martes, 19 de abril de 2011

Musicoterapia 2.0


Para Charlotte White, las sesiones de musicoterapia a las que asistía eran aburridas. Esta adolescente británica, que vive paralizada desde que sufrió un accidente a los 11 años, entró con 16 a formar parte del proyecto Drake Music, una organización que a través de ayudas tecnológicas utiliza la música para "romper las barreras a la participación". Gracias a ella, Charlotte es capaz de interpretar piezas de música clásica, su favorita, y de componer sus propias obras.
n 2008, Charlotte apareció en Youtube interpretando el preludio de la suite número 1 para chelo de Johann Sebastian Bach. No hay instrumento. La joven sigue la partitura valiéndose de ligeros movimientos de la cabeza y los dedos. El vídeo fue atrayendo cada vez más miradas y ahora la BBC Radio 4 cuenta su historia en un reportaje.
La tecnología que permitió entonces a Charlotte tocar esa pieza y que la ha transformado en una compositora laureada -recibió en 2008 la medalla de bronce de las artes del Trinity College de Londres- consiste en un brazo articulado, una caja rectangular y un par de botones.
El brazo, que es capaz de colocar un elemento en cualquier posición alrededor del cuerpo de alguien, sujeta una caja negra rectangular que "emite un pequeño campo magnético al que puedes asignar lo que quieras", explicaba en antena Doug Bott, que trabajó desde el principio con la adolescente en Drake Music.
"En el caso de Charlotte, lo que tiene asignado son notas de música y ella puede tocarlas con pequeños movimientos de cabeza", continúa. Después, con los pulgares controla dos botones. Uno de ellos sirve para que cada nota se encienda o apague y el otro para cambiar la configuración de las mismas.

Contra las barreras de la discapacidad

Pero Drake Music no sólo ha cambiado la vida de Charlotte. La organización, que trabaja en tres áreas de Inglaterra (Londres, Bristol y el suroeste, y Manchester y el noroeste), permite que muchos niños y adolescentes con distintos grados de discapacidad participen de la música.
"Nuestro foco está puesto en cultivar la creatividad a través de la exploración de la música y la tecnología de formas imaginativas", suscribe la web del proyecto. En la página se pueden ver vídeos de cómo trabajan, como en el proyecto que comparten con Sing Up (otra organización británica) para darle voz a aquéllos que no la tienen.
Anya Ustaszewski, autista, Bradley Warwick, con graves problemas motores, y otros niños como Charlotte han encontrado en Drake Music una oportunidad para dar salida a su potencial y una motivación para seguir adelante.
elmundo.es