miércoles, 28 de julio de 2010

Cuando el parto es un riesgo mortal

En los países desarrollados el parto es algo normal, un trámite sin complicaciones por el que pasan muchas mujeres, incluso más de una vez en la vida, sin plantearse siquiera los riesgos que conlleva. En África, las cosas son diferentes. Cada año, según la organización Save the Children, mueren en el continente negro cuatro millones y medio de niños menores de cinco años y 265.000 embarazadas a causa de complicaciones en el parto, un trámite que en países en vías de desarrollo supone un auténtico riesgo tanto para la madre como para el recién nacido.
Para poner freno a semejante sangría, la Asociación Vihda y la Fundación África Digna han facilitado, con fondos españoles, la apertura de una nueva sala de pediatría en el hospital de distrito de Muranga, en la provincia central de Kenia, una instalación que arranca con modestia, pero pie firme, y que en pocos meses que lleva funcionando ha dado servicio a centenares de mujeres y niños de los 400.000 pacientes a los que da cobertura.
Previo a la puesta en marcha del proyecto, la sala de pediatría tenía un índice de ocupación del 226%, con cinco niños por cama en muchas ocasiones, aseguraron fuentes de la fundación española África Digna. El hacinamiento, y el hecho de que los menores se veían obligados a compartir sala con los adultos, aumentaban considerablemente el riesgo de contagio y mortalidad en un país en el que mueren 53 niños de cada 1.000 (en España fallecen cuatro de cada 1.000).
En Muranga, a dos horas al norte de Nairobi, la capital de Kenia, todavía hoy el 60% de partos se realizan en casa, sin personal médico especializado y sin las condiciones básicas de saneamiento, una costumbre que "aumenta la mortalidad y morbilidad", según Victorio Torres, consejero delegado de la Asociación Vihda, quien agrega que la tasa, enorme comparada con Occidente, desembocaba en un problema general de mortalidad materna e infantil.
"En Kenia, 7.000 madres mueren al dar a luz. La cifra es 400 veces mayor que la mortalidad infantil en España", asegura el doctor, responsable además de la ejecución de un proyecto pionero en Kenia para evitar la transmisión del sida de madre a hijo a través de leche artificial.
Evitar riesgos
Acompañado por el embajador de España en Kenia, Nicolás Martín Cinto, en una visita al hospital de Maragua, el doctor Torres explica a ELMUNDO.es que el objetivo de este proyecto de cooperación española no sólo es evitar que las mujeres den a luz en casa, para evitar riesgos, sino que además pretende evitar que los recién nacidos se contagien del virus del VIH cuando la madre es portadora, un hecho cuya probabilidad se multiplica si el parto es casero.
Pediatra de profesión, el doctor Torres cuenta cómo empezó trabajando en Madrid con las heroinómanas para evitar que contagiaran a sus hijos. Ahora, tras nueve años trabajando en el sector de la sanidad pública keniana, el médico explica que es posible que los menores no se contagien en el parto ni durante los meses que son amamantados, sustituyendo el pecho por la leche artificial, práctica habitual en Occidente.
Pese a tener una nueva sala de pediatría, los retos del hospital de Maragua en particular y de la sanidad keniana en general todavía son muchos. Entre otros, falta mejorar la educación del personal sanitario con los pacientes. "Aquí, a los pacientes se les trata como a perros", comenta una matrona británica de visita en el hospital, mientras que en opinión del doctor Torres "los pacientes no conocen sus derechos".
Fuentes de la Fundación África Digna aseguran que la apertura de la sala pediátrica y maternidad se enmarca dentro del objetivo para la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio 4, 5 y 6 (reducir la mortalidad infantil, mejorar la salud materna y combatir el VIH/SIDA, respectivamente), puestos en marcha por Naciones Unidas en el año 2000.
elmundo.es