domingo, 21 de septiembre de 2008

La ciencia se ocupa de la moda: prueban que las rayas verticales "engordan"


Mujeres, cuántos años viviendo en el error!
Intentando disimular rollos, se acumularon en el placard las opciones de cada temporada con alguna versión a rayas verticales para lograr el deseado efecto de la "estilización". Pero nada más lejos.
Científicos de la Universidad de York, en Inglaterra, realizaron un amplio relevamiento con 200 pares de fotos de modelos vestidas con trajes a rayas verticales y con rayas horizontales, y concluyeron en que, en realidad, "engordan". No parece un tema que vaya a quitarle el sueño nadie, pero el diario The Times, en Inglaterra, le dio despliegue al anuncio, tal vez porque ese país es considerado una de las mecas de la moda. Según ese medio, para completar la investigación se le pidió a un grupo de voluntarios que indicase, en cada fotografía, su valoración sobre cómo se veía la modelo en cada par de fotos que les mostraban. Para sorpresa de todos, la mayoría describió a la que tenía rayas verticales como más "gordita" y menos estilizada.
El equipo que llevó a cabo el experimento estuvo liderado por Peter Thompson. Aunque es el primero en anunciar este detalle con toda la pompa, no es el primero en describir los efectos ópticos de las rayas.
El diario Folha de Sao Paulo señala que los primeros en bucear en la realidad perceptiva fueron los alemanes. El científico Hermann von Helmholtz, de esa nacionalidad, describió el efecto que tenían las rayas en 1860. Y hasta llegó a escribir un libro con recomendaciones para mujeres. Ese alemán fue el primero en recomendar vestidos con rayas verticales a fin de conseguir un efecto estilizado. Von Helmholtz proyectó dos series de líneas paralelas que parecían cubrir la mayor área y las que se les cruzaban otras líneas que las cortaban, es lo que en ciencia llaman "la ilusión de los cuadrados".
Los datos técnicos de sus investigaciones se fueron perdiendo con los años. En el siglo XX sólo quedó reforzada la idea de que las líneas verticales provocaban el efecto de una "silueta fina". Luego, el mundo de la moda se encargó de hacer carne ese concepto que, durante varias temporadas, fue una máxima del guardarropas femenino.