viernes, 9 de julio de 2010

Una molécula que evita la adicción a la cocaína

CRISTINA DE MARTOS
MADRID.- La cocaína es una de las drogas más consumidas en el mundo. Sin embargo, sólo un 15% de los que la toman con regularidad es un adicto. Qué sucede exactamente en el cerebro de unos y otros está aún por determinar, pero un grupo de investigadores de EEUU podría haber dado con una de las claves, un microRNA cuya presencia previene la adicción.
La cocaína, una sustancia que estimula el sistema nervioso central, provoca con el tiempo cambios moleculares y celulares en las vías de recompensa del cerebro, implicados en el desarrollo de adicciones. En un primer momento, se produce la tolerancia, que implica una disminución de las respuestas ante una misma dosis. Esta reacción desemboca en una segunda oleada de adaptaciones que hace que las redes neuronales vuelvan a trabajar con normalidad.
"Desafortunadamente, tras periodos largos de exposición, el abuso de las drogas puede desbordar esta capacidad de adaptación, y aparecen cambios en el comportamiento, causando mayor ansiedad y la búsqueda desesperada de la sustancia", señala Marina Picciotto, del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Yale, en un comentario acerca de este estudio. Pero este tipo de conductas, típicas de la adicción, no aparece siempre. Alrededor del 15% de los consumidores de cocaína lo desarrollarán, según explican los autores. ¿Por qué? Su experimento, llevado a cabo con ratas, sugiere que una pequeña molécula (miR-212), presente en una de las zonas del cerebro clave en la aparición de comportamientos compulsivos, tiene algo que ver.
Analizando los cerebros de los roedores, los autores vieron que "en respuesta al consumo elevado de cocaína, la expresión de miR-212 aumenta y sirve como factor protector", explica a ELMUNDO.es Paul John Kenny, del Departamento de Terapia Molecular del Instituto de Investigación Scripps (Florida, EEUU). Esta molécula "combate la aparición en las ratas de una respuesta compulsiva en busca de la droga", añade el principal investigador del trabajo, publicado en 'Nature'.
Una nueva visión de la adicción
Su descubrimiento, por un lado, "ofrece una nueva forma de explorar los mecanismos evolutivos que protegen a los humanos frente a la adicción a las drogas", señala Picciotto. Por otro, abre una posible vía terapéutica o de prevención frente a estos problemas.
"Estamos empezando a delinear los mecanismos cerebrales que influyen en la adicción", explica Kenny. "Aunque es pronto para especular [...] espero que un mejor entendimiento acerca de cómo miR-212 y otros factores influyen en la vulnerabilidad a la adicción a la cocaína nos dé la oportunidad de identificar a aquéllos con más riesgo de adicción y de desarrollar nuevos tratamientos", añade.
Las moléculas que regulan la expresión de este microRNA podrían ser un buen comienzo, tal y como ha mostrado este experimento. Provocando el aumento de la expresión de miR-212 de forma artificial, los autores lograron limitar el consumo de cocaína de las ratas y viceversa.
Aunque en materia de adicción a la cocaína el comportamiento de las ratas es muy similar al de los humanos, "sabemos que existe un gran salto y necesitamos trabajar más antes de afirmar que nuestros datos pueden apoyar el desarrollo de nuevos fármacos", concluye Kenny.

elmundo.es