lunes, 23 de agosto de 2010

¿Cómo le quito el biberón al niño?

A muchos padres se les hace muy cuesta arriba retirar el chupete o el biberón a sus hijos. A partir de ahora, sin embargo, puede que lo tengan un poco más fácil. Por primera vez, un estudio demuestra que un pequeño protocolo facilitado por el pediatra puede ayudar a los progenitores a 'destetar' a sus hijos del 'bibe'.
La Asociación Americana de Pediatría recomienda la retirada completa del biberón en niños sanos a los 15 meses, pero todavía hoy muchos médicos y aún más padres y madres desconocen este consejo. El motivo: su uso prolongado se asocia a caries, deficiencias de hierro, excesivo consumo de leche y obesidad. Asimismo, la institución recomienda que los menores de dos años no excedan las dos tazas de leche al día.
La investigación, publicada en el último
'Pediatrics', constata que una reducida intervención (cinco minutos) en la consulta es eficaz a la hora de que los más pequeños cambien el biberón por la taza 'a tiempo'. La intervención se realiza a los nueve meses, "edad suficiente en la que se puede modificar el comportamiento de los más pequeños, con una mínima resistencia por su parte", comentan los autores del ensayo, dirigidos por Jonathan Maguire, del St Michael's Hospital, de Torontó (Canadá).
El estudio, realizado en colaboración con expertos del también canadiense Hospital Para Niños Enfermos (SickKids), ha contado con la participaron de 251 niños y sus padres, que acudieron a consulta para el chequeo rutinario de los nueves meses, y que fueron divididos en dos grupos.
Mientras que en uno de ellos el pediatra mostró a los progenitores los riesgos asociados al uso excesivo del biberón, además de un breve protocolo para guiarles en la forma de retirarlo, el otro grupo no recibió este tipo de información. Si los padres que habían recibido los consejos no lograban que su hijo soltara el biberón tenían que volver cuando éste cumpliera 15 meses para repetir el protocolo.
En la intervención educativa, 'para una sencilla transición' se aconseja: "Ofrecer la taza o el vaso en lugar del biberón en todas las comidas que se realicen entre horas. Empezar por ofrecer el vaso en lugar del 'bibe' en cada nueva comida cada dos días hasta que abandone su uso. Usar siempre el vaso o la taza en la misma comida e intentar no sentarle en la silla donde ha estado tomando el biberón"
A estos consejos se añaden: "No quitarle el biberón de golpe, sino de forma gradual y con cariño. No dejar que se vaya a la cama ni con el biberón ni con la taza. No utilizar el biberón como método para calmarle y, finalmente, si necesita calmarse ofrecerle beber a pequeños sorbos del vaso o la taza".
Los científicos realizaron un seguimiento a los menores hasta que cumplieron los dos años, momento en el que comprobaron sus niveles de hierro, así como el 'destete' del biberón. También se preguntó por el consumo de leche. Los datos revelan que "pese a que los menores con deficiencias de hierro y exceso de consumo de leche fueron similares en ambos grupos, el programa educativo sirvió para que un 60% de los pequeños no prolongara el uso del biberón", determinan los autores.
Para el director del ensayo, los resultados muestran "que es posible que los profesionales de la salud puedan influir positivamente en los padres para evitar que sus hijos desarrollen hábitos no saludables".

elmundo.es