jueves, 24 de junio de 2010

Cada vez más mujeres tienen amantes

En estos días está muy de moda conocer gente por Internet. Ya agotaste todos los recursos que tenías a tu alcance para relacionarte con un posible candidato (amigos, familiares, vecinos, etc.) y, al tener una computadora disponible, estás tratando de encontrar a alguien interesante en sitios de chat, páginas personales y afines.
Conozco varias parejas felices que se han vinculado por primera vez por este medio y también sé de cantidades de intentos fallidos. Algunas personas lo siguen considerando algo que jamás harían, pero está comprobado que es un medio para conocer gente, como cualquier otro... ¿como cualquier otro? Es preciso tener ciertos recaudos para que la experiencia sea lo más gratificante posible.
En primer término, es necesario tener bien presente que, al menos en un principio, estamos en el mundo de la fantasía. Podemos decir cualquier cosa, aunque no lo hagamos, y nos pueden decir cualquier cosa (algo que sucede en muchas oportunidades). Veamos si con el correr de los emails y de los chats, la persona es consistente en lo que dice, o cambia su discurso (¡prestémosle atención a nuestra intuición y a nuestra memoria!).
Luego, no depositemos todas nuestras esperanzas en esta persona, como si fuera la tabla de salvación que nos hará dejar de estar solas y llenará los vacíos existenciales que tengamos. Al igual que la gente que conozcamos por otros medios, nadie completará tu vida, si previamente no te dedicás a asumir y a subsanar los problemas emocionales que tengas.
Tercero, tratá de que esta relación no te saque de la realidad. Si pasás más tiempo delante de la computadora que fuera de ella, ¡te estás perdiendo de vivir la vida real!
Cuarto, intentá hablar por teléfono con esta persona (o por Skype o cualquier programa de voz para Internet). El tono de voz es esencial para dilucidar si realmente nos agrada nuestro interlocutor.
No des información sobre tus finanzas, ni la dirección de tu casa o de tu trabajo. Si acordás encontrarte en persona, que sea en un lugar concurrido, con buena iluminación. Llegá sola y andate sola, por más simpático que parezca. En caso de dudas, podés llevar a un amigo o amiga para que se siente cerca de tu mesa, ¡no importa la edad que tengas! ¡La seguridad es lo primero! Aunque el hombre que hayas conocido parezca adorable y sincero, esperá hechos bien concretos (no sólo palabras lindas) para saber si le abrirás tu corazón, o si preferís continuar en la búsqueda. Esto sólo lo sabrás con el correr del tiempo.
Por último, nunca pero nunca te conformes con menos de lo que merecés.
Merlina Meiler, coaching emocional y autora del blog Mejora emocional.

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