sábado, 29 de enero de 2011

Hay 600 millones de autos en el mundo: uno cada 11 personas

Antes de que Carl Benz se decidiera a registrar su invento, la dirección de patentes de Alemania había contemplado otros 37.436 proyectos. Pero ninguno cambiaría de tal manera a la humanidad como el de este ingeniero alemán. Benz tenía 42 años, había trabajado de joven como cerrajero y para esta época ya tenía una larga experiencia en su fábrica de fundición de hierro y de componentes mecánicos. Su invento era una carruaje con tres ruedas enormes y un motor detrás de la butaca, que terminaría por convertirse en el primer automóvil de la historia . Mañana se cumplen 125 años de la creación del auto, uno de los inventos que más ha proliferado en la historia de la humanidad, a tal punto de que ya hay uno cada 11 personas en todo el mundo.
Por entonces el vehículo que más se usaba era el carruaje impulsado por caballos. De hecho, el triciclo que armó Benz estaba basado en un carro, aunque lo verdaderamente novedoso fue utilizar un motor de combustión interna como fuerza propulsora. Antes también ya se habían probado motores a vapor o eléctricos, pero la idea que terminó prosperando fue la de Benz.
El sistema que utilizó para su invento fue un pequeño motor de cuatro tiempos de un solo cilindro , con menos de un caballo de potencia –hoy un auto chico de calle puede tener 100 caballos–, que funcionaba a nafta, con encendido electrónico, carburador y radiador refrigerado por agua. Este principio de funcionamiento sigue siendo el mismo que llevan la mayoría de los autos que se venden hoy en día. Aunque parezca mentira, no hay una gran diferencia mecánica entre este triciclo y una Ferrari .
Pero no fue fácil para Benz instalar su nuevo producto. Fue él mismo quien obtuvo el primer permiso de conducir (apenas un documento firmado por una autoridad de su ciudad), en agosto de 1888. Había hecho algunas pruebas en 1885 pero el modelo era ruidoso, apenas superaba los 15 km/h y por sobre todas las cosas, difícil de manejar. Y no lo ayudó demasiado que en una de esas pruebas públicas terminó chocándolo contra una pared.
Por entonces el propio Benz llegó a desconfiar de su invento. Fue su mujer, Bertha Benz, la que más creyó en él y terminó convirtiendo a su marido en uno de los más grandes empresarios de la industria automotriz, y cofundador de Mercedes-Benz junto al ingeniero alemán Gottlieb Daimler.
A principios de 1900, había apenas unos 4 mil autos en todo el mundo . Cien años después, el auto se ha convertido no solamente en un medio de transporte, a tal punto que resulta casi imposible imaginarse como serían nuestras vidas sin autos.
Hay autos chicos, medianos y grandes, camionetas, camiones, minibuses. Autos para cumplir tareas fundamentales en la vida diaria, autos para pasear y hasta autos para seducir .
En 2009 se fabricaron 61 millones de autos y camiones –500 mil de ellos en Argentina–, según los registros de la OICA, que agrupa a los fabricantes de autos a nivel mundial. Además ya hay al menos 600 millones de autos en todo el mundo . De acuerdo a esos registros, casi 11 personas por cada auto que hay en el mundo, aunque algunas estimaciones suman otros vehículos motorizados y llegan hasta los 800 millones.
En los Estados Unidos hay casi 230 millones de automóviles, más que los 210 millones que hay en toda la Unión Europea. China e India son otros dos grandes mercados, que además crecen a cifras exponenciales . En China ya hay 176 millones de vehículos y en la India 120 millones, aunque los registros de estos dos últimos países también incluyen motocicletas.

El mítico viaje de Bertha Benz
La mujer de Benz, llamada Bertha, invirtió en la empresa de su marido y participaba activamente en las decisiones. Dos años después del nacimiento del primer auto, decidió hacer un viaje de promoción del modelo. Subió a dos de sus cinco hijos a bordo y lo manejó más de 100 kilómetros, entre las ciudades alemanas de Mannheim y Pforzheim, incluso haciéndose cargo de algunos arreglos del auto. La prueba sirvió para demostrar que se trataba de un producto confiable, innovador y con destino de éxito. Hoy, la “Ruta Bertha Benz” es un camino turístico que evoca aquella travesía ya mítica.
clarin.com