lunes, 30 de agosto de 2010

Verifican con un test si convendrá una cesárea

Científicos suecos hallaron que cuando se detectan altos niveles de ácido láctico en el líquido amniótico sería improbable que el parto ocurra por vía vaginal. Esto permitiría determinar qué mujeres necesitan intervención cesárea, según publicó en su edición electrónica de ayer la BBC. Medir esta sustancia, que resulta del esfuerzo del útero, permitiría decidir cuándo detener un parto difícil y optar por la cirugía. Ahora, una compañía sueca desarrolló un test que lo establece y es probado en varios hospitales europeos.
La prueba fue desarrollada por Obstecare a partir de investigaciones realizadas en la Universidad de Liverpool y el Hospital de Mujeres de la misma ciudad británica
"Esos estudios -informa la BBC- mostraron que el útero produce ácido láctico del mismo modo en que lo hacen otros músculos cuando realizan grandes esfuerzos, pero cuando esta sustancia alcanza a cierto nivel, comienza a inhibir las contracciones."
Para ayudar a las parturientas que no tienen contracciones o las tienen en forma poco efectiva, los médicos suelen administrarles la hormona oxitocina, que se libera naturalmente en grandes cantidades al distenderse el cuello uterino, pero no todas las mujeres responden.
Según Johan Ubby, de Obstecare, el test debería servirles a los médicos para establecer qué mujeres pueden completar un parto vaginal, porque bajos niveles de ácido láctico sugieren que el útero todavía puede producir las contracciones necesarias para empujar al bebe.
Un alto nivel de ácido láctico en el líquido amniótico indica que el útero está exhausto. Estimular el parto con oxitocina sería como pedirle a un maratonista que corriera 10.000 metros más después de haber atravesado la línea de llegada.
Los partos prolongados que, finalmente, terminan en una cesárea de urgencia son considerados los peores del mundo.
En la Argentina, se calcula que alrededor del 30% de los partos se realizan por cesárea. Según los especialistas, una prueba objetiva de este tipo debería reducir el número de cesáreas en las mujeres que no la necesitan. Por otra parte, permitiría acelerarla en aquellas en quienes son realmente necesarias.

lanacion.com