domingo, 27 de junio de 2010

12 sitios que ayudan a adelgazar

Es cierto, la Web tiene demasiada información. ¿Te perdés y no encontrás lo que necesitás? Hicimos la búsqueda por vos. Si tu objetivo es adelgazar te facilitamos 12 páginas que podés visitar para buscar info y ayuda para perder peso y comer mejor.
Sociedad Argentina de Nutrición. Información de primera mano, recetas saludables y una gran cantidad de publicaciones “para la comunidad” que podés descargar en formato PDF.
Asociación Argentina de Dietistas y Nutricionistas Dietistas. Incluye recetas, información y “falsas creencias” de los alimentos. También consejos para cada etapa de la vida: adolescentes, embarazo y adultos.
Fat Fit. Página con tests y herramientas interactivas. “Cuenta pasos”, “Mental Gym” y “Escalera de Cambio” son algunas propuestas innovadoras. El sitio es dirigido por la Dra. Mónica Katz. Te contamos más.
Aprender a comer. Es muy visitada. Didáctica y con un toque irónico, como su nota más leída: “La nefasta comida chatarra”. Fue creada por Daniel De Girolami, Médico Nutricionista, docente de la U.B.A.
Dieta Personalizada. Incluye un programa interactivo. Hay que cargar algunos datos personales y los objetivos buscados. Como resultado, aparece una dieta que intenta ajustarse a esa información. Fue creado por el Horacio Neuman, Médico Clínico y Especialista en Nutrición.
Alimentación Sana. Es una Web muy completa, que intenta responder a preguntas comunes: ¿por qué como cuando estoy aburrida? ¿Por qué mi dieta no funciona? Tiene recetas, tips y novedades.
Dietas.com. Es un muestrario de los distintos tipos de dietas: tradicionales, medicinales, de frutas, orientales, cortas, famosas y mediterráneas.
Cuida tu línea. Página española que apuesta a la interactividad. Invita a calcular el IMC (índice de masa corporal) y el ICC (índice cintura cadera). Incluye un foro, para compartir datos con los otros navegantes.
Fundación Alimentación Saludable. Pertenece a la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación. Incluye la “Nueva Rueda de los Alimentos” y la “Rueda Antioxidante”, que se pueden descargar junto a su explicación.
Weight Watchers. Si sabés Inglés, esta página te puede ser útil. Tiene historias de éxito y secciones de “comunidad” para conectarte con quienes comparten tu interés. Todo, con un diseño muy atractivo.
Tweet what you eat. Forma parte de la red social Twitter. Es un diario de alimentación on line donde podés cargar lo que comiste y compartirlo con otros seguidores. Te contamos cómo usarlo. Dr. Alberto Cormillot. La página del reconocido médico tiene gran cantidad de información actualizada. También una “nutropedia” con todo el ABC de la nutrición.

Menos restricciones y más placer son las claves de las nuevas dietas
Durante décadas, la relación con los kilos de más se planteó como una guerra, una larga cadena de batallas en las que el triunfo y la derrota (expresados por una impiadosa balanza) estaban estrechamente ligados a la voluntad, al sacrificio y, sobre todo, a la capacidad de privarse de aquello que nos gusta. Sin embargo, las nuevas tendencias en materia de nutrición cuestionan este abordaje y aseguran que el modelo de las dietas súper restrictivas y los alimentos satanizados no sólo fracasó, sino que derivó en una epidemia de obesidad. Hoy, los expertos consideran que no hay peso saludable sostenido sin habilitar el placer cotidiano en la alimentación, sin una relación más amigable con el propio cuerpo y sin un replanteo de los hábitos que nos entregan al sedentarismo y la "vida chatarra".
"La mejor prueba de que el modelo de las dietas restrictivas fracasó es el ejército de dietantes (personas que van de dieta en dieta) gordos que hay en el mundo. Está demostrado que privarnos del placer estresa y genera mayor deseo de todo aquello que evitamos", afirma la doctora Mónica Katz, especialista en Nutrición y autora del libro "No Dieta. Puentes entre la Alimentación y el Placer".
Según coinciden muchos expertos, las dietas, tal como las concebimos hasta ahora, no funcionan:privarnos de aquello que deseamos sólo prepara para el fracaso. "Basta con ver las estadísticas: el 60% de la población mundial tiene sobrepeso", dice Katz. "El nuevo modelo promueve pequeños cambios de estilo de vida sostenidos en el tiempo y un abordaje 'no dietante', basado en la legalización del placer y en el objetivo de alcanzar el mejor peso posible y no el que la cultura dicta como ideal. Uno debería tratar de ser la mejor versión de sí mismo, y no otro. No debemos seguir odiando nuestros cuerpos".
Claro que una cultura que eleva el modelo estético "Barbie" no ayuda. Pero Katz se suma a una tendencia que asume una autocrítica y propone revisar los paradigmas vigentes: "La comunidad científica también es responsable de haber arrancado al alimento de su lugar primario y original: la nutrición, el placer y la socialización", dispara. "Nuestro silencio respecto al hecho de que nacemos con derecho a comer y a sentir placer en ese acto avala la satanización de muchos alimentos y convierte la comida en algo ilícito. Aquello de 'cerrá la boca y andá al gimnasio' no sirve. Por hambrear a la gente terminó ganando la obesidad".
La doctora Marcela de la Plaza, de la Sociedad Argentina de Nutrición, coincide. "Es el único planteo que sirve para bajar de peso y sostenerlo: el cambio de hábitos y el largo plazo. Lo de la dieta de hambre por un período acotado fracasó; lo de 'no sirvo para nada, rompí la dieta', se terminó. Comiendo bien, sanamente, e incluyendo todos los alimentos, se puede adelgazar. Un plan para bajar de peso puede incluir cremas, chocolates y alcohol. En su justa medida y en función de cada caso, un planteo nutricional saludable no debe siquiera evitar el kiosco: basta con aprender a elegir qué comprar. Si uno muere por el chocolate, una golosina de 25 gramos (por ejemplo un chocolate), engorda lo mismo que una manzana. Lo importante es organizar una rutina de alimentación".
Aun en el caso de personas obesas, los expertos aseguran que la dieta de hambre no sirve, porque el "efecto rebote" se repite casi sin excepciones. "Las dietas están hechas para romperlas: son una invitación al descontrol", dice la especialista en obesidad Ana Cappelleti. "Es necesario empezar a discriminar el sobrepeso que afecta la salud de lo que podríamos llamar 'obesidad cultural', ligada a los estrictos cánones de belleza vigentes. Cada uno tiene un peso de tendencia: la búsqueda del 'peso ideal' debería ser el mejor 'peso posible' para uno, comiendo con moderación y siendo activo".
El nuevo paradigma no reduce los objetivos a la pérdida de peso: "Tan importante como adelgazar es mejorar las enfermedades asociadas al sobrepeso y la obesidad", subraya Cappelletti. La balanza importa, claro, pero no más que el "estado de situación" que alumbran los análisis clínicos y no más que la calidad de vida que regala un cuerpo saludable.
Se trata de "verse bien" y, sobre todo, de "sentirse bien", combo que podría resumirse en el concepto de "bienestar", un marco que no sólo no excluye el disfrute, sino que lo vuelve indispensable.
"Se puede adelgazar y tener un cuerpo cómodo y sano sin caer en el dietismo crónico ni en los trastornos alimentarios. El alimento es un placer primario que no deberíamos perder", dice Katz. Las sociedades que conservan ese lugar para la alimentación tienen una prevalencia de obesidad menor, asegura. "Los franceses, por ejemplo, reyes de lo gourmet y de una cultura culinaria basada en 'poco, pero bueno', tienen sólo 10% de obesidad en la población adulta. No es desde la privación que se le gana al sobrepeso". Ya no.

Semillas, un alimento beneficioso para una dieta equilibrada
Las semillas son el embrión y reserva alimentaria de nuevas plantas. Son ricas en grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, y son buenas fuentes de fibra, de vitaminas del complejo B, vitamina E, calcio, fósforo, potasio y hierro. Además, contienen una importante cantidad de proteínas. En quienes consumen carne y lácteos no es problema, pero puede ser importante en vegetarianos estrictos para completar las necesidades de aminoácidos esenciales.
Las semillas son aperitivos ideales, nutritivas, transportables y con poca grasa saturada. Es necesario recordar que tienen nutrientes muy valiosos pero también muchas calorías, con lo cual hay que moderar su consumo dentro de una alimentación equilibrada.
Algunos ejemplos de las semillas que encontramos en nuestro medio son:

· Semillas de calabaza: son ricas en proteínas, hierro, zinc y fósforo. Además de todas estas sustancias nutritivas, estas semillas dan textura y sabor a risottos o alteados de vegetales.
· Semillas de sésamo: fuente de proteínas, calcio, hierro y niacina. Mezclada en la sal, las semillas de sésamo molidas son un buen condimento.
· Semillas de girasol: son ricas en minerales, como potasio y fósforo. Son excelentes para aderezar ensaladas.
· Semillas de lino: son una fuente estupenda de fibra y ácidos grasos omega 3; si se muelen, puede agregarse a batidos, yogur, jugos de fruta.
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