martes, 31 de agosto de 2010

La búsqueda de nuevas experiencias reaviva el mercado hot en Buenos Aires

Por Tomás Rivas
lanacion.com
La caída de viejos tabúes muestra, de un tiempo a esta parte, incrementos y variaciones significativas en los consumos referidos al "mercado hot" en Buenos Aires. Ya sea por la búsqueda de nuevas experiencias o la superación de prejuicios, el público que decide invertir dinero en sus costumbres sexuales es cada vez mayor y más amplio.
Ariel Bao, gerente de un reconocido
hotel alojamiento de Belgrano -uno de los barrios con más competencia en el sector- cuenta que su negocio crece pese a la inflación y a que son más de 25 sus competidores en 15 cuadras a la redonda.
"Se incrementó mucho la cantidad de parejas que concurren a hoteles en horarios que no son los nocturnos. Al mediodía, entre las 13 y las 15, vienen muchísimo, cosa que hace unos años no pasada. Algunas veces, se trabaja más en estos horarios que por la noche", dice Bao a lanacion.com, y remarca que en este fenómeno, la "trampa" juega un rol clave.
"La inflación existe, no se puede negar, pero la gente no deja de ir a los "telos". Tal vez se privan de ir a una habitación lujosa y eligen una de menos valor", explica Bao. Los precios de su hotel van desde $85 una estándar, hasta $278, una de novedoso diseño.
Video: así invertimos en el mercado hot
Los sex toys, otro negocio en alza. Otro de los negocios que crece y se transforma es el de los sex shops, que en Buenos Aires estuvieron relegados durante años a los últimos locales de las galerías. Hoy, es común encontrarse con tiendas a la calle y cada vez son menos los prejuicios a la hora de entrar.
"Hace algún tiempo, le gente tenía cuidado hasta de qué nombre figuraba en los resúmenes de la tarjeta. Hoy entran a los sex shops como si fuesen locales de ropa o supermercados", relata a lanacion.com Miguel Angel Huarte, dueño de uno de los locales de accesorios sexuales más grandes de Buenos Aires y referente del sector en la última decada.
Su negocio, sobre la calle Corrientes, recibe la visita de cientos de personas diariamente. La mayoría son adultos de entre 20 y 40 años, pero los hay de todas las edades. "Tenemos varios clientes de más de 70", confiesa Huarte.
Cosa de mujeres. "Hace algunos años venían más hombres, pero en la actualidad, el 80 por ciento del público son mujeres. Incluso hay una promoción, los martes, en el que de 18 a 20 se hace el "After Office Sex toys", con un 25% de descuento para las damas. El negocio está enfocado en las mujeres, remarca.
Sin embargo, hay clientes de todo tipo con diferentes preferencias, señala Huarte. Las mujeres tienden a comprar más juguetes estimuladores, que van desde los $50 hasta una línea exclusiva y discreta, que supera los $700. Otro de los productos clásicos son los DVD, consumidos mayoritariamente por hombres. Existen promociones de cinco DVD por $100. Lo más caro del local es una muñeca inflable... de $4500.

Invertir para recuperar el deseo. El crecimiento en la búsqueda de experiencias sexuales de este tipo responde a varias causas, según explica a lanacion.com el Dr. Adrián Helien, sexólogo de la División Urología del Hospital Durand.
"Se busca renovar el deseo a partir de recrear escenarios que fomenten el reencuentro, relegado en muchas parejas", dice Helien, quien también confiesa que son cada vez más las personas jóvenes que realizan consultas sobre técnicas para reavivar su sexualidad.
"Hay una clara tendencia creciente en la cantidad de casos en los que el deseo disminuye, y en esto entran factores como la cotidianeidad, el estrés, el trabajo, etc. Queda poco espacio para el erotismo y el deseo y aquí es cuando empiezan las consultas para encontrar la forma de reconstruir estos espacios", sostiene el especialista.