viernes, 29 de julio de 2011

Se disparan los ictus entre las embarazadas

Vientre de una mujer embarazada. | El Mundo
Entre 1994 y 2007, la tasa de accidentes cerebrovasculares en mujeres gestantes o que habían dado a luz recientemente aumentó un 54%, según un estudio. Este repunte podría deberse al aumento de los factores de riesgo entre las embarazadas, como la obesidad, la diabetes o la hipertensión.
"Cuando estás relativamente sana, el riesgo de sufrir un ictus no es muy alto", ha explicado Elena Kuklina, principal autora del trabajo y experta en epidemiología en los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EEUU. "Ahora, más y más mujeres llegan al embarazo con algún factor de riesgo como obesidad, hipertensión o diabetes. Dado que la gestación supone un peligro en sí misma, cuando tienes alguna otra condición que predisponga al ictus, el riesgo se duplica".
En su estudio, publicado en la revista 'Stroke', se revisaron las hospitalizaciones a causa de un ictus de mujeres embarazadas o recién paridas en más de 1.000 hospitales de EEUU entre los años 1994 y 2007. En este periodo, los ingresos por esta causa aumentaron un 47% entre las gestantes y un 83% entre aquellas que habían dado a luz en las 12 semanas previas. Las mayores tasas de hospitalización se observaron entre las mujeres de 25 a 34 años.
"Estoy sorprendida de la magnitud de este incremento, que es sustancial. Nuestros resultados resaltan la necesidad urgente de analizar el tema con más detenimiento", subraya Kuklina. "Necesitamos investigar más con mujeres embarazadas", añade.
Entre los posibles culpables de este aumento de los ictus -aunque las tasas siguen siendo bajas (0.22 ingresos por cada 1.000 partos)- podrían estar algunos trastornos cada vez frecuentes en las sociedades occidentales como la obesidad, la diabetes o la hipertensión.
Esta última, según los datos recogidos en este estudio, era menos frecuente entre las parturientas de 1994-95 que entre las que dieron a luz en 2006-07. Especialmente en el periodo posparto, con un 27,8% y un 40,9% de afectadas, respectivamente.
De hecho, en el último año analizado en este estudio, el 32% de los ingresos por ictus antes del parto y el 53% de los producidos después del alumbramiento estuvieron relacionados con problemas hipertensivos o enfermedades cardiacas.
"Durante el embarazo y el puerperio, los factores de riesgo asociados al ictus son los mismos pero en esta época hay cambios en el cuerpo de la mujer encaminados al momento del parto que favorecen que las mujeres en riesgo tengan más posibilidades de tener un ictus", explica María Alonso de Leciñana, neuróloga de la Unidad de Ictus del Hospital Ramón y Cajal (Madrid).
Los cambios en los factores de coagulación a favor de un estado procoagulante, el aumento del volumen sanguíneo, la sobrecarga cardiaca o los cambios en la tensión arterial que se dan en los estadios finales de la gestación pueden contribuir a este riesgo.
Aunque no hay datos sobre este fenómeno en nuestro país, "en términos absolutos el número de ictus es bajo", señala Alonso de Leciñana. "Además, estos factores de riesgo [obesidad, hipertensión, diabetes...] se controlan bien, aunque quizá en los sectores menos favorecidos el seguimiento es peor".
elmundo.es