sábado, 12 de mayo de 2012

La sobrecarga de tareas domésticas es causal de divorcio

La Corte mendocina tuvo que intervenir en un caso de divorcio en el que la mujer le reclamaba al hombre, además de haberle sido infiel, una sobrecarga de tareas domésticas. El pleito duró casi seis años. Los jueces de la Corte avalaron el planteo de ella, que tuvo que encargarse de criar sola a tres hijos, además de cuidar de su suegra y un hermano discapacitado de su marido.
El matrimonio, que residía en San Rafael, se casó en 1961. Dejaron de convivir en 1997 y recién en 2006 ingresó un pedido de “separación de hecho sin voluntad de unirse”, por parte del esposo, que ya vivía con una novia. La mujer apeló y reclamó “injurias” por el engaño del hombre y por obligarla a asumir la sobrecarga de tareas a la que estuvo expuesta durante 36 años, lo que fue considerado por los jueces de una Cámara Civil. El abogado del hombre pidió la inconstitucionalidad de la resolución por “arbitraria”. Al final, tuvo que decidir la Suprema Corte de Justicia de Mendoza que falló a favor de la mujer.
La sentencia de los jueces Alejandro Pérez Hualde, Jorge Nanclares y Fernando Romano, deja claro que hubo “exceso en las cargas domésticas asumido por la señora, y como correlato, la falta de atención y preocupación del marido por tales cargas”. Según el fallo, el hombre “se sustrajo a la atención y necesidades de la casa, obligando así a su cónyuge a asumir una función de responsabilidad que excedía a sus correspondientes deberes matrimoniales”.
En la propuesta de acuerdo de separación de bienes, el hombre solicitó a su esposa “renunciar a reclamar importe alguno por el cuidado de mi madre y mi hermano”. Para los jueces ese pedido corrobora la sobrecarga de tareas.
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