domingo, 14 de agosto de 2011

Turismo espacial Ya se hicieron 450 reservas

Sin ninguna aspiración científica y con la intención de inaugurar el turismo espacial, la Virgin Galactic será la primera nave espacial en proveer vuelos suborbitales tripulados. Aunque se estima su despegue para el año próximo, ya hay 450 personas que pagaron su boleto y hay una larga lista en espera para ocupar uno de los asientos.
Aunque se procuró mantener el hermetismo sobre las celebridades anotadas, las filtraciones existen a todo nivel. Entre las 100 primeras, llamados “fundadores”, estarán la presentadora de televisión Oprah Winfrey, el comediante británico Russell Brand, el director de cine Bryan Singer (Los sospechosos de siempre), el joven magnate de las redes sociales Mark Zuckerberg y el científico Stephen Hawking.
En estos viajes que no duran más de 2 horas , al menos seis pasajeros que hayan pagado la suma de 200.000 dólares por adelantado, podrán experimentar la gravedad cero y a través de las doce ventanas –que son un 30% más grandes que las de un avión comercial– ver el planeta con un ángulo de visión de 1.600 kilómetros.
La idea inicial es sostener una frecuencia de un vuelo semanal y gradualmente pasar a dos diarios.
Se estima que la firma embolsó 100 millones de dólares por las reservas efectuadas y estaría trabajando en el desarrollo de una segunda versión de su nave.
Además de contar con el suficiente efectivo para ocupar una plaza, todos los pasajeros deberán realizar un chequeo médico, en donde se evaluará su condición muscular, cardiovascular, capacidad pulmonar, entre otros exámenes. También recibirán charlas de expertos y una aclimatación para la gravedad cero que experimentarán durante el viaje.
Esta travesía es posible gracias a la nave nodriza EVE, la más grande creada con un armazón de carbono, que carga en el centro de su estructura, un pequeño cohete con la dotación.
La esperanza de Virgin Galactic es que en unos años el costo de los viajes se abarate y sea algo tan común como ir a Europa.
A los 16 kilómetros se produce el desacople y el SpaceShip Two conducirá a los pasajeros hasta la órbita de la Tierra. En ese tiempo activa su turbina para alcanzar un impulso de 4 kilómetros por hora (KM/h) hasta trepar a los 110 kilómetros de altura. Este es el punto en el que mejor se aprecia la curvatura de la Tierra. En esa posición, el propulsor se desactiva y las alas se pliegan para que los astronautas puedan experimentar la ingravidez.
Para democratizar estos vuelos, la firma liderada por el multimillonario Sir Richard Branson, se asoció con unas 28 agencias de turismo especializado en el mundo. En la Argentina la elegida fue Biblos Travel. Por contrato, ninguna de ellas tiene autorización para revelar la identidad de los futuros viajeros. Aunque se sabe que hay varios argentinos interesados en cumplir esta aventura orbital.
Los despegues de prueba se hicieron desde la ciudad californiana de Mojave. Fueron allí porque todavía sigue la construcción del Southwest Regional Spaceport, en la ciudad de Nueva México, que será el primer aeropuerto espacial en el que esperan recibir 500 pasajeros durante el año de inauguración y 50.000 en los 10 siguientes.
clarin.com