miércoles, 20 de julio de 2011

Es nadadora y persigue una hazaña:cruzar el Mar Caribe entre tiburones


 
EN EQUIPO. 22 PERSONAS LA VAN A ACOMPAÑAR EN SU AMBICIOSO PROYECTO.
En cualquier momento, Diana Nyad comenzará a hacer algo que ningún atleta ha hecho jamás: nadar todo el día y toda la noche, y luego todo el día y toda la noche, para volver a hacer lo mismo al día siguiente.
Nyad nadará durante alrededor de 60 horas en un mar agitado (el del Caribe), por una extensión de 165 kms, en el estrecho de Florida. Concretamente desde Cuba a Key West. Cada hora y media se detendrá para flotar durante unos minutos, tomar una mezcla líquida de proteínas predigeridas y comer un pedacito de banana o una cucharada de manteca de maní. Es muy probable que tenga alucinaciones y deba soportar las picaduras de innumerables medusas. A lo largo de su travesía, el agua salada va a hinchar su lengua hasta dimensiones grotescas y a irritar muchísimo su piel.
“Se enfrenta a la actividad de resistencia física más increíble, inaudita y descabellada” comentó Steven Munatones, un nadador de mar abierto, campeón, que hará las veces de observador independiente durante el nado de Nyad.
Nyad tiene 61 años. Ya intentó hacer este trayecto en 1978, cuando tenía 28 años, pero sin éxito. Nadó entonces en el interior de una jaula para tiburones durante 41 horas y 49 minutos hasta que el intempestivo clima y la poderosa corriente la sacaron de su curso y se vio obligada a abandonar. (Sigue detentando el récord por el nado oceánico más extenso del mundo).
Esta vez estará provista de mejor tecnología. “Desde el punto de vista físico, estoy más fuerte de lo que estaba antes, si bien cuando tenía 20 y pico era más rápida” dijo Nyad. “Me siento fuerte y en condiciones de resistir. Estoy bien físicamente”.
Si Nyad logra hacer el tramo Cuba-Key West, será la primera persona en hacerlo sin una jaula para tiburones. En 1997, una australiana completó este trayecto pero en el interior de una jaula.
Esta vez, Nyad, una consagrada nadadora de maratones y comentarista deportiva, no correrá ningún riesgo. Se entrenó duro -durante un año y medio- y modificó su rutina. Para ayudarla a tener éxito, Nyad cuenta con un equipo de apoyo de 22 personas. Todas ellas viajarán a Cuba, con sus respectivas visas, y tratarán de llegar tres días antes del nado.
Cuenta también con tecnología: satélites, sistemas GPS, modernos softwares de navegación, y hasta escudos para tiburones.
En estos momentos hay cuatro expertos que están analizando el clima con siete días de anticipación para marcar el momento ideal para que ella viaje a Cuba y se zambulla en el océano. Todos aguardan el comienzo de un sistema de baja presión que dará lugar a la aparición de un mar calmo, durante algunos días. Dos hombres en kayaks seguirán cada brazada de Nyad. En sus manos tendrán un escudo para tiburones -varas de neopreno que emiten ondas eléctricas para alejar a los tiburones que se acerquen demasiado-. Las aguas entre Cuba y Key West son un conocido terreno de tiburones. Pero este escudo no es infalible. En caso de que falle, cuatro buzos provistos de arpones estarán arriba de los botes, listos para saltar.
Para no desviarse de su curso, Diana Nyad se guiará por un banderín atado a un largo palo que sus asistentes tirarán al agua para que ella pueda guiarse.
“Las dudas que tenemos es si podrá mantenerse despierta, concentrada e hidratada” dijo su médico, el Dr. Michael Broder, profesor en UCLA.
TRADUCCIÓN: Silvia S. Simonetti
clarin.com