sábado, 24 de julio de 2010

15 tips para el crecimiento emocional

Que el buen ánimo sea señal de buena salud es uno de los conceptos más modernos de la medicina. El estado emocional, junto con el físico y el mental, son los tres aspectos que se deben cuidar para vivir más.
1) Pensá en positivo. Los pensamientos optimistas permiten vivir una vida más feliz y saludable. La idea es descubrir cuál es la mitad llena del vaso. Y a partir de ahí pensar cómo llenar el resto.
2) Cultivá los afectos. Familiares y amigos pueden hacer mucho por vos con un abrazo, una llamada, una visita. La gente bien acompañada goza de mejor salud que los solitarios, sobre todo aquellos con soledad obligada, no elegida.
3) Tené un pasatiempo. Seguro que hay una actividad que te entretiene y hasta te apasiona. Canto, pesca, pintura, cafecito con los amigos, jardinería, ir todos los viernes al teatro o comer con tu pareja afuera una vez por semana. No permitas que excusas menores y solucionables te impidan practicar aquello que tanto bien le hace a tu estado de ánimo.
4) No discutas por pavadas. De la cantidad de cosas por las que nos enojamos por día, la mayor parte no tienen justificativo alguno. No vale la pena desperdiciar nuestro tiempo y buen humor por discutir cuestiones que van a ser olvidadas a los 15 minutos.
5) Jugá. Hacé cosas que te provoquen risa. Los chicos, generalmente, son felices. Claro, su día está armado alrededor del juego. Los adultos debemos recordar más a menudo cómo éramos cuando niños. No está prohibido jugar después de la secundaria.
6) El sexo es importante. No es pecaminoso ni oscuro. Es necesario y contribuye a la buena salud. Hablá con tu pareja sobre qué les gusta y qué no. Respetá tu cuerpo y el del otro. Cuidate, sincerate, divertite.
7) Rodeate de cosas lindas. Pintá tu casa de colores estimulantes. Tené plantas en el balcón o la oficina. Elegí una mascota (perro, gato, hamster: hay para todos los gustos y posibilidades) que te haga compañía y te dé cariño.
8) Conocete. Dedicá tiempo a saber más sobre vos, sobre tus sus virtudes y defectos, tus placeres y disgustos. Aprendé a reconocer tu propia sensibilidad, a manejar tus reacciones.
9) Manejá la ansiedad. Originalmente el cerebro activa la ansiedad en momentos de peligro. Pero muchas veces lo hace ante situaciones neutras. Y nos sentimos mal ante la simple posibilidad de que algo salga mal. Hay que controlarse, dejar de idealizar, no buscar la perfección. 10) Revisá tu cuerpo. Enfermedades psicosomáticas, como el asma o la psoriasis, son síntomas de que algo no está funcionando en el nivel emocional. Pueden y deben tratarse desde el punto de vista clínico, pero también psicológico.
11) Dejate ayudar. No hay que sentir vergüenza cuando uno no puede salir solo de un problema. Ni creerse omnipotente. Al contrario: si alguien desea ayudarnos significa que nos quiere, que le importamos. El orgullo y la autosuficiencia generan sentimientos de inferioridad y agresividad.
12) Ponete en el lugar del otro. Es una gran manera de desactivar conflictos. Analizá la situación con los argumentos de la otra parte. Tal vez la razón igual sea tuya, pero al menos comprenderás por qué el otro piensa como lo hace.
13) Meditá. Hay diferentes técnicas, pero todas apuntan a lo mismo: a aprender a poner una pausa, a mejorar el estado de ánimo, a conocernos mejor. Averiguá las opciones y elegí la que más te guste.
14) Anticipá consecuencias. Cuando hagas algo, planteate por un momento qué podría suceder. Analizá si alguien podría sentirse afectado por tus actos. Incluso evitarás lastimarte vos misma.
15) No te quedes anclada en el pasado. El ayer debe servir como lección, pero no como protagonista del presente. No podemos pasarnos la vida pensando en qué hubiera sido si... Lo único que podemos hacer es vivir es el presente. La nostalgia dajala para el tango.
entremujeres.com

No hay comentarios: