martes, 29 de septiembre de 2009

Los hijos de madres que trabajan tienen la salud más débil


Los niños cuyas madres trabajan tienen menos posibilidades de llevar vidas saludables que aquellos con madres en sus casas, según un estudio de científicos británicos publicado.
De acuerdo a la investigación del Instituto de Salud del Niño, que analizó los casos de 12.500 menores de cinco años, aquellos con madres trabajadores tendían ser menos activos y comer alimentos poco saludables.
El estudio fue publicado en la revista especializada Journal of Epidemiology and Child Health.
Según cifras oficiales, un 60% de las madres con niños de hasta cinco años trabajan.
Durante el estudio, los científicos preguntaron a las madres cuántas horas trabajaban al día y cómo era la dieta de sus hijos, si ejercitaban o realizaban actividades sedentarias.Un tercio de las madres dijo que decidió no trabajar desde el nacimiento de su hijo, pero aquellas que sí trabajan pasan en promedio 21 horas a la semana fuera de sus casas.
El estudio también tomó en cuenta el nivel de educación y socio-económico de las madres.
Los científicos hallaron que aquellos niños cuyas madres trabajan a tiempo parcial o completo tienden a consumir bebidas azucaradas entre comidas, además de usar más la computadora y mirar más televisión.
También suelen ser llevados a la escuela en auto, comparado con aquellos menores cuyas progenitoras están todo el día en casa, que tienden a llevarlos caminando o en bicicleta.
Los niños cuyas madres tenían patrones más flexibles de trabajo registraron vidas más saludables, pero cuando otros factores se tomaron en cuenta, los menores tendían a no llevar vidas sanas.
La pediatra Catherine Law, a cargo del estudio, afirmó que en muchas familias "el único adulto o ambos trabajan". "Las limitaciones de tiempo afectan la capacidad de proveer a los niños de alimentos sanos y oportunidades para actividades físicas", destacó la experta.
Otro estudio del Instituto de la Salud del Niño indicó que aquellos menores cuyas madres trabajaban tendían a ser obesos o sufrir de sobrepeso desde los tres años.
De ese total, un 37% de los niños se alimentaba con papas fritas en bolsa y golosinas entre comidas, un 41% consumía bebidas azucaradas y un 61% miraba televisión o utilizaba la computadora al menos dos horas al día.
ambito.com