martes, 23 de noviembre de 2010

Nuevas guías contra el cáncer de mama

Fabiola Czubaj
Cierta anarquía en los criterios que se aplican en las terapias para reducir el riesgo de reaparición del cáncer de mama impulsó a 11 sociedades científicas, bajo la coordinación de la Academia Nacional de Medicina (ANM), a organizarlas secuencialmente para mejorar su efectividad.
A propuesta de la Sociedad Argentina de Mastología, las entidades revisaron durante ocho meses los ensayos clínicos de buena calidad publicados sobre la aplicación de quimioterapia, radioterapia y hormonoterapia en pacientes que pueden curarse. De allí surgieron las nuevas guías para el tratamiento del cáncer mamario temprano, que serán presentadas mañana en la sede de la ANM.
"En la Argentina, el porcentaje de cirugía conservadora de mama es mucho más alto que en los Estados Unidos y Europa -explicó el doctor Gonzalo Rubio, secretario científico del Instituto de Estudios Oncológicos Fundación Maissa (IEO) de la ANM y redactor del consenso-. Acá, se tiende a preservar la parte sana de la mama y a complementarlo con el tratamiento local, en lugar de extirpar toda la mama."
Pero eso afecta los tiempos de inicio de la quimioterapia, la radioterapia y la hormonoterapia. "Hay una gran anarquía -dijo-. Los oncólogos, por ejemplo, somos de la idea de comenzar la quimioterapia lo antes posible, mientras que los mastólogos prefieren que la paciente tenga una cicatrización mamaria un poco más prolongada y completar el tratamiento con radioterapia, también, lo antes posible. Entonces, hasta ahora, cada uno hacía lo que consideraba mejor según su saber y entender."
Así, a través de un representante de cada entidad participante, este consenso de tan sólo dos páginas logró identificar la mejor evidencia médica disponible sobre la secuencia terapéutica, así como también qué alternativas o pasos por seguir son los recomendados en estos casos.
"Con la aparición de nuevos esquemas terapéuticos, se empezó a dar prioridad al uso del tratamiento sistémico después de la cirugía y antes de la radioterapia para completar el tratamiento local con la radioterapia sólo después de 4 o 7 meses. Pero los mastólogos teníamos la inquietud de si esa demora en completar el tratamiento local y regional influiría en las reaparición del cáncer en la mama. Por eso, discutimos con los oncólogos y los radioterapeutas qué hacer", señaló el doctor Jorge Martín, prosecretario de la Sociedad Argentina de Mastología.
Las conclusiones quedaron resumidas en seis puntos, que se darán a conocer formalmente mañana, a las 19, en la sede de la ANM (avenida Las Heras 3092). "Ayuda a no crear falsas urgencias y evita demorar tratamientos con un mal efecto en el resultado final", dijo Rubio.
Las recomendaciones más importantes para completar el tratamiento curativo después de extirpar un tumor temprano (de hasta alrededor de 5 centímetros) incluyen, cuando estén indicadas:
  • Darle prioridad a la quimioterapia (con antraciclinas) por sobre la radioterapia, porque el tratamiento sistémico previene la diseminación de las células tumorales (metástasis) y la muerte.
  • No comenzar la radioterapia antes de los 7 meses posteriores a la cirugía, ya que esto no altera los resultados.
  • Utilizar la terapia con hormonas (hormonoterapia) sólo después de finalizar la quimioterapia, porque juntas se reducen la efectividad entre sí.
  • Administrar la hormonoterapia junto o secuencialmente con la radioterapia.
  • Usar con precaución la radioterapia con taxanos y trastuzumab porque hay evidencias de que aumenta el riesgo de toxicidad (la combinación con taxanos, por ejemplo, puede causar neumonitis). Pero el uso de rayos con trastuzumab está contraindicado cuando se irradia la cadena mamaria.
"En el tratamiento de esta, como en cualquier otra neoplasia, existe una clara relación entre la experiencia del centro tratante y los resultados. Por eso, lo que recomendamos es tratarse con especialistas asociados a las entidades autoras del consenso, que aúnan a la enorme mayoría de los profesionales del país involucrados en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento del cáncer de mama", apuntó el académico Román Rostagno, ex presidente de la Sociedad Argentina de Radiología.
Y respecto a las pacientes en que el riesgo de recaída es muy alto, Martín comentó: "Está aceptado usar esquemas terapéuticos que no aumenten la toxicidad, siempre y cuando el beneficio sea mayor que el riesgo". Por eso, según indicó, es tan importante el trabajo multidisciplinario, para buscar lo mejor para cada paciente.
En el consenso participaron también la Asociación Médica Argentina, la Sociedad Argentina de Patología, la Sociedad Argentina de Cancerología, el Instituto de Oncología Angel Roffo, la Asociación Argentina de Oncología Clínica, la Asociación Argentina de Ginecología Oncológica, la Sociedad Argentina de Terapia Radiante Oncológica, la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires, y la Federación Argentina de Sociedades de Ginecología y Obstetricia, que difundirán el documento.
lanacion.com