lunes, 26 de julio de 2010

Más estrellas que en el cielo

Por Estela Estrada
Para LA NACION
Este firmamento de estrellas de bronce y terrazo que homenajean a los inmortales del mundo del espectáculo celebra exultante su 50° aniversario. El Paseo de la Fama, como se conoce el tramo de cuatro kilómetros de largo del bulevar Hollywood y la calle Vine de Los Angeles, fue creado en 1960 como una operación de marketing orientada a devolverle al entonces alicaído barrio parte del esplendor del que había gozado en las décadas doradas de Hollywood. La idea de dedicar una estrella a las figuras más destacadas del cine, la televisión, la música y la radiofonía y, más recientemente, de las artes escénicas, tuvo un éxito arrollador. Tal fue su aceptación que hoy, medio siglo más tarde, el Paseo es no sólo una de las imágenes más emblemáticas de la meca del cine y el lugar favorito de los angelinos para homenajear y despedir a sus ídolos fallecidos, sino que con más de 10 millones de visitantes por año es también la atracción turística más visitada de esta ciudad.
Un paseo por la historia
La idea de lavarle la cara al decadente y empobrecido bulevar Hollywood se gestó en la Cámara de Comercio de esa ciudad a mediados de los años cincuenta. En 1958, el proyecto de renovación comenzó con la instalación de un puñado de estrellas a modo de prueba, entre ellas las de Burt Lancaster y Joanne Woodward. La asignación de estas y de las primeras 1500 luminarias del ya oficial Paseo de la Fama, cuya construcción había empezado en febrero de 1960, corrió a cargo de un comité ad hoc formado por los magnates del cine del momento: Walt Disney, Samuel Goldwyn y Cecil B DeMille, entre otros. Uno de los nombres propuestos al comité y que éste rechazó fue el de Charles Chaplin. Pocos años antes, el actor británico había sido una de las tantas víctimas en Hollywood de la persecución anticomunista iniciada por el senador McCarthy. Finalmente, en 1972, y tras una demanda presentada por su hijo, el inolvidable Carlitos recibió su merecido homenaje.
Para el 28 de noviembre de 1960, día de la inauguración del paseo, 2518 estrellas de color rosa incrustadas en terrazo negro iluminaban las veredas del remozado bulevar. Intercaladas con las luminarias dedicadas se dejaron 960 vacías, reservadas para las glorias futuras. Al ver que este firmamento comenzaba a quedar chico, se tomó la decisión de expandirlo con una segunda hilera, en los ochenta, y con una cuadra más en los noventa.
El nuevo tramo lo estrenó Sophia Loren, a quien se le otorgó la estrella 2000. A partir de 1968, con el sistema de elección de los candidatos ya establecido, las ceremonias de investidura comenzaron a realizarse con regularidad. Algunos de los artistas que han inaugurado estrella en el 2010 son Ringo Starr -cuya ceremonia coincidió con los 50 años de la construcción del paseo-, Andrea Bocelli, Mel Brooks, Russell Crowe, Julia Louis Dreyfus, el ogro Shrek y el recientemente fallecido Dennis Hopper, quien acudió a la inauguración a pesar de que se encontraba ya seriamente enfermo.
Entre los 30 candidatos seleccionados para 2011, se destaca la española Penélope Cruz, quien compartirá terrazo con sus compatriotas Antonio Banderas, Julio Iglesias y Plácido Domingo. "Pe" engrosará la lista de hispanos que ya se han ganado su espacio en el paseo, como Luis Miguel, Andy García o Cantinflas.
Filtro de estrellas
Cada junio, la Cámara de Comercio de Hollywood, a través de un comité integrado por cinco miembros, selecciona un promedio de 24 ganadores entre cerca de 300 candidatos. Los premiados, quienes generalmente inauguran su estrella al año siguiente del anuncio oficial, deben pagar 25.000 dólares a la Cámara para la fabricación de la estrella y los gastos de mantenimiento del paseo. Las luminarias son de terrazo color rosa; están incrustadas en una gran baldosa de terrazo negro pulido y llevan los bordes y el nombre del artista en bronce. Bajo el nombre, hay un símbolo, también de bronce, de la categoría a la que pertenece el famoso: una cámara para el cine; una antena para la televisión; un micrófono para la radiofonía y un fonógrafo para la música. Las máscaras de la comedia y la tragedia simbolizan el teatro y las artes escénicas.
Cualquiera puede proponer un candidato a la Cámara, pero a menudo los nombres los sugieren los clubes de admiradores y los estudios de cine. Los estudios, además de correr con todos los gastos, hacen coincidir las ceremonias de inauguración con los estrenos de sus películas. Russell Crowe, por ejemplo, recibió su estrella en abril, un mes antes del estreno mundial de Robin Hood , y el ogro Shrek conquistó la suya en mayo, el día previo al estreno de Shrek por siempre .
Una regla inquebrantable en este proceso estelar es que las candidaturas cuenten con la aprobación del artista y que éste se comprometa a fijar un día para la ceremonia inaugural. Si el premiado no define un día en un período máximo de cinco años -como sucedió con Madonna y Withney Huston- tendrá que despedirse del paseo o empezar de cero con una nueva candidatura.
Los que brillan por su ausencia
Si en el paseo son todos los que están, no están todos los que son: Michael Douglas, Robert De Niro, Kate Winslet, Julia Roberts, Robert Redford o Clint Eastwood brillan por su ausencia entre los homenajeados. ¿Cómo explicar semejantes agujeros negros? En ocasiones, es por la falta de interés de los artistas, y en otros, como en el caso de Redford, se debe a que nunca ha sido nominado, según explicó a LA NACION Ana Martínez, alias "Stargirl" (la chica de las estrellas) por ser la responsable de las ceremonias inaugurales.
Otros ausentes sí tienen interés -de lo contrario, no hubieran dado luz verde a su candidatura-, pero lo que no tienen es tiempo para hacer acto de presencia, como parece ocurrirles a Robert Downey Jr. y a George Clooney. "Estoy segura de que sus agendas están repletas -comenta Martínez-. Pero no los presionamos porque tenemos ceremonias para todo el año. Esperaremos hasta que sus estrellas lleguen a su fecha de vencimiento."
Encontrar nombres de reemplazo para los desinteresados es lo de menos. Sólo quedan unas 300 estrellas vacantes y en Hollywood, salvo un puñado de extravagantes, todos sueñan con pisar la suya.

UN AÑO DE FESTEJOS
Las celebraciones del 50° aniversario del Paseo de la Fama arrancaron el último 8 de febrero con la entrega de la estrella número 2401 al ex beatle Ringo Starr y no se detendrán hasta al cierre del año. Anoche comenzó un festival popular de cine, música y teatro en el corazón del bulevar, y en noviembre próximo será la gala con alfombra roja, a la que están invitadas todas las celebridades homenajeadas allí.

Curiosidades made in Hollywood

Gene Autry, actor de películas del Lejano Oeste y cantante de country, es el único artista con cinco estrellas, una en cada categoría.

Michael Jackson fue el primer artista en tener dos estrellas en la misma categoría: como solista y como integrante de The Jackson Five. Otros que han hecho doblete son Diana Ross (The Supremes), Smokey Robinson (The Miracles), John Lennon, George Harrison y Ringo Starr (Los Beatles). A Paul McCartney se le asignó su estrella, pero aún no se ha fijado la fecha de la ceremonia inaugural.

También tienen su baldosa los perros Lassie, Rin Tin Tin y Strongheart, el Rin Tin Tin del cine mudo.

Entre los personajes de ficción estelarizadosse encuentran Mickey Mouse, el Pájaro Loco, Bugs Bunny, el Pato Lucas, el elenco de L os Simpson, Blancanieves y el robot R2D2 de Star Wars . Shrek acaba de sumárseles.

Muhammad Ali rompió una tradición: su estrella está colocada en una pared del teatro Kodak, que no quería que nadie lo pisara.

Algunas estrellas fueron robadas y luego repuestas, como las de James Stewart, Kirk Douglas, Gene Autry y Gregory Peck.

Julia Louis Dreyfus, la actriz de Seinfeld y The New Adventures of Old Christine , descubrió en la ceremonia que su estrella tenía su nombre mal escrito: corregido el error (de Luis a Louis), el trozo equivocado se lo regalaron como recuerdo.

Las admiradoras de Julio Iglesias se turnan todos los meses para limpiar su baldosa.

Cuando una pareja recibe sus respectivas luminarias, estas se instalan una al lado de la otra. Aunque los homenajeados se separen en la vida real (como en el reciente caso de Susan Sarandon y Tim Robbins) seguirán unidos en el Paseo.

lanacion.com