jueves, 4 de agosto de 2011

Una tipografía para disléxicos

Las personas con dislexia tienen dificultades para leer y escribir porque confunden letras, incluso sílabas, y las cambian de sitio, las rotan y las voltean. Este problema se acentúa con aquellos signos que se parecen entre sí, cosa que en el alfabeto latino sucede con frecuencia. La 'p', la 'd', la 'q', la 'b'... Por eso, un diseñador holandés decidió crear en 2008 una tipografía en la que las letras se han modificado ligeramente para distinguir mejor unas de otras y la ciencia parece estar de acuerdo con su teoría.
Christian Boer, un diseñador gráfico holandés, empezó a trabajar en una tipografía que facilitara la lectura a las personas que, como él, tienen dislexia. En 2008 creó Dyslexie haciendo pequeños cambios en las letras como acentuar la parte inferior de algunos signos para evitar las rotaciones, alargar los ascendentes y descendentes o aumentar la apertura.
El objetivo era "desarrollar una fuente en la cual las letras fueran más evidentes para las personas con dislexia y más fáciles de leer", según cuenta la página web del estudio de Boer. De este modo, podrían leer más rápido y cometiendo menos errores de lo habitual.
Y parece que los cambios fueron acertados según estudio realizado en la Universidad de Twente (Holanda) en el que se comparó la velocidad y la precisión de la lectura de 43 estudiantes con palabras escritas en Arial y en Dyslexie. La mitad de los participantes tenía un diagnóstico de dislexia y el resto, no.
Los resultados de las pruebas por las que pasaron estos estudiantes indican que aquellos con dislexia cometían menos errores cuando las palabras estaban escritas en la tipografía de Boer. Los autores no detectaron ninguna mejoría en la velocidad de lectura aunque apuntan que "un seguimiento con [pruebas con] oraciones y textos podría dar más información" sobre los efectos de Dyslexie en un nivel de escritura más complejo.
Ayudas como las de una fuente especial pueden ser muy útiles para que las personas con dislexia, que representan un importante porcentaje de la población (10%-20%), compensen sus problemas a la hora de leer y deletrear.
elmundo.es