sábado, 22 de octubre de 2011

Una droga con doble efecto en varones


Con varios años de experiencia en el tratamiento de la disfunción eréctil, el tadalafilo -un medicamento de la misma familia del Viagra- ha sido aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, según sus siglas en inglés), de los Estados Unidos, para el tratamiento de los síntomas de la hiperplasia prostática benigna (HPB).
Lo interesante del caso es que dicha aprobación también vale para el tratamiento de los síntomas de la HPB y de la disfunción eréctil, cuando ambas afecciones coinciden en el mismo paciente. Lo que es muy habitual: la hiperplasia (muchas veces asintomática) afecta a más de la mitad de los mayores de 40 años y llega a estar presente en el 90% a los 80 años; mientras que la disfunción eréctil aumenta en relación directa con la edad y con la severidad de los síntomas urinarios de la HPB.
"Como en el mismo grupo etario coinciden con mucha frecuencia los síntomas urinarios de la hiperplasia prostática benigna con los de la disfunción eréctil, con un sólo medicamento se pueden tratar ambas condiciones", comentó a La Nacion el doctor Adolfo Casabé, médico urólogo del hospital Durand y director médico del Instituto Médico Especializado (IME).
Casabé es uno de los autores principales de un estudio publicado recientemente en la revista European Urology , que evaluó el efecto del tadalafilo en varones con HPB, con y sin disfunción eréctil, en comparación con placebo. "El estudio muestra una mejora de los síntomas, como la imperiosidad para orinar y la sensación de vaciado incompleto de la vejiga, y disminuyó la frecuencia miccional", comentó el urólogo especialista en medicina sexual.
"El único síntoma que no se modificó es la cantidad de veces que se levantaban los pacientes a orinar por la noche -agregó-. Para el tratamiento de la hiperplasia prostática benigna, el tadalafilo está al nivel de los medicamentos actualmente disponibles. La diferencia es que al mismo tiempo es efectivo para tratar la disfunción eréctil."

Mecanismos y efectos

Perteneciente a la familia de los inhibidores de la fosfodisterasa 5 -la misma familia que incluye al sildenafil (o Viagra) y al vardenafil-, el tadalafilo es un medicamento que actualmente está disponible en la Argentina para el tratamiento de la disfunción eréctil. Para ello cuenta con dos presentaciones: píldoras de uso a demanda (20 mg, para ser ingeridas previas al acto sexual) y píldoras de uso diario (5mg).
Estas últimas son las que han sido probadas (y aprobados en los Estados Unidos) para el tratamiento de la hiperplasia prostática benigna, ya que su tratamiento debe ser administrado en forma diaria. Y de por vida, o hasta que la HPB se complique y requiera un tratamiento quirúrgico, lo que ocurre en aproximadamente el 30% de los casos.
¿Cómo actúa el tadalafilo en la hiperplasia prostática benigna? "Actúa por tres mecanismos -respondió el doctor Casabé-: aumenta la llegada de sangre a la próstata, relaja la musculatura de la vejiga e inhibe los impulsos neurológicos del deseo miccional. El beneficio es que, por un lado, detiene la progresión de la enfermedad y, por otro, al relajar la musculatura de la vejiga hace que no tenga tantas contracciones que impulsen al hombre a orinar tan seguido."
Su impacto sobre los síntomas de la HPB se notan en el transcurso de la primera semana de iniciado el tratamiento, destacó Casabé.
Al igual que su pariente, el Viagra, el tadalafilo tiene contraindicaciones. "No debe ser utilizado en pacientes que toman nitratos, como por ejemplo la nitroglicerina, debido a que esta combinación puede ocasionar una caída no segura de la presión arterial -advierte el comunicado de la FDA en que informa de la nueva indicación del tadalafilo-. Además, su uso en combinación con alfabloqueantes para el tratamiento de la HPB no está recomendado debido a que esta combinación no ha sido adecuadamente estudiada, y existe un riesgo de reducción de la presión sanguínea."
lanacion.com