lunes, 24 de octubre de 2011

Dieta viva: de moda entre celebrities


En el intento por incorporar hábitos y prácticas saludables, empezó a ponerse de moda en el mundo de las celebridades un estilo de alimentación conocido como “comida viva”. Actores como Uma Thurman, Robin Williams y Demi Moore adoptaron esta dieta que se compone de alimentos orgánicos crudos como vegetales, semillas en proceso de germinación y brotación, frutas y bebidas fermentadas.

Este movimiento nutricional y ecológico surgió en los 60, en Estados Unidos, de la mano de la doctora Ann Wigmore que, luego de curarse de un cáncer consumiendo pasto de trigo, presentó una alimentación que contenía, en su opinión, lo necesario para una salud armónica y vital.

“Hace dos años empezó a tener seguidores en el país, especialmente entre los jóvenes”, cuenta Carina Zimerman, asesora nutricional naturista que estudia este tipo de alimentación desde hace 15 años. “La comida de hoy no nutre ni vitaliza. Desde la industrialización, se comenzó a consumir agregados que no aportan nada como los aditivos, conservantes y colorantes”, opina.

Gae Arlia, creadora de Germinando-Vida, cita a Hipócrates a la hora de hablar de esta dieta: “Que tu alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento” y cuenta que “para la doctora Wigmore sólo existía una enfermedad; la malnutrición manifestándose de maneras diversas”.

“Esta alimentación, conocida también como crudivegana (donde no se come carne, lácteos ni huevo) requiere tiempo y dedicación para una correcta selección, conservación y procesamiento casero de los alimentos, y en una cultura occidental fuertemente industrializada como la nuestra, acostumbrada a consumir todo tipo de alimentos, requiere un cambio rotundo de hábitos y costumbres”, comenta Eleonora Puentes, licenciada en Nutrición.

“Consumir vegetales crudos aumenta la proporción de vitaminas y minerales que el organismo puede aprovechar. Se estima que por la cocción, el alimento puede perder hasta un 50% de su aporte nutricional”, comenta el endocrinólogo Joaquín Argonz y destaca que la germinación de semillas multiplica los nutrientes.

A los que adoptan esta dieta, los especialistas les sugieren ir de a poco en el reemplazo de alimentos. Arlia propone hacer ayuno a base de batidos verdes para desintoxicarse (puede ser de manzana, limón, palta y apio). Y explica que lo ideal es consumir el 80% de alimentos crudos y el resto cocinados, pero a no más de 60°.

Para el doctor Carlos González Infantino, jefe de división de Nutrición del Hospital de Clínicas, no hay hasta el momento evidencia científica sobre los beneficios de esta alimentación y dice que “no se puede dar a algunos alimentos propiedades curativas o preventivas”. Sin embargo, considera que el estilo de vida moderno y los malos hábitos alimenticios se manifiestan en epidemias de enfermedades como la obesidad.

De todas formas, son reconocidas las virtudes de las frutas y los vegetales crudos (por su mayor cantidad de nutrientes), los germinados de legumbres (porque proporcionan proteínas), y los brotes de alfalfa y soja (porque contienen grandes cantidades de hierro). “Pero hay que ser cuidadosos a la hora de modificar nuestra alimentación radicalmente”, advierte.

Antes de realizar un cambio brusco en la dieta, Puentes recomienda hacer una consulta con un profesional para tener una evaluación clínica y poder planificar una dieta viva con todos los cuidados necesarios y así evitar carencias nutricionales. Además, esto sirve para aprender a adaptarla a la vida personal, familiar y social. Según Zimerman, “es importante no fanatizarse y hacerla desde las posibilidades de cada uno”.

entremujeres.com