domingo, 17 de abril de 2011

¿Qué chica Almodóvar hay en vos?

El director español terminó de rodar su nueva peli: La piel que habito; mientras esperás el estreno, recorré su filmografía y buscá alguna parte tuya (¡la peorcita!) entre estos estereotipos de mujer que él creó

Intensa
Mujeres al borde de un ataque de nervios

Ficción: Pepa (Carmen Maura) e Iván son amantes y comparten el mismo oficio: son actores de doblaje. El la abandona repentinamente, y ella, desesperada, espera lo imposible (arquetipo de la ingenuidad de la mujer amante), mientras en su casa se suceden situaciones insólitas: neurosis, incendio de colchones, amores complicados, pasión, resentimiento y... mucho gazpacho con tranquilizantes para soportarlo. Y reír.

Realidad: están las que viven al borde. En todos los sentidos: en el piso más alto o más bajo, ama u odia. Rascan el límite siempre, pero si hay algo de lo que no se las puede acusar, es... de que no le guste vivir. Hay de todo en su vida ¡y de sobra! Si uno tiene humor, lo surfea con alegría y aliviana el dramatismo. El tema es que los otros nos soporten. Otra opción: buscarse alguien que comparta el mismo sentido del humor y del amor.

Aquejada
¿Qué he hecho yo para merecer esto?
Ficción: Gloria (Carmen Maura) es un ama de casa infeliz, adicta a las anfetaminas, que sufre síndrome de abstinencia. En su desesperación, mata a su marido y entra en una pesadilla insólita, entre el humor y la desesperación.

Realidad: hay mujeres que dicen no entender por qué tienen la vida que llevan. Siempre es más fácil echar culpas a los otros. Pero no es aconsejable. "Adicción", en su versión psicoanalítica y etimológica, significa "lo no dicho", es lo que nos lleva a alienarnos, a buscar desesperados escapes por no poder nombrar la angustia. Reconozcamos la tela de araña que es nuestra vida, construida (y a veces destruida) por nosotras mismas. Cada una construye su propia vida, entre lo que quiere y lo que puede. Es mejor nombrar los sufrimientos y las carencias, para no ser víctima de ellos, para poder librarlos y que se alejen.

Masoquista
Matador
Ficción: Diego Montes es un torero retirado reciclado en asesino postcoitum. La nostalgia de una vida pasada que fue mejor porque era la que lo apasionaba lo volvió loco, y comenzó a asesinar a sus amantes justo después del orgasmo, por ser éste el único placer que calmaba su ansiedad. Antonio Banderas hace en esta peli uno de sus mejores papeles como actor. Y lo de Assumpta Serna también es memorable.

Realidad: ¿nunca tuviste la sensación de que el tipo que acabás de conocer es un demente?, y lo peor: ¿que por eso te encanta? OK, tené cuidado. Porque a veces, las sensaciones se hacen realidad: la "diversión" y la adrenalina que puede causar la locura de un hombre son sensaciones que pasan muy rápido. Mejor fantasearlas y jugar (Banderas nos ha dejado un encantador torero para eso) y no dejarse matar, en ningún sentido, por ellas. Afuera destructores.

Dependiente
Laberinto de pasiones
Ficción: locuras (sexo grupal, música, drogas, cine, noche, creatividad, actores porno) entremezcladas con la realidad se suceden en una Madrid caótica y descontracturada. La historia se centra en Sexilia (interpretada por Cecilia Roth), una joven mujer ninfómana que descubre que la vida puede tener costados sexuales que nada tienen que ver con los estereotipos genitales.

Realidad: nos viven bombardeando con la idea de una vida sexual plena y constante, en una sociedad en la que la histeria prima. Sin duda, el sexo es vida y salud, pero cuando uno lo encuentra sin desesperación ni poses inhumanas. El precio de una obsesión puede pagarse caro. Si vivís pensando en una sola cosa (sexo o lo que fuere), tu vida se transforma en un laberinto. Busquemos el hilo de Ariadna, el hilo de las pasiones, para salir del laberinto y no para enredarnos una y otra vez.

Víctima
¡Atame!
Ficción: Ricky (Antonio Banderas) está enamorado de una bonita actriz porno (Victoria Abril) y, para conseguir su amor, no tiene mejor idea que secuestrarla. No pensó mal, el muchacho: al pasar juntos tanto tiempo, ella se termina enamorando de su raptor, quien rebota entre el autoritarismo del capricho y la ternura irresistible de un niño.

Realidad: ¿cómo un hombre puede pensar que con estrategias agresivas puede lograr algo en una mujer? Y... sí, el maltrato, dosificado con ternura y humor, a algunas las vuelve locas. El paternalismo o el autoritarismo derivan en una relación que muchos podrían considerar macabra, pero que para ciertas mujeres resulta perfecta. Tan perfecta como riesgosa. Por supuesto que la violencia (en sus múltiples formas de "presentación") es el límite inaceptable de relaciones ambiguas y lúdicas como éstas. Y de cualquier otra, también.

Diva
Tacones lejanos
Ficción: "Becky del Páramo" (Marisa Paredes), cantante famosa y hermosa. Diva total. La relación con su hija Rebeca (Victoria Abril) es complicada, está construida sobre ausencias, identificaciones y negaciones.

Realidad: una mujer que se sabe una diva -y que conoce sus estrategias y sus armas- demuestra el poder de las apariencias y la seducción. La sensualidad es un derecho femenino poderoso e inapelable. Ahora, quedarse tan sólo en esa imagen fría y construir desde ese lugar puede provocar relaciones enfermizas e intrincadas. El placer de ser deseada no implica vivir compitiendo y envidiando constantemente. Buscar la otra cara de la moneda parecería ser uno de los desafíos. Deseada, sí; artilugios de mujer, claro, pero sin estancarnos nosotras mismas en ese espejo. Tacones altos todo el día pueden ser pésimos para nuestra columna.

Insaciable
La flor de mi secreto
Ficción: Leo Macías, exitosa escritora de novela rosa, se oculta tras el seudónimo Amanda Gris (Marisa Paredes). Paco (Imanol Arias), su marido, participa en una Misión de Paz en Bosnia. Leo no puede vivir sin él, los problemas en la pareja se complican cada vez más y ella entra en una crisis profunda en lo laboral y en lo personal. Se separa y, sin buscarla, comienza una nueva vida: más calma y autónoma.

Realidad: ¿te suena familiar la historia de una chica que tiene mucho de lo que quiere, sólo que no puede querer lo que tiene? Si una persona mira lo que no tiene, y se obsesiona con parejas y relaciones que no funcionan lo que hace en definitiva es opacar la luz propia. Pero cuando, finalmente y felizmente, se anima a romper lo que no funciona y a reconocer lo que verdaderamente le gusta, entonces sí la calma y el placer vuelven a aparecer.

Maternal
Todo sobre mi madre
Ficción: Manuela (Cecilia Roth) siente la necesidad imperiosa de buscar al padre del hijo que perdió en un accidente, para confesarle su paternidad (¡sin saber que lo hallará convertido en travesti!). En medio de mentiras, improvisaciones y transformaciones, ella termina logrando reencontrarse a sí misma.

Realidad: pocas relaciones son tan profundas e intrincadas como las de madres e hijos. Jacques Lacan habló directamente de "estrago materno" (refiriendose a los vínculos de madres e hijas) como aquella cadena de silencios, malentendidos, repeticiones, identificaciones inconscientes que se reiteran generación tras generación. Separar, dividir, aclarar, amar con claridad, sin pretender saber (¿para qué?) todo sobre nuestras madres. Para tener una relación desde el amor y el compañerismo y no desde la necesidad y la repetición involuntaria.
Por Eugenia Viña
Ilustraciones de Ariel Escalante
revistaohlala.com

1 comentario:

Cleuber Inácio Amaro dijo...

Que imagen maravilhosa! Me gustaria tenerla en mejor resolución para usar en mi sala...