sábado, 30 de abril de 2011

¿El amante gay de Michael Jackson?

El cantante fallecido (d) en una foto de archivo con su dermatólogo (2i), entre otros.
Se llama Jason Pfeiffer y sostiene que fue el amante de Michael Jackson en la época en la que el 'rey del pop' acudía a la consulta de uno de sus doctores de confianza, Arnie Klein. Pfeiffer, que trabajaba en esa consulta como manager, asegura que tuvo sexo con el intérprete de 'Thriller', pero que la relación no se convirtió en un sólido romance.
Según le confesó el corpulento personaje a TMZ, el portal de internet especializado en famosos y sus vidas, Pfeiffer se sintió presionado por el doctor Klein para que hiciera pública la historia después de la muerte del cantante en junio de 2009, algo que el médico ha negado junto con el relato de Pfeiffer sobre su relación con la estrella musical.
"La historia es cierta. Tuvimos una relación con aspectos sexuales", dijo Pfeiffer. "Pero tampoco lo voy a convertir en una gran historia de amor". Sin embargo, su versión fue primero confirmada por el médico y amigo de Jackson hace unos días y después desmentida. "Las alegaciones sobre Jason (Pfeiffer) siendo el amante de Michael Jackson son ridículas", dijo Klein. "Es una historia inventada".
Su versión no hace más que alimentar la fascinación en torno a un personaje al que le han surgido hijos bastardos, hábitos bizarros y amantes varios desde su muerte por una sobredosis de propofol. Parecen el preámbulo del juicio por su presunto asesinato a manos de otro doctor, el ya célebre Conrad Murray, responsable de administrarle al cantante la sobredosis del anestésico propofol que acabó con la vida de Jackson.
El médico de origen caribeño se sentará en el banquillo de los acusados el 9 de mayo, sabedor de que tiene muchas posibilidades de pasar los próximos cuatro años entre rejas.
Como parte de su defensa, se espera que implique al propio Klein como causante de una adicción a los medicamentos, que a la postre le obligó a tratar a Jackson de forma excesiva.
Murray ha asegurado que sólo es un cabeza de turco en todo este asunto, y que no hay duda de que otros colegas de profesión fueron los responsables del mal estado de salud en el que se encontraba el cantante cuando decidió hacerse cargo del trabajo.
elmundo.es