lunes, 16 de enero de 2012

Diez hábitos saludables para encarar en el arranque del año


Comienza el año y la lista de metas a lograr es extensa. Cuidar la salud es un propósito que se repite; siguiendo estos diez hábitos se podrá llegar a diciembre y asegurar que la prueba está superada.
1) Limitar los objetivos
Los proyectos son vitales para el buen vivir, pero en exceso juegan en contra. “El comienzo de año es estresante porque se tiene por adelante un futuro incierto y la gente suele proponerse un montón de metas. La idea es limitarlas a dos o tres. Si no, a fin de año aparece el sentimiento de inferioridad por no haber alcanzado lo propuesto”, señala María Teresa Calabrese, psiquiatra y psicoanalista.
2) Comer de todo sin excederse
Adelgazar es un clásico de la lista. Para lograrlo hay que seguir algunos consejos. “Todos los alimentos pueden formar parte de nuestra alimentación, si sabemos manejar el cuánto y cómo de los menos saludables, dejándolos para situaciones eventuales”, indica la licenciada en Nutrición Mercedes Ayzaguer. Las dietas radicales no funcionan: de nada sirve cuidarse en enero para retomar las viejas costumbres en marzo. Se trata de cultivar un hábito, por eso se deben privilegiar conductas sostenibles a lo largo del año.
3) Distribuir las comidas
Otro secreto para mantener un peso óptimo es distribuir las comidas en intervalos parejos de tiempo. “Nunca hay que pasar más de cinco horas sin comer, se recomienda hacer cuatro comidas más colaciones y no cenar en abundancia”, explica Ayzaguer.
4) Elegir alimentos saludables
Mantener un stock siempre a mano para no caer en tentaciones. En el caso de los vegetales, por ejemplo, “podemos lavarlos o rallarlos y guardarlos en recipientes herméticos, de manera de manera de tenerlos listos para consumir en días siguientes”, sugiere Ayzaguer. Las frutas, siempre accesibles, son una buena elección como colación o merienda.
5) Hacer actividad física
“Fundamental para mantener la salud y prevenir una serie de enfermedades como la obesidad y la hipertensión”, señala Lionel Alborés, preparador físico deportivo. Lo ideal es hacer ejercicios “un mínimo de 3 veces por semana entre 45 minutos y una hora”. Si la billetera no acompaña se puede seguir una rutina simple al aire libre de 30 minutos de caminata diaria y una relajación para estirar los músculos y tendones. Los más entrenados pueden “trabajar con el peso del cuerpo haciendo flexiones de brazos, piernas, abdominales”, explica Alborés.
6) Vencer al aburrimiento
Suele atentar contra la actividad física. Para evitarlo hay que variar la rutina de entrenamiento con frecuencia. Una buena idea es asistir a clases de baile (en los gimnasios se enseñan ritmos como reggaetón o salsa) para transpirar y divertirse al mismo tiempo.
7) Control médico
Además, de comida sana y actividad física, para mantener la salud a raya se indica visitar al médico de cabecera. “Hay controles ideales para cada persona según sexo y edad, pero a grandes rasgos se puede decir que el control anual con el clínico es lo más importante, ya que de este surgirán los exámenes específicos necesarios”, señala el Dr. Christian Leiva, director de La Posada del Qenti.
8) Lavarse las manos
Es un cuidado simple y efectivo a incorporar ya que “previene un gran número de enfermedades”, señala Leiva. Para que funcione debe realizarse bien: utilizar jabón para arrastrar los gérmenes y lavarse de forma enérgica, llegando a la zona de la muñeca, entre los dedos y debajo de las uñas.
9) Equilibrio emocional
Es un aliado clave para la buena salud. “No existe ninguna enfermedad orgánica que no tenga repercusiones mentales y viceversa –cuenta Leiva–. El estrés patológico causa gastritis, intestino irritable, agotamiento, insomnio”.
10) Manejar el tiempo
Después de leer todos estos consejos es probable que piense de dónde sacar tiempo para llevarlos a cabo. Acá, entonces, aparece el último. “Hay que elegir prioridades: qué cosas tengo que hacer ya y qué otras pueden esperar”, apunta Calabrese. En ese sentido, es bueno buscar ayuda en la pareja, hijos, familiares y amigos. Eso sí, hay que bajar la exigencia: “Muchas veces cuesta delegar porque se piensa que sólo uno hace bien las cosas. Hay que aceptar las modalidades del otro”.
clarin.com