sábado, 22 de octubre de 2011

Steve Jobs estaba arrepentido de no haberse tratado a tiempo


El cofundador de Apple, Steve Jobs, lamentó al final de su vida haber rechazado los tratamientos convencionales y la cirugía para su cáncer, según declaró el autor de su biografía, Walter Isaacson, en una entrevista con la cadena CBS de televisión.
El libro, que en principio se iba a llamar iSteve pero finalmente se tituló Steve Jobs, saldrá a la venta el lunes 24 de octubre. Sin embargo, una entrevista al autor de la biografía en CBS permitió descubrir algunos detalles de la vida del cofundador de Apple.
Jobs murió el 5 de octubre, a los 56 años de edad, después de una prolongada batalla contra el cáncer y desde entonces se han multiplicado los comentarios sobre su vida e influencia en la era digital, desde su visión hasta las disputas con otras empresas.

El tratamiento alternativo

El libro explora la decisión de Jobs sobre retrasar una cirugía contra el cáncer durante nueve meses luego de que le informaran en octubre de 2003 que tenía un tumor neuroendocrino, un tipo poco común de cáncer pancreático que generalmente crece más lento y es por lo tanto más fácil de tratar.
En cambio, intentó llevar una dieta vegana, acupuntura, remedios de herbolaria y otros tratamientos que encontró en Internet, e incluso consultó a un psíquico. También siguió los consejos de un médico que tiene una clínica donde se le aplican dietas a base de jugos, limpieza de intestinos y otros métodos, detalla la biografía, hasta que finalmente se rindió a la cirugía en julio de 2004.
"En verdad no quería que me abrieran el cuerpo, así que traté de ver si otras cosas podrían funcionar", le dijo Jobs a Isaacson unos años después, con un ligero arrepentimiento.

Destruir a Google

A su vez, Isaacson también devela en la biografía la difícil relación de Jobs con Eric Schmidt, el ex director general de Google e integrante de la junta directiva de Apple de 2006 a 2009.
Schmidt dejó la junta de Apple justo cuando ambas compañías se encontraban compitiendo en el segmento de los teléfonos inteligentes: Apple con el iPhone y Google con el sistema Android.
Isaacson escribió que Jobs estaba furioso cuando HTC presentó un teléfono con Android, que se jactaba de te tener muchos de los aspectos populares del iPhone. Apple presentó una demanda y el ejecutivo se refirió a Google de forma despectiva, dijo Isaacson. "No descansaré hasta morir si es necesario y gastaré cada centavo de los 40.000 millones de Apple en el banco para arreglar esto", agregó.
"Voy a destruir Android, porque es un producto robado, estaría dispuesto a comenzar una guerra termonuclear por esto", dijo Jobs.

Bill sobre Steve, Steve sobre Bill

Consultado por Isaacson, Bill Gates no negó su fascinación por Steve Jobs, pero que también tenía una personalidad extraña, marcada por su forma explícita para agredir o al momento de ser amable para intentar seducir o convencer a otra persona.
Jobs, por su parte, fue más duro sobre el cofundador de Microsoft. "Sería un tipo más amplio si de joven le hubieran tirado ácido", detalla una de las citas de la biografía.
Con el paso del tiempo, las disputas fueron menores, e incluso estuvieron juntos en una entrevista en 2007 . "No sabía mucho sobre tecnología, pero tenía un instinto para detectar qué cosas podían funcionar", en un tibio reconocimiento de Jobs sobre Gates, a quien calificó como una persona carente de imaginación.
"Nunca ha inventado nada, creo que está más cómodo haciendo filantropía que en la industria tecnológica. Sólo se dedicó a robar ideas de otras personas", dijo.

Su partida de Apple en 1985

Sobre su partida de Apple en 1985, Jobs dijo que el grupo de ejecutivos que fue convocado para dirigir a la firma "era gente corrupta" a los que sólo les importaba hacer dinero. El cofundador de la compañía es descrito en el libro como una persona a la que le importaban más los productos que las ganancias.
Más cerca en el tiempo, el retiro de la tableta TouchPad de HP, uno de los competidores de la iPad de Apple, fue celebrada por algunos integrantes de la junta directiva de Apple. Sin embargo, Jobs nmo pensó de la misma forma.
"Hewlett y Packard construyeron una gran empresa y pensaron que la habían dejado en buenas manos", le dijo Jobs a Isaacson. "Pero ahora la están haciendo pedazos y destruyendo. Espero que haya dejado un legado más fuerte para que eso nunca le pase a Apple", detalló el ejecutivo.
lanacion.com