martes, 29 de septiembre de 2009

Alergias: advierten que este año durarán más tiempo


Ojos llorosos, congestión nasal, tos, estornudos y un estado de resfrío casi permanente. ¿Quién dijo que la primavera nos hace más felices? Esta época es también la temporada de las alergias. Y así lo confirma un informe del Ministerio de Salud de la Provincia, que dice que las consultas por alergias se incrementaron un 30% en los últimos 15 días y advierten que, este año, durarán más tiempo.
Según los especialistas, el incremento está directamente relacionado con el cambio climático. Las partículas de polen quedan suspendidas en el aire durante más tiempo ya que las sequías impiden que el agua las deposite en la superficie de la tierra, lo que produce reacciones en el sistema respiratorio y la piel y profundiza las crisis asmáticas.
Este fenómeno de aumento de las alergias por las consecuencias del cambio climático es mundial: en la Argentina, ya una de cada cinco personas tiene síntomas alérgicos y la OMS calcula que para 2030 los tendrá la mitad de la población.
¿Y por qué se da justo en esta época?
En la primavera se produce la polinización, que genera una multiplicación de partículas de polen en el aire. Y como es una estación de pocas lluvias y con vientos que ayudan a su traslado, las reacciones alérgicas son más frecuentes. Según Natalio Salmún, presidente de Fundación para el Estudio del Asma y otras Enfermedades Alérgicas (FUNDALER), "las alergias polínicas son cada vez más comunes en esta época y se viene verificando el pronóstico de que hay cada vez más casos".
De acuerdo a Salmún, por las sequías será una temporada un poco más extendida que de costumbre.La polinización tiene diferentes etapas: comienza con los primeros árboles que florecen a fin de septiembre y puede continuar, según la especie, hasta marzo. Arces, álamos y plátanos son los que "abren" la temporada de polinización, desde fines de agosto y durante septiembre. Las gramineas (cereales) polinizan en noviembre y diciembre y los "yuyos" que crecen en los terrenos baldíos lo hacen en enero y febrero, aunque a veces pueden extenderse hasta marzo. "Por el cambio climático no hay una diferenciación en las estaciones y eso hace que el mantenimiento de polen en el ambiente sea más prolongado", afirma Carlos Calvi, jefe del servicio de Neumotisiología de Tandil, uno de los centros de tratamiento de enfermedades respiratorias más importantes que hay en la provincia de Buenos Aires. Bernardo Ludmer, especialista en alergia e inmunología del Instituto del Diagnóstico, coincide en que "hubo un aumento sensible en la cantidad de consultas, ya sean de pacientes sin antecedentes que presentaban alguna sintomatología o pacientes alérgicos que tienen algún recrudecimiento". El especialista confirma también que se trata de un fenómeno cada vez más frecuente: "El aumento tiene que ver con la época, pero también hay un aumento con respecto a años anteriores, en línea con lo que es la tendencia de aumento de casos", analiza Ludmer.
Las alergias son enfermedades autoinmunes. Se producen por un desbalance del sistema inmunológico generado por un agente externo (polen, hongos, ácaros, entre los más comunes), que es neutro y que ocasiona en ese organismo una respuesta. Ese desbalance puede ser cualquiera de los síntomas a los que está relacionada una reacción alérgica.
"Es una enfermedad genética. Se nace con una predisposición que después se hace manifiesta al estar en contacto con el agente que produce la reacción en el organismo", aclara Salmún.
Los especialistas consultados destacaron que los síntomas habituales de las alergias van desde estornudos, irritación en los ojos y conjuntivitis, aumento de las secreciones (rinorrea) a obstrucción nasal, que en casos severos puede llegar a impedir la libre respiración por la nariz. Además, los afectados por el fenómeno de la polinización padecen pérdida del olfato y el gusto, ronquidos constantes y las peligrosas apneas del sueño.
clarin.com