domingo, 7 de septiembre de 2008

Revelan dónde se registran los recuerdos y cómo se evocan



Los datos hallados abren un camino en las investigaciones médicas sobre el mal de Alzheimer.
Científicos norteamericanos registraron por primera vez neuronas individuales durante la invocación de un recuerdo espontáneo. Revelaron no sólo dónde se registra un recuerdo sino también de qué manera el cerebro puede recrearlo.



Estos registros, hechos con los cerebros de pacientes con epilepsia que estaban siendo preparados para una intervención quirúrgica, muestran que estos recuerdos espontáneos están en algunas de las mismas neuronas que reaccionaron con mayor virulencia cuando se experimentó el hecho recordado. Los investigadores tenían varias teorías pero hasta ahora contaban nada más que con pruebas indirectas.Los especialistas coincidieron en que este estudio da, prácticamente, por concluido el tema: para el cerebro, recordar es muy similar a hacer, al menos en el corto plazo. Este experimento, publicado en "Science", abre un nuevo camino en las investigaciones sobre el mal de Alzheimer y otras formas de demencia, según dijeron los expertos, y ayudará a explicar por qué ciertos recuerdos surgen "de la nada".

Los investigadores pudieron identificar recuerdos específicos un segundo o dos antes de que las personas mencionaran haberlos tenido. "Es un hallazgo fundamental --dijo Michael Kahana, profesor de Psicología de la Universidad de Pensilvania--. No se me ocurre otro estudio reciente comparable a éste". El nuevo estudio fue un paso más allá de los anteriores al centrarse en evocaciones libres: lo que le venía a la cabeza a la gente cuando se le pedía que recordaran clips cortos de películas que acababan de ver. Esta capacidad para reconstruir experiencias se deteriora rápidamente en gente con Alzheimer y otras formas de demencia y es fundamental para la memoria episódica.

Para este estudio, un equipo de investigadores norteamericanos e israelíes colocaron pequeños electrodos en los cerebros de 13 personas con epilepsia grave. Los pacientes observaron una serie de clips cinematográficos de entre 5 y 10 segundos, extraídos algunos de programas famosos como "Seinfeld" u otros con animales o sitios muy conocidos como la Torre Eiffel. Los investigadores registraron la actividad de unas cien neuronas por persona. Las neuronas registradas estaban concentradas en o cerca del hipocampo --zona crítica para la formación de recuerdos--. Luego de distraer brevemente a los pacientes, los investigadores les pidieron que pensaran en los clips por un minuto y dijeran "lo que se les venía a la mente". Los pacientes recordaron casi todos los clips. Y cuando recordaban alguno específico --uno de Homero Simpson, por ejemplo-- las mismas células que habían estado activas durante el clip de Homero se activaban de nuevo. "Ver todo esto en una sola prueba es asombroso. El fenómeno es fuerte", dijo el autor principal del estudio, Itzhak Fried, profesor de Neurología en la Universidad de California y en la Universidad de Tel Aviv. "Las neuronas individuales que reaccionaban con mayor fuerza durante los clips no actuaban solas; eran parte de un circuito que respondía a los videos, incluidas miles o millones de otras células. Lo emocionante es que aporta pruebas biológicas directas de lo que era algo netamente teórico".

Para María Roca, neuropsicóloga de la Fundación Favaloro y del Instituto de Neurología Cognitiva, el estudio "es interesante y novedoso, aunque no se puede generalizar. Lo que probaron es que la neurona que se activa en determinada situación se vuelve a activar al evocar esa situación".



Antecedentes
Estudios anteriores ya mostraron que la memoria almacena mejor los hechos vinculados a cuestiones afectivas, emocionales. En contrapartida, los hechos que convienen ser olvidados no se guardan o, para decirlo en términos neurológicos, tienen dificultades para ser codificados, almacenados y recuperados. Los especialistas dan un ejemplo crucial: casi todas las mujeres olvidan sus dolores de parto.


El cine también se ocupó de los recuerdos en tono de comedia romántica. En "Eterno resplandor de una mente sin recuerdos", la segunda película de Michel Gondry, se plantea la posibilidad tecnológica de borrar de la propia mente los recuerdos de personas que alguna vez fueron queridas.