martes, 24 de agosto de 2010

Prolongan la vida con un nuevo pulmón artificial

Fabiola Czubaj
LA NACION.COM
Una mujer de mediana edad se convirtió ayer en la primera persona en el país en recibir un nuevo pulmón artificial que abre una ventana de esperanza de hasta dos meses en pacientes que necesitan lo antes posible un trasplante pulmonar para seguir viviendo.
Tras obtener la aprobación del comité de ética de la institución y de la Anmat, un equipo médico de la Fundación Favaloro logró utilizar, por primera vez en el país, este dispositivo que ya se aplicaba en la estabilización pulmonar de soldados gravemente heridos en Irak y, el año pasado, en la recuperación respiratoria de casos graves por el virus de la gripe A en Europa.
"Es algo que estábamos esperando desde hacía mucho tiempo porque nos da tiempo para ayudar a muchos pacientes que, de otra manera, se morían. La Anmat autorizó el ingreso de este dispositivo alemán al país para uso compasivo, es decir, como terapia de rescate final en pacientes con mal pronóstico", explicó a LA NACION el doctor Alejandro Bertolotti, subjefe de Trasplante Intratorácico de la Fundación Favaloro.
El cirujano tuvo a su cargo la intervención. Fue en una mujer de 54 años y que, desde hace más de un año, está en la lista de espera del Incucai para conseguir los órganos para trasplantarle ambos pulmones.
La causa es una enfermedad que vuelve tan gruesos y rígidos a esos órganos que hace imposible la respiración. Así, la fibrosis pulmonar impide que la sangre reciba suficiente oxígeno para mantener al organismo en buen funcionamiento.
"La mortalidad de estos pacientes es del 100%, porque sus pulmones ya no producen el intercambio gaseoso en la sangre. Este dispositivo nos permite mantenerlos compensados por más tiempo", sostuvo.


Un intercambio vital
En los pulmones, la sangre recibe el oxígeno del aire que inspiramos y se deshace del dióxido de carbono, el desecho gaseoso de la actividad celular (metabolismo) que eliminamos en el aire que exhalamos.
En ese intercambio de gases, participa la membrana alveolo capilar, cuya función imitan los pulmones artificiales. Las diferencias entre esos dispositivos de uso frecuente en las cirugías para mantener la circulación extracorpórea y la nueva versión son varias. Según Bertolotti, la nueva "membrana" no requiere cirugía (se puede instalar en la habitación del hospital) y admite el traslado del paciente. Además, funciona con la propia circulación sanguínea y dura hasta 60 días. En cambio, la vida útil de los dispositivos de uso quirúrgico es de seis horas.
El equipo colocó el nuevo pulmón artificial a través de dos incisiones en las ingles de la paciente: una, en una arteria, y otra, en una vena. Dos cánulas forman un "puente" para que la sangre ingrese en el dispositivo que actúa como la membrana pulmonar y siga su camino, oxigenada, al resto del cuerpo.
Ahora, el equipo de Bertolotti y la familia de la paciente esperan que en este mes que lograrán prolongarle la vida aparezcan los órganos compatibles para el trasplante.
"Este nuevo dispositivo se diseñó justamente para poder ganar tiempo -dijo el médico-. Cuando un paciente está conectado a un respirador por insuficiencia respiratoria, tenemos que administrarle mucho oxígeno. Con los días, eso genera daños en los pulmones y otros tejidos. Esta opción nos permite mantener a la paciente ventilada de una manera más protegida y con menos lesiones."