viernes, 3 de junio de 2011

Higiene íntima: ni tanto, ni tan poco

Higiene íntima: ni tanto, ni tan poco
Nora Bär
LA NACION.COM
Gracias a una intensa campaña de los odontólogos, hoy todos sabemos que es fundamental una correcta y asidua higiene bucal para preservar la salud de las encías y las piezas dentarias.
La irrupción de la epidemia mundial de gripe A -y la prédica de los infectólogos- hizo otro tanto por instalar el hábito de lavarse frecuente y correctamente las manos para evitar el contagio.
Al parecer, son ahora los ginecólogos los que están comenzando a sacar a la luz un tema del que hasta ahora no se hablaba abiertamente: la higiene íntima femenina. Especialistas de la Sociedad de Ginecología y Obstetricia para Enfermedades Infecciosas de Brasil (Febrasgo) acaban de producir lo que consideran es la primera guía del mundo sobre este tema.
El doctor Paulo Giraldo presentará las conclusiones de este trabajo hoy, entre las 10.30 y las 12, en una de las sesiones del Congreso de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires, Sogiba 2011, que se realiza en el hotel Sheraton de Retiro y reúne a cerca de 7000 especialistas.
"Las mujeres y los hombres hablan del pelo, de la boca... pero nadie habla de los genitales -dice Giraldo-. Y ahora que los hábitos de las mujeres se están modificando, que salen de su casa a las siete de la mañana y vuelven a las siete u ocho de la tarde, tanto los médicos como ellas necesitan más conocimiento."
-Doctor Giraldo, ¿qué llevó a la sociedad de ginecología que preside a encarar esta tarea?
-Está muy claro que la higiene es importante para preservar la salud bucal. Lo mismo fue percibido por los neonatólogos: si los niños reciben la higiene adecuada, se enferman menos. Nosotros nos dimos cuenta de que había necesidad de discutir este asunto, porque ni las mujeres ni los ginecólogos saben bien qué conducta tomar.
-¿Es común que las mujeres pregunten por la higiene íntima a su ginecólogo?
-Es un tema que está presente en alrededor del 30% de las consultas. Por otro lado, como se recomendó no hacer uso de las duchas vaginales, se pensó que no era necesario hacer una higiene genital. Pero la higiene interna de las duchas es una cosa y la de la vulva y los genitales externos, otra. No hay glándulas en la pared vaginal, pero existen muchas en la vulva. Allí, la higiene es muy importante y necesaria.
-¿Con qué frecuencia habría que higienizar la zona genital?
-Al contrario de lo que se puede suponer, si usted se lava los dientes siete veces por día, probablemente tendrá más infecciones que la persona que no se lava. El exceso de higiene es malo y la falta, también. El problema es hallar un punto ideal. Nosotros trabajamos para ver si es suficiente lavar el área genital una, dos o tres veces por día. Trabajamos a partir de investigaciones y llegamos a un consenso entre ginecólogos y dermatólogos: en climas cálidos, es recomendable higienizarse entre dos y tres veces por día. En climas fríos, por lo menos una vez. Y la limpieza no debería durar más de dos o tres minutos por vez.
-¿Qué tipo de productos son más adecuados?
-La célula depende de un pH (medida de la acidez o alcalinidad) ideal para funcionar bien. Esto es tan importante que nuestra sangre tiene que mantener un pH limitado entre 7,35 y 7,45. Si se sale de ese rango, la célula comienza a funcionar mal. De una manera general, nuestra piel se mantiene mejor con un pH que va de 4,9 a 5,6 aproximadamente. Es un pH ácido. Y el gran problema es que la mayoría de los productos que utilizamos tiene un pH de once o más. Son muy alcalinos.
-¿Se pueden utilizar los mismos que para el resto del cuerpo?
-Nuestra sugerencia es que estén enfocados específicamente para esta área. Porque en general los jabones son muy astringentes. Ocurre lo mismo que con un producto para lavar platos, resecan mucho. Sugerimos que se utilicen jabones adecuados. Lamentablemente, los ginecólogos suelen recomendar jabones neutros. Y el jabón neutro tiene un pH de 7, que no es lo ideal; debería ser un pH ácido, para que preserve mejor las cualidades de las células de la región genital.
-¿Qué otros factores que dependen de nuestro estilo de vida inciden en la salud genital, además de la higiene?
-La higiene tiene que variar de acuerdo con la actividad, el tipo de piel, el clima. Si se practican deportes muy intensos y se transpira mucho, puede recomendarse mayor asiduidad en la higiene íntima.
La higiene excesiva puede promover la sequedad de la piel, las dermatitis, la irritación vulvar y las fisuras o grietas vulvovaginales. Su falta puede promover la acumulación de secreciones y humedad (que favorece el desarrollo de hongos), el mal olor, el prurito y las infecciones.
Pero lo que determina la infección no es la presencia de un microorganismo, sino las condiciones del anfitrión: la inmunidad, el pH de la piel o las mucosas, la descamación celular...
También la ropa, la alimentación, la actividad profesional y sexual son factores importantes que pueden interferir con esa área.
La región genital es de por sí una zona que está escondida por la anatomía, y si la ropa es muy ajustada, se hace difícil la aireación y la humedad aumenta las posibilidades de infección. De allí que nosotros recomendemos no utilizar telas sintéticas o impermeables.
Claves
  • La higiene íntima debería abarcar sólo la parte externa e intermedia del aparato genital femenino.
  • Es importante evitar introducir sustancias en la cavidad vaginal.
  • En climas cálidos, los médicos recomiendan higienizarse de una a tres veces por día, dependiendo de la actividad de la mujer.
  • En climas fríos, por lo menos una vez por día.
  • Aconsejan secar la zona con toallas de algodón, que no dañen el epitelio.

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