domingo, 23 de agosto de 2009

Padres con tiempo


Los trabajadores españoles que proyectan ser padres en los próximos años recibieron estos días una muy buena noticia. A partir de 2011 podrán gozar de un mes de licencia tras el nacimiento o la adopción de un hijo, en lugar de las dos semanas actuales. Según el diario El País, la medida aprobada el último 18 de junio "por la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados, con competencia legislativa plena, pretende lograr una mayor conciliación de la vida personal y profesional y una mayor corresponsabilidad entre hombres y mujeres a la hora de criar a los hijos".

Con décadas de experiencia en el tema, los países nórdicos en los años 70 fueron los primeros en extender las licencias por paternidad. En Noruega, por ejemplo, brindan seis semanas exclusivas al papá con posibilidad de ampliarlas, ya que ambos padres pueden elegir cómo dividirse la licencia, que es de 44 semanas con el total del sueldo o de 54 semanas con el 80% del salario. Con lapsos más cortos, en América algunos países que hacen punta son Venezuela, que desde 2007 otorga 14 días corridos, y Brasil y Chile, con 5 días.

En nuestro país la cuestión es bastante distinta y heterogénea. Más comprometidos con la crianza de los hijos, son muchísimos los padres que hoy hacen malabarismos para acompañar a sus mujeres en los cursos prenatales y, de paso, prepararse para el gran momento del nacimiento. Sin embargo, aún no son tantos los que tienen la oportunidad de disfrutar del recién nacido más allá de los dos días que establece la ley laboral (Nº 20.744), que data de 1974.

Aunque, últimamente, la tendencia es ir por más. Es que así como en los últimos años se han venido presentando en el Congreso varios proyectos de ley que proponen ampliar la licencia a 15 días, también cada vez más empresas y organismos públicos empiezan a brindar a los flamantes padres permisos con goce de sueldo que van de una a dos semanas.

"La posibilidad de ofrecerle una bienvenida al hijo tendría que ser vista por nuestra sociedad como una inversión y no como un gasto, como algo gozoso y no sólo como una obligación", dice Miguel Espeche, psicólogo especialista en vínculos familiares, coordinador del Programa salud mental barrial del Hospital Pirovano y flamante autor del libro Criar sin miedo. "Las iniciativas que proponen extender la licencia por paternidad son muy auspiciosas, tienen un valor cultural muy importante.

Se trata de que los padres que trabajan puedan honrar la paternidad, estar cerca de sus hijos y acompañar a la mamá en los primeros momentos, que en general son bastantes estresantes porque hay que reordenar todo el ecosistema familiar, sobre todo cuando hay más chicos", afirma el especialista.

Olvidado durante un año en el Senado, el proyecto de ley aprobado por Diputados a fines de 2006 propone, entre otros puntos, ampliar la licencia paterna a 15 días y equiparar las licencias entre padres biológicos y adoptivos volvió a ser presentado en 2008 en la Cámara baja por las comisiones de Trabajo y Familia.

"Todavía falta que lo apruebe la Comisión de Presupuesto, pero como el proyecto ya había salido por unanimidad en Diputados no creo que haya ninguna observación e insistiremos nuevamente en el Senado para que se apruebe", expresa la diputada Juliana Di Tullio (Frente para la Victoria), presidenta de la Comisión de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia.

"Este proyecto es importante en términos de equiparación de derechos entre madres y padres adoptantes con madres y padres biológicos. Y en la extensión de la licencia por paternidad, que implica ir cambiando patrones socioculturales e ir derribando cuestiones que hacen que sólo las mujeres sean las cuidadoras dentro de la familia. A su vez, tiende a disminuir la discriminación laboral, porque cuando un empleador prefiere varones en lugar de mujeres generalmente tiene que ver con «los costos» de la licencia por maternidad. Y esto haría la elección más equilibrada", agrega Di Tullio.

Por el lado de las provincias, en varias legislaturas se han presentado proyectos de ley sobre el tema, pero sin mucha suerte. El que sí prosperó fue el de Neuquén, que el año último aprobó laampliación de la licencia para los empleados de la administración pública a diez días. Del mismo derecho también gozan los trabajadores de la ciudad de Buenos Aires.

Reuniones escolares

Otra iniciativa innovadora desde el sector público fue la adoptada por la Defensoría General de la Nación (DGN), que junto con el Ministerio Público Fiscal desde agosto de 2008 otorgan a sus empleados 15 días, que pueden tomarse con la llegada del hijo o cuando finaliza la licencia de la madre. Los papás también tienen justificadas algunas horas de ausencia por reuniones escolares y el período de adaptación en el jardín.

"La medida apunta a mejorar las condiciones equitativas de acceso al empleo, la mayor conciliación entre la vida laboral y familiar y también a revertir ciertos estereotipos que ubican a la madre como la principal cuidadora de los hijos. Y se fundamenta, además, en compromisos internacionales asumidos por el Estado y en indicaciones de la OIT que sugieren adoptar las medidas necesarias para que el trabajo no sea un obstáculo en el cumplimiento de las responsabilidades familiares", precisa Raquel Asensio, integrante de la Comisión de Género de la DGN que alentó la resolución.

Un beneficio muy valorado

Por el mundo de las empresas, bajo la premisa de la diversidad y de mejorar el balance entre el trabajo y las demandas familiares, la licencia extendida por paternidad es un beneficio cada vez más difundido. Eso sí, con variantes.

"Hay empresas, en general multinacionales, donde está normada en su política. Muchas otras que aun sin tenerlo normado igual brindan una licencia que a veces excede los 15 días, sobre todo si el bebe quedó internado por algún motivo. Y después están aquellas de políticas flexibles, donde los jefes le dan al colaborador los días que necesita, según el caso y dentro de lo lógico", detalla Gloria Cassano, titular de la consultora de recursos humanos que lleva su nombre.

Jazmín Edery nació el 27 de abril último y es la primera hija de César, quien, tras presenciar el parto, fue papá de tiempo completo durante las primeras semanas. "Haber estado 15 días disfrutando de mi hija -cuenta César- es algo que no tiene precio. Como nació por cesárea, la primera semana la pasamos prácticamente en la clínica y la otra me vino bárbaro también para hacer trámites y ayudar y acompañar a mi mujer en ese tiempo tan lindo, con tantas experiencias nuevas."

César Edery es encargado de tienda de Officenet, joven empresa donde, desde 2007, los flamantes padres pueden tomarse dos semanas para cantar canciones de cuna y cambiar pañales.

"Fue muy gracioso, porque el mes que implementamos la licencia extendida ¡fueron cuatro los empleados que tuvieron hijos y el impacto fue muy fuerte!", recuerda con una sonrisa Leo Piccioli, Ceo de Officenet. "Con una población joven -agrega-, el promedio de edad es de 30 años, es un beneficio que la gente valora muchísimo."

En Unilever hace más de tres años que los colaboradores de la Argentina, Uruguay y Paraguay tienen la opción de tomarse siete días corridos tras el nacimiento o la adopción. El año pasado fueron más de 230 padres los que disfrutaron del beneficio.

"A partir de lo que llamamos «demandas no expresadas», fuimos observando cambios en los hombres con respecto a su paternidad, tanto dentro como fuera de la empresa. Cada vez más padres llevaban a sus bebes a las guarderías o reservaban días de vacaciones para disfrutar en familia después del nacimiento.

Entonces, buscamos ayudar a los papás y mamás a disfrutar de más y mejor tiempo con sus hijos", explica Romina Zamparolo, gerente de Desarrollo de Recursos Humanos de Unilever.

Y se complace: "Tanto la licencia extendida como las bandas horarias de ingreso y salida, el viernes flexible y las jornadas con la familia son iniciativas altamente valoradas por nuestra gente y nos impulsan a continuar buscando nuevas formas de compatibilizar el trabajo con la vida personal".

Raquel Saralegui
Para LA NACION

Una ley de igualdad

Al tiempo que el Congreso español aprobó la ampliación de la licencia por paternidad a cuatro semanas a partir de 2011, cada vez son más los padres que optan por la licencia voluntaria de dos semanas, vigente desde 2007.

Según el diario El País, 279.756 padres disfrutaron de esta prestación en 2008, un 7,13% más que el año anterior.

Pero, de acuerdo con datos del primer trimestre de este año, aún hay un 20% de hombres que renuncian al beneficio. En ese lapso, la Seguridad Social gestionó 87.804 prestaciones por maternidad frente a 69.347 de paternidad.

"La ley de igualdad, aprobada en marzo de 2007, fue la que introdujo en España el actual permiso de paternidad de 15 días exclusivo para el padre, que puede tomar durante las 16 semanas de la baja de la madre o inmediatamente después. Dos días corren por cuenta del empresario y 13 los paga la Seguridad Social", precisa el diario español.

lanacion.com