogares? Parece un producto de lo más lógico, una especie de licuadora con reloj y algunas funciones extra como la capacidad de calentar o trocear ¿Cómo es que no se le había ocurrido a nadie?
La respuesta tiene una doble sorpresa: Sí se les había ocurrido, y está en España desde sus orígenes . Según la empresa alemana que la fabrica, el producto hace 30 años que existe en el mercado europeo, "la primera batidora con calor VM 2.000 se denominó cariñosamente el mezclador de sopa" y en España se vende desde 1978.
A juzgar por Wikipedia, España, Italia y Australia son sus tres mercados principales, donde la comunidad de usuarios está construyendo el saber común del recetario Thermomix. La empresa también publica las recetas que le envían sus clientes y tiene una función para sugerir recetas que no requieran salir de compras (me arreglo con lo que hay).

La versión argentina
En la página europea de la fabricante Vorwerk, la empresa Ramanto figura como el distribuidor oficial para la Argentina. No publican el precio. El lunes 13 de septiembre de 2010 llamé y me dijeron esto: "No vale la pena poner el precio. La gente que no la conoce, se asusta por el precio porque no tiene el concepto de la máquina". Por fin, me dijo cuál era el precio tan temible: "Alrededor de los 1.700 dólares, unos $6.680 (!).

¿Thermomix es un liberador?
Este es el comercial de Thermomix europeo. No es necesario entender el idioma para comprender la secuencia que muestra a una madre hiperactiva ganando tiempo precioso gracias a la máquina que cocina. Thermomix sería como un artefacto que comprime el tiempo destinado a la cocina y permite a sus dueñ@s tener más tiempo para otras tareas.
El precio en Argentina resulta muy alto, es tan caro como un televisor LCD de 42 pulgadas. Pero tal vez vale la pena. Más allá del precio?

lanacion.com