lunes, 18 de julio de 2011

La India se acerca al descubrimiento de la vasectomía inyectable y reversible


Hace unos 400 años, a una mente brillante se le ocurrió la idea de envainar su “espada” en un trozo de intestino de oveja.

Y así nació el concepto del preservativo.

Desde entonces, el control masculino de la natalidad ha estado haciendo ajustes en torno a este diseño inicial. Hasta ahora.

Después de más de 30 años de lucha, un humilde ingeniero indio llamado Sujoy K. Guha está al borde de lo que bien podría ser la tecnología anticonceptiva más revolucionaria desde la píldora, y esta vez para los hombres.

Llamado RISUG (Reversible Inhibition of Sperm Ander Supervisión), que significa "inhibición reversible de espermatozoides bajo supervisión" ofrece, en esencia a los hombres, una vasectomía inyectable sin cirugía, lo que ya en sí mismo es una buena noticia.

Mejor aún, la
investigación en animales, incluyendo monos, ha demostrado que esta vasectomía es fácilmente reversible. Así que lo que se obtiene de una sola vez es un inhibidor de espermatozoides sin hormonas, que tú puedes desactivar en cualquier momento.

El impacto podría ser enorme para la India, donde el método más empleado de control de la natalidad sigue siendo todavía la esterilización.

Los números lo dicen todo. En la actualidad, sólo el 3 por ciento de las mujeres toman la píldora y el 5 por ciento de las parejas utilizan preservativos. Mientras tanto, un 37 por ciento de mujeres se someten a la operación de ligadura de trompas que comparativamente es más peligrosa, mientras que sólo el 1 por ciento de los hombres se hace vasectomías.

No es de extrañar que el impulso para convencer a los hombres de que se hagan la vasectomía convencional sea tan intenso que los estados como Rajasthan han ofrecido automóviles, motocicletas y aparatos de televisión - por no hablar de las licencias de armas - como incentivos para someterse al procedimiento.

“El hecho de que no sea necesario cortar una parte del cuerpo y tirar un trozo tiene un enorme impacto psicológico", destaca Guha. "Ese es uno de los mayores puntos de atractivo de RISUG. El segundo, por supuesto, es la posibilidad de reversibilidad".

La vasectomía inyectable de Guha todavía no está lista para saltar al público. Pero después de trabajar en la oscuridad durante décadas, el científico indio se está acercando a la línea de meta.

Saltar a la etapa de tres ensayos clínicos –por ejemplo testarlo en personas, no en monos- ya está en marcha en la India. Algunos voluntarios han estado usando la nueva forma de control de la natalidad sin problemas durante 15 años. El tratamiento podría estar disponible en edición limitada a partir de 2012, aunque la reversibilidad todavía no se ha comprobado en humanos.

Y gracias a una inusual alianza entre Guha y Elaine Lissner, una activista de San Francisco, que ha estado presionando para un mejor anticonceptivo para los hombres desde la década de 1980, RISUG también podría estar llegando a la consulta médica de los doctores de EEUU el día menos pensado –bajo el nombre comercial de Vasalgel.

"En 2005, tuve la oportunidad de dirigir una pequeña fundación y poner un poco de dinero para lo que habíamos estado hablando durante todos estos años – para realmente tratar de hacer algo al respecto", explica Lissner a través de correo electrónico.

“La fundación no tiene mucho dinero, sólo el suficiente para hacer los primeros estudios y demostrar que realmente funciona, pero RISUG está muy avanzado", dice. "Es el único método no hormonal que ya ha sido utilizado por cientos de hombres – por lo que parece que sería un crimen ignorarlo.

Como resultado de ello, mientras RISUG despeja los obstáculos finales para su lanzamiento comercial en la India, la Fundación Parsemus de Lissner está aumentando la producción de Vasalgel y la preparación de los ensayos preclínicos en EEUU. Se espera que los primeros ensayos clínicos podrían comenzar en 2012, aunque la fundación necesita por lo menos otros 4 millones de dólares de fondos para guiar el tratamiento durante todo el camino que supone el proceso de aprobación.

A pesar de los obstáculos que todavía quedan, Guha no podría estar más feliz.

“Cuando propuse esta idea, se rieron de mí y me ridiculizaron”, explica en una entrevista telefónica con nuestra publicación. "Así que me da muy buenas sensaciones el hecho de que el concepto pueda finalmente culminar en la práctica en un producto”.

Ha sido un largo camino. A principios de los años 70, Guha estaba trabajando en un proyecto para matar a los microbios peligrosos en pozos de agua con un material que crea una carga eléctrica en el mecanismo de la bomba.

Cuando la campaña del Gobierno de
planificación familiar le llevó a centrarse en control de la natalidad, se le ocurrió que podría aplicarse el mismo principio en el interior del conducto deferente de la vasectomía - el conducto que normalmente se corta en una vasectomía convencional.

No le llevó mucho tiempo descubrir que un polímero llamado anhídrido maleico de estireno, o SMA, se adhiere a las paredes de los vasos deferentes y crea una carga eléctrica positiva que neutraliza los espermatozoides con carga negativa, mientras pasan a través del conducto –lo que provoca su muerte o inmovilización.

Sin embargo, demostrar que el tratamiento es seguro y eficaz ha sido un proceso largo y arduo de ensayo y error, obstaculizado por la pereza burocrática y por un presupuesto paupérrimo.

“No hemos tenido el apoyo de la industria”, dice Guha. "Y en el fondo ni yo ni mis compañeros estábamos suficientemente bien informados y cualificados con respecto al desarrollo de nuevos
medicamentos".
lainformacion.com