martes, 26 de julio de 2011

La Angostura resurge de las cenizas

Soledad Maradona
VILLA LA ANGOSTURA.- Un aire de renovación se percibe en Villa La Angostura a casi dos meses de la erupción del volcán Puyehue- cordón Caulle. El semblante de la ciudad más afectada por las cenizas cambió notablemente en las últimas semanas, donde descendió el nivel de alerta a un término medio (naranja) y resurgieron el colorido de su vegetación y la actividad comercial.
La vida en la aldea de montaña vuelve a la normalidad con algunos matices. Las escuelas retomaron las clases después de más de un mes de inactividad y los comercios reabrieron sus puertas con la intención de salir de la crisis, que se estima se extenderá por mucho tiempo.
Pero ya ser ven los efectos de la reactivación. El bosque de Arrayanes comienza a sacudirse. El viernes último, los dos catamaranes que realizan la travesía por el lago Nahuel Huapi volvieron a zarpar de la zona de los muelles. A bordo fueron decenas de turistas y residentes que disfrutaron de una excursión gratuita.
Un informe de la Cámara Argentina de Mediana Empresa calificó a Villa La Angostura como una localidad "devastada" con una caída del 90% de ventas respecto del mismo período del año anterior, que como consecuencia produjo la devolución del 20% de las habilitaciones comerciales y el cierre de otros tantos que dejaron la actividad.
Pero de a poco, la situación comienza a revertirse, sobre todo por el optimismo y el esfuerzo de los habitantes de este lugar paradisíaco que luchan por resurgir de las cenizas.
Unos pocos locales de la avenida Arrayanes -la principal calle comercial- lucen cerrados y algunos dejaron aviso a sus clientes, como una exclusiva casa de indumentaria que se despidió mediante un cartel que consignaba: "Cerrado hasta que mejoren las condiciones climáticas. Ojalá sea pronto".
Los que se quedaron mejoraron el aspecto de sus locales, quitaron las cenizas de la vereda y abrieron sus puertas con interesantes descuentos apelando al "compre local", aunque el movimiento es escaso y algunos días ni siquiera logran abrir la caja con un ingreso mínimo.
Dos comerciantes recordaron a LA NACION que dos meses atrás se preveía la mejor temporada invernal de los últimos años, pero en cuestión de días el panorama cambió y todavía no abrió el centro de esquí boutique el cerro Bayo, uno de los motores de su economía.
Como parte de las tareas de limpieza y remoción de cenizas, la empresa Techint envió una pala cargadora frontal y varios camiones volcadores, con sus operarios que por estos días colaboran con el gobierno municipal con el objetivo de retirar unos 2 millones de m3 de polvo del ejido y trasladarlos a una cantera a 15 kilómetros.
El ánimo de la población mejoró respecto del primer mes devastador para Villa La Angostura. Aún con vestigios de cenizas en las calles, se vuelve a observar el vivo de los colores de la vegetación, aunque todos coinciden y asumen que ya nada será igual.
El Comando de Operaciones de Emergencias decidió esta semana bajar el nivel de alerta de rojo a naranja, un riesgo medio/alto "en razón de que el volcán está con acciones propias de la fase final eruptiva, se han restablecido en forma precaria los servicios básicos y se están normalizando las actividades sociales", precisaron desde el organismo.
La etapa de emergencia inicial pasó, ahora las autoridades se abocan a la diagramación de planes de prevención ante la posibilidad de nuevos episodios ajenos a la emanación de cenizas y el gobierno provincial ideó una Unidad Ejecutora para la "reconstrucción" de la localidad.
"La geografía cambió para siempre, cambiaron los bosques, caminamos 30 o 40 centímetros más alto y hay una variación en el clima en sólo 10 kilómetros de distancia", precisó Emilio Mola, técnico a cargo del mapa de riesgo y monitoreo de cauces de agua.
Sandoval se dedicaba casi exclusivamente a rescates en la montaña y avalanchas, y reconoció: "No estábamos preparados para un fenómeno así y en base a lo sucedido iniciamos investigaciones y contactos para llegar a trabajar ordenados ante un episodio extraordinario".
DIXIT
"La geografía cambió para siempre: hoy caminamos 30 o 40 cm más alto"
Emilio Mola
COORDINADOR DEL MAPA DE RIESGO

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