domingo, 21 de septiembre de 2008


Por primera vez en el país un fallo defiende la identidad de una transexual por encima de otra razón: un juez la autorizó a cambiar su nombre en los documentos sin exigirle una operación de cambio de sexo. Tania Luna nació varón pero siempre se sintió mujer. Tiene 25 años y ahora el nombre con el que se autobautizó a los 16 estará en su DNI. Y ella, dice, nacerá de nuevo.Hasta el momento la jurisprudencia argentina admitía dos cuestiones, explica Graciela Medina, camarista federal y autora de la Ley de Unión Civil porteña: "Que transexuales se realizaran cirugías para adecuar su sexo externo a su sexo real o que ya sometidos a intervenciones quirúrgicas realizadas en el exterior adecuaran sus documentos a su identidad real".

El fallo del juez marplatense Pedro Hooft sostiene que aún cuando alguien mantenga sus órganos sexuales masculinos puede tener documentos de mujer. "Supeditar la sentencia de reasignación sexual, sustitución de sus 'prenombres legales' por el nombre por el cual desde hace muchos años la solicitante se identifica (...), a la previa realización de una intervención quirúrgica, que queda ciertamente prevista pero en un tiempo futuro, implicaría una seria incongruencia: sería nuevamente quedarnos en una visión reduccionista que equipara el sexo como género con sólo una de sus exteriorizaciones, por caso la presencia de órganos genitales externos masculinos, en desmedro de la identidad personal...", dice. Hooft -un juez acusado por organismos de derechos humanos de colaborar con la dictadura- también autorizó la operación. "La cirugía de 'reasignación sexual' -dice Tania- no define mi identidad de género y, por ahora, no estoy preparada para hacérmela". Y agrega: "Este fallo soluciona mi vida, pero no quiero que sea un hecho aislado sino sólo el primero". En eso está la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) que presentará en el Senado un proyecto de "Ley de Identidad de Género".Verónica Luna, hermana de Tania y abogada -ambas marplatenses y miembros de la CHA-, presentó un recurso de amparo en 2006 y el fallo de Hooft es de este año. Antes, dice Tania, "era una muerta civil". Qué es sino estar en Aeroparque y verse rodeada de policías porque el nombre y la foto de su DNI no coincide con su apariencia. Además, ¿dónde votar? ¿en la mesa de los hombres con su físico de mujer? ¿o en la de mujeres con un nombre de varón en el DNI?
Cuando tuvo que internarse en el Hospital Interzonal no había lugar para ella: "Me taparon con un biombo e inventaron una habitación". ¿Y trabajar?: "Todo bien hasta que presentaba el documento y decían 'Cualquier cosa te llamamos'. Hoy trabajo con mi madre en su negocio de ropa". "La ley de nombres sostiene que podés cambiarlo si hay una justa causa ¿no es la de Tania una causa justa?", dice Verónica.
El encuentro es en la casa de Pedro Paradiso Sottile, del Area Jurídica de la CHA. "Si alguien entrara ahora diría que aquí hay tres mujeres (Tania, Verónica y esta cronista) y un hombre, estas identidades son las que queremos que reflejen los documentos", dice. Y agrega: "Lo que también logra este fallo es igualar a Tania con el resto de las mujeres. Por ejemplo, puede casarse por la Ley de Matrimonio Civil aunque no recurra a la operación de readecuación sexual".La batalla de los Luna siempre fue puertas afuera. La familia -padres, tres hermanas y un varón- la apoyó sin condiciones. "En la adolescencia fui adaptando mi interior a lo que siempre fui, una mujer. Las burlas que sufrí de chica desaparecieron. Tuve una excelente relación con mis compañeros. Creo que los chicos atacan a la persona que es diferente y que no se asume. Pero la escuela me discriminó: quedé libre por enfermedad y no tuve la chance del reintegro". Su primer cambio fue dejar la ropa neutra. A los 15 comenzó a aplicarse hormonas femeninas y a los 16 se "bautizó" Tania. "De mi nombre de nacimiento no hablo porque no me representa", dice. Cuando llegó a los 18 se aplicó siliconas en glúteos y caderas. Y a los 21, regalo de la familia, se hizo un implante de mamas. "Antes me avergonzaba de mi cuerpo como si llevara un disfraz, pero estos cambios me permiten estar a gusto".Tania ya inició el trámite de sus documentos. La partida de nacimiento tendrá una anotación al margen y el nuevo DNI mantendrá su número original. Con él cumplirá dos sueños: terminar la secundaria y seguir Medicina.



Equivalencias
Diana Baccaro
Igualdad, equivalencia. Así define el diccionario la palabra identidad. El escritor José Saramago sumó la suya: "La identidad consiste en ser, y el ser no puede ser negado a nadie". Y aportó: "La ley abusará de su poder siempre que se comporte como si la persona que tiene delante no existe. Negar un documento es negar el derecho a la vida". Se refería a los "sin papeles" de Europa, otra definición para el diccionario de sinónimos.


Antecedentes
"Nati", una cordobesa de 17 años, es la primera menor que cambió de sexo en el país. Nació como Marcos, con una disforia sexual: una mente femenina en un cuerpo masculino. Después de tres años de reclamo de los padres, la Justicia autorizó la cirugía para adaptar sus genitales masculinos a los de una mujer. En diciembre de 2007, fue operada en La Plata. Así empezó otra vida con su nuevo DNI.


"Gaby" (45, agente de tránsito de la ciudad de Mar del Plata) es la primera mujer del país que cambió de sexo. Gracias a una autorización judicial, se operó en abril de 2006. Era Silvia Cristina Pérez Naya y ahora es Sergio Gabriel con DNI nuevo. Para su familia y compañeros de trabajo siempre fue "Gaby". "La transformación me hizo sentir lo que soy: un hombre", dijo.

En marzo del año pasado la Suprema Corte bonaerense autorizó el cambio de sexo y el nombre en el DNI de H.C.C. -ésas son las iniciales del demandante- un transexual que adaptó su cuerpo a las características femeninas. La resolución judicial permitió incorporar su nueva identidad en cualquier documento público o privado, como la partida de nacimiento, el título secundario o el certificado de una obra social.

El caso del travesti "Vanesa" Piedrabuena también es el primero de Argentina y sienta precedente. Un juez federal cordobés le ordenó en marzo de 2006 al Registro Nacional de las Personas que le otorgue el DNI con la foto actualizada -con su aspecto de mujer- aunque lo obliga a conservar en el documento su nombre de varón: Roque Piedrabuena.


No es ningún dislate jurídico
Graciela Medina
Este fallo admite que aun cuando una persona mantenga los órganos sexuales masculinos puede tener documentos que lo acrediten como mujer. Puede pensarse que se trata de un dislate jurídico, sin embargo la resolución es completamente acertada a la luz de los documentos internacionales que rigen la materia y del respeto al derecho a la identidad personal que prima en nuestra Constitución. Ya que la persona que sufre "disforia de género" y ha adecuado su aspecto externo a su sexo psicológico mediante tratamientos hormonales tiene la identidad de una mujer e impedirle adecuar sus documentos a su realidad le impediría el ejercicio de todos sus derechos personalísimos. Así difícilmente podría trabajar ni viajar porque su aspecto externo no condice con los instrumentos que acreditan su identidad. Argentina carece de una ley que regule esta situación. En los países donde está reglamentada -Suecia, Alemania, España, Holanda, Turquía e Inglaterra- se establece que no es necesaria la cirugía de reasignación sexual para conceder la rectificación registral de la mención del sexo de una persona, cuando la transexualidad ha sido diagnosticada. Esta sentencia pone de relieve la acuciante necesidad de legislar con urgencia sobre esta realidad.