miércoles, 19 de agosto de 2009

Ser inquieto, un factor fundamental para no engordar


En las estimaciones acerca de la obesidad, son muy pocos los que se mantienen alejados del exceso de grasa corporal para permanecer en el grupo de “nunca obesos” y gran parte de la responsabilidad de ésto la tiene la cualidad de ser inquieto.
Un factor fundamental para no engordar nunca es el nivel de actividad física que no es ejercicio, también llamadas NEAT, por sus siglas en inglés (non exercise activity thermogenesis). Es decir, es esencial cuánto de lo que nos movemos, fuera del ejercicio físico, influye en la termogénesis o el gasto calórico.
Entre las NEAT podemos encontrar actividades cotidianas tales como lavar platos, cocinar, lavar pisos, limpiar vidrios, entre otras y actividades espontáneas que constituyen aquellas que son determinadas biológicamente y que permiten a una persona mover las manos al hablar, mover las piernas aún cuando están sentadas y no permanecer sentado mucho tiempo, es decir, son personas inquietas.
Al comparar la actividad que no era ejercicio físico entre obesos y no obesos, se comprobó que los obesos permanecen sentados 164 minutos más al día que los no obesos y que éstos últimos están de pie 154 minutos más al día, habiendo dormido la misma cantidad de tiempo.
Lo que queremos mostrar con ésto es la influencia en el peso corporal de pequeñas actividades no estructuradas que afectan el gasto calórico, ya que si bien las actividades espontáneas que hacen a un individuo inquieto por naturaleza no se pueden modificar grandemente, si podemos ampliar las actividades cotidianas, es decir, jugar con los niños, con la mascota, lavar determinada cantidad de ropa a mano, planchar, y hasta hacer las compras caminando.
Éste nuevo descubrimiento acerca de las NEAT, puede alentarnos a moveros más sin necesidad de matarnos horas en el gimnasio, ya que está demostrado que simples tareas domésticas influyen en el gasto calórico y pueden alejarnos de la obesidad.
vitonica.com