lunes, 6 de abril de 2009

Román Gubern: "La nueva sociabilidad es virtual"


Román Gubern es un vo­yeur" dice de sí mismo el semiólogo, guionista, es­critor e historiador de cine catalán con el tono de declaración exclu­siva. Llovizna en Barcelona mien­tras Gubern se encuentra, a los 75 años, trabajando en su estudio en varios proyectos a la vez. El depar­tamento que parece sostenido por una estructura de libros se ubica en un barrio "argentino": estatua de San Martín, avenida de nombre República Argentina y un afiche de Mafalda (sobre quien Gubern ha escrito) que promueve clases de español y literatura.
Gubern, pro­fesor emérito de la Universidad Autónoma de Barcelona, autor de más de 40 libros, se entusiasma al hablar de lenguajes y fenómenos que traen las nuevas formas de comunicación. -¿Cuál es su interpretación so­bre la pérdida de lectores de los diarios de papel?
-Ocurre que los jóvenes van di­rectamente a Internet. En mi Facultad, de Comunicación Au­diovisual, la profesora de radio estaba asombrada porque men­cionaba estrellas radiofónicas de otras épocas y los alumnos no las conocían. No las conocen porque se despiertan, van a Internet y ya. Prescinden de los medios tradicio­nales. Aquí hay un gap (brecha).
Igual que se habló de la brecha digital, del distant gap , que seña­la que Africa tiene sólo el dos por ciento de conexiones a Internet, hay un distant gap dentro de las sociedades desarrolladas porque el ciento por ciento de los jóvenes universitarios españoles sólo se in­forman por Internet. En cambio, en los mayores de sesenta años, el uso es del 10 ciento. Y además, Internet se ha convertido en un instrumento de socialización muy activo con las redes sociales. Decía alguien que con las redes sociales, en vez de bajar películas, música, los jóvenes lo que hacen ahora es subir sus fotos, sus películas. O sea que antes era mono-direccio­nal. Por lo tanto, se ha convertido en una red de socialización activa para los jóvenes. Hace poco hu­bo un crimen en Andalucía: una pandilla mató a una chica de die­cisiete años. Y la policía entró en una red social, porque ahí estaban todas las tertulias de la pandilla, y así agarraron a los culpables. Cla­ro, todo esto erosiona los medios tradicionales.
-El blog ya tiene cierta antigüe­dad, ¿qué función cumple hoy?
-El blog es un descendiente le­jano de lo que en la revolución cultural china fueron los diarios, periódicos murales, donde cada uno ponía lo que quería en la pa­red. En el ciberespacio hay una sobreinformación y eso equivale a desinformación. Hoy más que nunca siguen siendo necesarios los líderes de opinión. Porque si, como ha ocurrido alguna vez, un parlamentario insulta al Rey en su blog, yo me entero porque en el diario me señalan "el senador tal ha insultado al Rey en su blog", dado que yo no tengo tiempo ni ganas, ni criterios, para repasar todos los blogs. Por lo tanto, la so­breabundancia de información en la Red, hace que la figura del líder de opinión, que ya existía, hoy sea más necesaria que nunca debido a la sobrecarga de información que hay en la Red, para que me diga "esto es pertinente" o "esto no". -Y también cambian los hábitos sociales, de consumo...
-Los medios tradicionales han si­do erosionados no sólo por la pira­tería, dado que además de música se comercializan películas, sino por el acuerdo entre Hollywood con Apple. Desde entonces, se venden las películas en DVD al mismo tiempo que en la tienda I-Tunes de Apple, –antes salían un mes más tarde–. Esto significó un nuevo hachazo a las salas de cine, a los cineastas precarizados por el consumo del llamado cine en el so­fá , la gente ve cine en casa, con el DVD, o las películas de tv, con la piratería, etcétera. Pero además, se da un hachazo al DVD. Y todo eso se diseñó cuando estaba inicián­dose la crisis. Una crisis que nadie sabe muy bien cómo terminará.
-Este sistema nos pone en ca­mino a la reclusión, al consumo individual. Pero también hay gente que se junta a ver en co­munidad series como Lost... que bajó de Internet...
-La socialización es más selecti­va. Afortunadamente, en nuestros países, y también en la Argentina, tenemos una institución que hay que salvar a toda costa: la disco­teca. Habría que declararla una institución de interés nacional con subvención estatal, porque es el lugar de encuentro de los jóvenes en edad de socializarse erótica y sexualmente. Es el espacio lúdico en el cual la gente que tiene entre diecisiete y treinta años, puede ir ahí a "ligar", algo que en la pan­talla no toca. Esto demuestra la vigencia de la agorafilia en una franja juvenil. Incluso se ha dicho mucho que las salas de cine han seguido aguantando la tempestad, y la competencia de la televisión y del DVD porque hay un segmento adolescente, o postadolescente que va al cine como actividad sociali­zadora. Cada vez más el cine está en declive, pero se han inventado los multicines por razones econó­micas con seis, a ocho salas, por­que un proyeccionista en la cabina atiende a ocho películas. En estas ocho salas, hay una donde una película va muy bien, y esa com­pensa a dos que van menos bien.
En América Latina esos multi­cines han sido la salvación de la producción local. Gracias a esas salas una producción de Hollywo­od mantiene a una argentina.
¿Y qué ocurre en los hogares?
Está cada vez están más equipado con terminales audiovisuales. El pro­blema del polo hogareño es que en las clases menos favorecidas es poco atractivo. Es decir, que el se­ñor rico, sí tiene una casa de 500 metros cuadrados, y él puede te­ner unos sofás gigantescos, invitar a quince amigos, ahí se tumban a fumar un porro, y ver una pelí­cula. Si tienes un apartamento de sólo cuarenta-cincuenta metros, pues ya no es tan glamoroso. Pero es verdad que la socialización hu­mana es una necesidad. Es sabido que la comunicación mediada por pantalla, que todos usamos, y yo también, mutila cuatro quintas partes de la comunicación cara a cara. La comunicación gestual, el tono de voz, que puede delatar una mentira, la mirada, el olor sen­sual, el tacto, el sonrojo o ha huido la mirada.
Recuerdo una carta del presidente Abraham Lincoln a un senador impertinente en la que le decía: "Si estuviésemos cara a cara, ¿me diría usted lo mismo?". Bueno, esta frase de Abraham Lincoln finalmente demuestra que no es lo mismo comunicarte cara a cara que por mediaciones. Y sabemos todos perfectamente que ha habido estafas: "Mido uno ochenta y cinco, soy rubio de ojos azules". Envían la foto tras opera­ción quirúrgica digital, para elevar la nariz y el color de los ojos. Por lo tanto, mi diagnóstico, esquemá­tico y rudimentario, es: tenemos muchísima información y poca comunicación, o comunicación de poca calidad. –
-El mensaje de texto y el chat generaron un idioma, a veces, incomprensible. Pero, al fin y al cabo, ¿es una comunicación degradada o es otro tipo de co­municación?
-Los SMS y el chat están crean­do una nueva jerga. Los lingüis­tas hablan de socialectos; en este caso son segmentos sociales que instalan una jerga, que tiende a ser comprimida, económica, por ejemplo, en vez de poner "que" ponen una "q", en lugar de "más", un +, pero hay contradicciones muy interesantes. Los emotico­nes fueron un buen intento de in­troducir elementos icónicos para calentar la comunicación, hacerla más emocional. Pero al lado de una comunicación muy econó­mica y comprimida añaden, por ejemplo, "jeje"; "jaja", que es una extensión antieconómica del texto. Lo cual quiere decir que el texto no está coloreado emocionalmen­te, como la comunicación cara a cara, y entonces hay que añadir o emoticones o "jeje" "jaja", que vio­lenta la tendencia a la economía comprimida del texto. Esto revela que tenemos mucha información y poca comunicación, y hay que inventar ortopedias emocionales – – para calentar la comunicación interpersonal.
-También hay experiencias interesantes de desdoblamiento de personalidad como Second Life... Aquí hubo un episodio político muy interesante. Gaspar Llamazares, líder de Izquierda Unida, en una campaña electoral sacó el mechero y prendió fuego a una foto del Rey en Second Life. Hubo conmoción y una declaración de Izquierda Unida decía: "No, no ha sido Llamazares sino un monigote". Es decir, el mensaje, que no había que leerlo así: "el subconsciente irresponsable de Llamazares ha quemado la foto del Rey, pero no fue Llamazares; por tanto, jurídicamente no es punible". Second Life permite crear unos dobles clónicos en el ciber-espacio que realizan tus frustraciones. Aquello que en la vida real no consigues hacer, lo realiza tu doble en la vida subterránea del ciberespacio. De modo que es una especie de terapia, y yo creo en mi clon feliz, que me compensa de mis infelicidades en vida terrena. No tuvo ninguna consecuencia penal, porque Second Life no es la vida real, es una supravida, una infravida, en las cloacas del mundo. Además Second Life ha sido una experiencia efímera. Pero hay una nueva sociabilidad que pasa por el ciberespacio.
-Facebook, para bien o para mal, revitalizó el viejo concepto de comunidad.
-Sí. La tertulia. Tertulia es una palabra española antigua que designa esas reuniones que hacían en los cafés un grupo de siete, ocho, diez amigos. Gómez de la Serna presidía una en el café Pombo de Madrid donde iba Buñuel, escritores, pintores,etc..
Claro, es verdad que la vida moderna es poco propicia a la tertulia por los horarios laborales. Pero desde el siglo XIX ha habido una tradición de tertulias, reuniones de amigos en cafés que discuten de literatura, política, lo humano y lo divino. Ahora se ha desplazado a la Red.
-La vida real se convierte en vida virtual...
-Se ha creado un mundo paralelo, virtual. Jean Baudrillard lo señaló con mucha pertinencia: "lo virtual está cometiendo el crimen perfecto, porque asesina la realidad y borra las huellas de su crimen". Lo virtual no es más que una tecnificación del mundo de los sueños. Todos tenemos un mundo onírico, en el que hacemos cosas prohibidas, sueños eróticos, transgredimos leyes, normas, matamos a nuestro enemigo, quedamos impunes. Pero de pronto se inventa un sistema, una máquina que permite que los sueños salgan del campo inconsciente, onírico y se realicen a través del ciberespacio, y es el mundo virtual. Se asesina la realidad, se reemplaza por lo virtual, y se borran las huellas del crimen. El crimen perfecto, Baudrillard dixit.
-Hay una exhibición casi excesiva del yo en la Web, muchas veces para decir aquello que no se dice en los terrenos "reales", pero también esa exhibición es mentirosa...
-En los chats es muy evidente. Esas mentiras en el ciberespacio dificultan el encuentro en la realidad. Pues si tú has dicho: "Yo mido uno ochenta y cinco, o uno noventa", y ella dice "Yo tengo ojos azules y soy rubia", y es mentira.
Claro, ¿quién coño se va a citar luego en el bar para desmontar todo ese fantasma, este doble fantasmático que tú has creado virtual para poder ligar con el otro, no?
Es un carnaval, un juego de máscaras. Y hay hombres que se hacen pasar por mujeres, mujeres que se hacen pasar por hombres, y bueno, por supuesto, el acoso sexual a los niños es muy conocido. Por lo tanto, es un sistema que se presta a la simulación. La eliminación del cara a cara permite todas las ficciones y todas las distorsiones. Ahora las tribus urbanas pertenecen y forman parte de la red como los floggers...
-De alguna manera se está configurando una topografía virtual nueva, en la cual hay tribus urbanas en el ciberespacio que evidentemente tienen la ventaja de que su agresividad es virtual, no física.
No pueden hundir el cuchillo en la carne del otro. Las tribus urbanas de Barcelona son gente muy primitiva que probablemente no ha accedido todavía al estadio de cibercomunicador, de extracción baja, muy violenta, poco cultivada. Y presumo que son todavía tribus urbanas físicas, territoriales, porque no han accedido a la cultura de la informática, de la computadora. Parecería que la violencia real se está reconociendo hacia la violencia virtual. Salvo para aquellos que no han podido acceder todavía al estadio de la cultura informática donde evidentemente, hay un norte y un sur. No sólo hay un norte y un sur cuando decimos "en Manhattan hay más teléfonos que en todo el continente africano". Hay un sur en Barcelona, en Buenos Aires.... Hay gente de clase media que está bien equipada, pero evidentemente, hay gente que es víctima de la brecha digital.
-¿Lo sorprendió la irrupción del libro electrónico? ¿Es un sustituto válido del papel?
-Hace unos diez años ya me invitaron a la Feria del Libro en Madrid a dar una conferencia sobre el libro electrónico. No es un invento de hoy. A pesar de la crisis acabará triunfando. Profecía. Tardará porque sobrevive en los lectores el hábito grande, del tacto del papel, de las portadas, y el diseño. Entiendo las ventajas: poder tener un soporte, en el cual tienes no un libro sino una biblioteca entera. -Pero se trata de una aparición tecnológica radical....
-Tengo la teoría de que en el campo de las llamadas nuevas tecnologías, estamos todavía en el paleolítico superior. Las computadoras cuánticas estarán aquí en treinta, cuarenta años. La diferencia, lo novedoso será que en la época de las computadoras cuánticas, dentro de cuarenta años, veremos la actualidad tal vez como vemos hoy los orígenes del teléfono. Primero es monodireccional y luego, se decide, se rompe este esquema y se pasa a ser bidireccional. El teléfono bidireccional provoca pánico en las familias burguesas: "¿Quién controla la voz de un jovenzuelo?, ¿quién sabe si es procaz?, ¿quién sabe qué le dice al oído a nuestra virginal hija...?" Esa era la lógica del teléfono en 1890. En esa sociedad predominaba la tendencia neofóbica, el miedo a lo nuevo. Hoy estamos en una cultura neofílica. Hay un síndrome que es la angustia del cambio tecnológico tan rápido.
"¡Ha aparecido tal programa, coño, este programa no lo tengo, joder, tengo que ponerme al día!" Pero, en general, la sociedad moderna occidental desarrollada es neofílica. Ya no es neofóbica como hace cien años. Y por eso hemos entrado ya en el futuro; porque somos neofílicos. Con respecto a hace un siglo, cuando se inicia la revolución tecnológica, con la radio, el cine, el gramófono, el teléfono, etc., era en una sociedad aún neofóbica, que miraba con muchas sospechas lo nuevo. El cine estaba en la mirada de los moralistas. ¡Hombres y mujeres mezclados en una sala oscura! El papa Pío XII prohíbe a los curas ir a las salas de cine. Por eso digo que la diferencia es que la revolución tecnológica moderna en 1900, había una gran sospecha y desconfianza hacia lo nuevo.
Hoy los niños son mucho más hábiles porque interiorizan el pensamiento hipertextual. Nosotros somos hijos del pensamiento lineal aristotélico; en cambio, los niños de hoy, de siete años ya han aprendido eso tan maravilloso y tan fundamental que es la estructura hipertextual: saber que un camino tiene muchas ramificaciones.
-¿Le gustaría viajar en el tiempo?
-He leído en la revista Science que habían resuelto en la pizarra las ecuaciones para hacer la máquina del tiempo. Pero sólo se podrá viajar al tiempo pasado del momento en que la máquina comenzó a operar. O sea, no puedes ir al siglo XV sino que tienes que ir al 2012, que es cuando se inaugura. Yo soy voyeur. Confesión impúdica: Gubern es un voyeur. Y te digo más, los cinéfilos somos por definición voyeures, porque si no, no seríamos cinéfilos, sería una contradicción, por eso soy voyeur. Y como buen voyeur, me encantaría atisbar la corte de Luis XVI, me encantaría espiar lo que era el palacio de los faraones, o la vida cotidiana en la Florencia del Renacimiento, de los mercados públicos. Lamento profundamente no poderlo hacer. Ahora, esta es una incursión temporal de viajero que va de voyeur.

Gubern Básico
Barcelona 1934.
Ensayista, guionista e historiador de cine Es uno de los principales referen­tes de la historia del cine actual. Profesor emérito de la Universi­dad Autónoma de Barcelona es­cribió más de 40 libros. Publicó su autobiografía en 1997: "Viaje de ida" (Anagrama). Sus estudios sobre la historia del cine, el cine durante la guerra civil española o la pornografía fueron pioneros en España. En los 70 militó en el Partit Socialista Unificat de Cata­lunya (PSUC) Acaba de publicar el "Diccionario de onomatopeyas del comic" con Luis Gasca.
revistaenie.clarin.com

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