lunes, 4 de abril de 2011

Sexo de a tres


Por Juan Yesnik
RevistaOHLALA.com

Melchor, Gaspar y Baltazar nos ponen en tema; sólo por ser tres, porque lo de ellos nada tiene que ver con lo que, a menudo, muchos hombres y mujeres piensan en pedirle de regalo a sus parejas (o a "los Reyes").

Incluir a un tercero en la cama implica muchos asuntos a tener en cuenta: ¿de quién es la fantasía: de él, de ella, de los dos.?; ¿a quién incorporar: a una amiga/o, a una "experta/o", a alguien conocido, alguien más joven.?, ¿dónde buscar: chat, agencia, boliche swinger.?, ¿cómo empezar?, ¿y después, qué?, ¿ y si "el tercero" resulta mejor amante que "uno"?. Estas son algunas de las preguntas que se instalan y martillan en la cabeza de quien fantasea con el asunto.

Partamos de la idea de que el "ménage à trois" es una de las fantasías más comunes y, si bien cada día se practica con menos pudor, es de las más difíciles de avanzar; en las generales de la ley, por el temor a la respuesta que pueda venir por parte de nuestra pareja.

Si bien hombres y mujeres suelen fantasear con la idea, es más común que el hombre verbalice o avance. Ellas suelen ser más pudorosas, aunque, reprimidas o no, es raro que no hayan fantaseado, por lo menos alguna vez, con tener a dos hombres en la misma cama. En el juego de las diferencias, otro dato: es mucho más probable que ellas tengan en mente sumar a otra mujer, que la posibilidad de que un hombre heterosexual plantee la posibilidad de sumar a otro de su mismo género.

¿Por dónde arrancar?, ¿cómo decirle al "otro" que queremos sumar a "alguien" más? La respuesta: decirlo, siempre, como se pueda. Hablar (lo justo y necesario). Ya hemos sugerido en tantas oportunidades la importancia de trabajar la comunicación en la pareja. Cada uno conoce (o debería empezar a conocer) a quien convive en la cama. En este contexto, no debería ser difícil imaginar la respuesta y encontrar el punto de partida.

Para quienes tengan que "arrancar de cero", siempre es recomendable empezar con los jueguitos. Además de lograr una buena comunicación, ejercitar la creatividad es otra regla esencial para tener buen sexo. Lo recomendable es ir de a poco e ir "midiendo la temperatura". Siempre hay varios caminos para llegar a un mismo destino. Los amantes definen el rumbo.

Aparecerse en casa con una "peli" erótica es un paso relativamente standard y seguro. Gran parte del cine porno tiene esta fantasía como algo recurrente (ley de oferta y demanda). Pero si alguien quiere entrar en tema y no cree conveniente empezar por las triple X, Hollywood nos ha dado en los últimos tiempos algunas buenas películas que tienen al "sexo de a tres" como protagonista:
Vicky Cristina Barcelona (2008), Shortbus (2006), Los soñadores ( 2003), Y tu mamá también (2001), Criaturas salvajes (1998), Tres formas de amar (1994), entre otras. Si adoptás este paso más light, no te aparezcas en casa, de la noche a la mañana, con la colección completa de pelis sobre sexo grupal.

¿A quién vamos a invitar? Una vez superada la instancia de la comunicación, habrá que salir en busca de ese "tercero". Es importante escuchar qué es lo que desea quien propone la "cama de tres", pero la clave está en que sean ambos quienes definan el perfil de quien se sumará al "equipo". Además de coincidir en el género y tipo, deben quedar en claro ciertas reglas que se deben respetar desde el comienzo hasta el final de la aventura. Cualquier desajuste en la pareja, seguramente, deje algún resentimiento o herida abierta. Si ambos logran hablar y definir con claridad las "reglas del juego", serán socios exitosos desde un principio y cada quien deberá hacerse cargo de las diferencias o "rollos" que puedan aparecer fuera de libreto (por el bien de todos, que el tercero también esté al tanto de las pautas establecidas de antemano).

¿Dónde buscar? . Cada cual descubrirá el camino que se ajuste a sus estilos y necesidades. Desde ya, no se discute la idea de pensar en la protección de uno y de la pareja. Hay páginas expertas en el tema, hay salas de chat que facilitan encuentros, hay boliches donde hombres, mujeres y parejas se ofrecen o buscan lo mismo. Consultar a un sexólogo o profesional respetable puede ser un camino seguro para los principiantes.

El tema da para mucho; más si nos ponemos a pensar en las particularidades del caso en cada pareja. Cada quien con sus deseos y posibilidades. Eso sí, para todos, la misma sugerencia: hablar, respetar, disfrutar y cuidarse (sexo seguro).

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