sábado, 30 de abril de 2011

Cómo reconocer una dieta 'milagro'

Ahora que se acerca el verano, proliferan las dietas 'milagro'. | Ilustración: Ulises
Blanca, redonda, enigmática, hechicera y hay quien también le atribuye otra virtud a la luna: adelgazante. Ahora que se acerca el verano proliferan las dietas que prometen una pérdida de peso exprés. La denominada 'dieta de la luna' es una de ellas. Asegura tener las claves para reducir hasta tres kilos en un solo día. Pero cuidado, antes de aventurarse, cerciórese de que no se trata de una de los tantos regímenes engañosos que circulan sin tener una base científica.
En concreto, la supuesta 'dieta de la luna' se basa en la fuerza de atracción que ejerce este satélite sobre los líquidos. Según proponen los inventores de este método, basta con no ingerir ningún alimento, excepto líquidos, durante uno o tres días enteros. Eso sí, coincidiendo con el cambio de fase lunar.
Otros regímenes se centran en las propiedades de la piña, del pomelo, del yogur... Hay un sinfín de métodos, anunciados en televisión, internet y revistas de moda, que aseguran buenos resultados en pocos días. Algunos afirman, incluso, que todo lo que se ingiera antes de las 08.00 de la mañana no engorda. No es cierto, no existe base científica al respecto. Lo que sí se sabe, advierten expertos de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutricion (AESAN) en su página web, es que estas dietas "constituyen un riesgo inaceptable para la salud. Producen efectos psicológicos negativos, favorecen el efecto rebote, desencadenan incluso trastornos del comportamiento alimenticio (anorexia y bulimia) y provocan deficiencias de proteínas, vitaminas y minerales". Es lo que ocurre, por ejemplo, con una dieta fundamentada en los potitos infantiles. "Al estar preparados para los bebés no cubren las necesidades alimenticias del adulto", señala Victoria Aguilar, catedrática en Nutrición en la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid).
La mayoría de las dietas 'milagro' son hiperproteicas, como la famosa de Dukan, a la que parece que muchos famosos se están apuntando. "Las proteínas tienen un efecto saciante. Se consigue perder peso, pero fundamentalmente agua, no grasa", relata la especialista. A corto plazo, añade, "pueden aumentar los niveles de colesterol y, con el tiempo, pueden producir lesiones en el hígado y en el riñón".

Reconocer el engaño

¿Cómo identificar las dietas engañosas para no poner en riesgo nuesta salud? Según la AESAN, hay tres elementos clave para reconocerlas. Aquellas que "prometen pérdida de peso rápida: más de cinco kilos por mes; aseguran que se puede llevar sin esfuerzo y anuncian que son completamente seguras y sin riesgos para la salud". Pero hay más indicios.
Según la doctora Aguilar, hay que sospechar cuando en el plan escogido hay alimentos prohibidos. "Una dieta saludable no tiene restricciones de ningún alimento permitido por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria. Se puede comer de todo, pero en menores cantidades. El secreto está en la preparación, mejor al horno, a la parrilla y al vapor. Hay que olvidarse de las frituras". Lo ideal, agrega, es que "la dieta se componga en un 50%-60% de hidratos de carbono (cereales, tubérculos, verduras), un 30% de grasa (aceite de oliva) y un 10%-15% proteínas (huevos, leche, verdura, fruta, etc.)".
Además, si la persona siente mucha ansiedad o nerviosismo, probablemente se deba a que no ha escogido una dieta equilibrada y saludable. "Esto suele ocurrir con los regímenes muy restrictivos, como el de la piña y el pomelo", doctora. Ante la duda, para comprobar si su dieta es segura o no, la AESAN dispone de un test que facilita la respuesta. Si nota pérdida de volumen y fuerza muscular, si está cansado, irritable, tiene mareos, le cuesta conciliar el sueño, observa caída de cabello, fragilidad en las uñas, etc. es muy probable que la dieta sea incorrecta, por una excesiva restricción de calorías.
Por lo tanto, para reducir peso es importante que los interesados sepan que no pueden perderse kilos en un tiempo récord sin riesgos para la salud. Este tratamiento debe realizarse bajo control médico. Precisamente, "las dietas prescritas por personas ajenas al campo de la nutrición se caracterizan por las escasas calorías que aportan (entre 400 y 750 al día)", asevera la doctora Vázquez.
elmundo.es