miércoles, 28 de julio de 2010

Dime en qué trabajas... y te diré cómo mueres

El empleo de una persona puede influir en gran medida en sus hábitos nocivos y en cuál será la causa de su muerte, según un estudio que ha analizado más de un millón y medio de fallecimientos durante la década de los 90 en Gales e Inglaterra.
La investigación, dirigida por el doctor David Coggon, del Consejo de Investigación Médica de Southampton (Reino Unido), ha tenido en cuenta las muertes provocadas por enfermedades relacionadas con el alcoholismo, el consumo de drogas y hábitos sexuales.
Su conclusión, tal y como acaba de publicar la revista 'Occupational Medicine', es que las muertes asociadas a estas causas difieren en gran medida entre unas profesiones y otras.
El estudio ha señalado a los marinos mercantes y obreros de la construcción como dos de las profesiones más delicadas, y sobre las que habría que centrar los esfuerzos de prevención.
En el primer caso, existe un alto índice de alcoholismo y enfermedades o lesiones asociadas a él, desde la cirrosis hasta caídas accidentales. En cuanto a los albañiles, pintores y otros oficios del ámbito de la construcción, los investigadores han encontrado un alto índice de muertes asociadas al consumo de drogas, así como intoxicaciones involuntarias causadas por los productos con que trabajan.
Otras profesiones asociadas al alcoholismo en una proporción significativamente superior a la media son los propietarios y trabajadores de los bares, tanto en hombres como en mujeres, y otros empleos de la hostelería, como camareros y cocineros, aunque, en estos casos, sólo entre los hombres se da una mayor incidencia del problema.
Las muertes causadas por sida son más comunes, según el estudio, entre sastres y diseñadores, tanto en mujeres como -aún más- en hombres, y también entre peluqueros masculinos.
Coggon defiende su estudio como un acicate para iniciar medidas de prevención específicas según el empleo. "El lugar de trabajo es un entorno ideal para afrontar los problemas de alcohol y drogas y poner en marcha políticas para mejorar la seguridad y productividad y ayudar a los trabajadores", ha señalado a Reuters el investigador.
elmundo.es