martes, 8 de marzo de 2011

Christy Ruth Walton: la mujer más rica del mundo



Se llama Christy Ruth Walton y es la mujer más rica del mundo. Ocupa el puesto número 12 de la lista Forbes de multimillonarios y tiene una fortuna estimada en u$s 20.000 millones. Su principal mérito: haberse casado con el dueño de Wall Mart, el mayor retailer del mundo.
No es poca cosa –digo, por eso de la mujer detrás de todo gran hombre–, pero en la lista de las chicas superpoderosas las multimillonarias por derecho propio todavía son una rareza.
Perdidas en un mar de herederas acaudaladas (y bien divorciadas), las self-made women son apenas un puñado. Versiones femeninas de Warren Buffett, aunque con varios miles de millones menos.
Según Forbes, sólo 14 mujeres en todo el mundo han logrado construir una fortuna de u$s 1.000 millones o más, lo que representa un escuálido 2% del total de multimillonarios que se hicieron a sí mismos. Entre los hombres, la cifra de los self-made asciende a 665.
Y se estima además que al menos cinco de ellas empezaron su negocio junto con sus maridos o hermanos. Es el caso de Giuliana Benetton o Rosalia Mera, que puso en marcha junto con su esposo Amancio Ortega el imperio que hoy lleva el nombre de Zara, y Doris Fisher, que empezó con su marido The Gap.
Entre estas pocas heroínas modernas que se inventaron desde cero aparecen pocos nombres conocidos, salvo por Oprah Winfrey y J.K. Rowling, la autora de la saga de Harry Potter. Winfrey –la portentosa animadora de la TV norteamericana– ocupa el puesto noveno con u$s 2.300 millones, mientras que Rowling está vigésima con u$s 1.000 millones.
Pero quizás lo más interesante –y sintomático– es que las tres self-made women más ricas del mundo son chinas. De hecho, entre las top 20, once provienen de China.
Zhang Yin, fundadora de una compañía de reciclaje de papel (Nine dragons paper), está a la cabeza, con una fortuna de u$s 5.600 millones. La secundan otras dos compatriotas con fortunas de u$s 4.000 millones (casi el doble que Oprah).
Una encuesta reciente mostró que las mujeres chinas están entre las más feroces del mundo: el 75% aspira a tener un alto puesto corporativo contra el 50% en los EE.UU. Y con un esquema familiar de hijo único y abuelos presentes tienen una ventaja importante sobre las norteamericanas a la hora de salir a conquistar el mundo.
Hay quienes señalan incluso que fue –paradójicamente– el propio comunismo el que sentó las bases de este boom de super-mujeres capitalistas al poner fin a la vieja tradición de sometimiento y dar por sentado que hombres y mujeres están en condiciones de desempeñar las mismas tareas. Después de todo, como dijo Mao, las mujeres sostienen la mitad del cielo.
Pero también las chinas están
en desventaja: hoy representan apenas el 11% de los ciudadanos adinerados y tienen en promedio una riqueza un tercio inferior a la de los hombres.
¿Por qué tan pocas? Para los que gustan de los reduccionismos, se trata apenas de una cuestión de testosterona: los hombres tienden a tomar más riesgos y de decisiones riesgosas (calculadamente riesgosas) están hechas las grandes fortunas.
Los más retrógrados dirán simplemente –aunque más no sea por el placer de provocar– que las mujeres no están hechas para hacer dinero (su gran talento en todo caso es gastarlo).
En el otro extremo, los más acérrimos dirán que es pura y exclusivamente un tema de oportunidades. Y como dijo alguna vez un psicólogo, que las mujeres que buscan ser iguales a los hombres sencillamente carecen de ambición.
La verdad, como siempre, seguramente esté en algún lugar por el medio (claro que eso es algo que diría una mujer).
cronista.com

4 comentarios:

google dijo...

como puedo comunicarme con christy walton

Anónimo dijo...

primero para felicitarla en este dia internacional de la mujer y segundo solicitarle un favor especial personal

Anónimo dijo...

como puedo comunicarme por favor

yoana dijo...

señora walton soy de colombia te encontre por el supuesto facebook tuyo pero estan utilizando su buen nombre para robar a la gente. por favor como hago para comunicarme