domingo, 15 de enero de 2012

Cerebro femenino y masculino: cómo impactan sus diferencias en las conductas


Si bien no es ninguna novedad que los hombres y las mujeres a menudo piensan distinto, los últimos avances de las neurociencias han revolucionado este campo de estudio.
Hasta ahora se sostenía que esas diferencias se debían al funcionamiento de las hormonas sexuales o a las presiones sociales. Se creía que la estructura básica del cerebro de hombres y mujeres era la misma. Sin embargo, estudios científicos recientes realizados mediante resonancias magnéticas funcionales (IRMf) han demostrado que no son exactamente iguales.
Aunque el 99% de nuestros genes sean idénticos, ese 1% hace una diferencia. No hablamos de capacidades o aptitudes mayores o menores, sino de una realidad hormonal distinta. Se investiga, por ejemplo, porqué las mujeres son más propensas a sufrir ciertos trastornos (como, por ejemplo, la depresión), o la razón por la cual algunos fármacos funcionan bien en los hombres pero no tienen casi efecto en las mujeres.
Se estudia de qué manera los niveles de hormonas impactan en las decisiones, qué efectos tienen en las conductas las diferencias en los circuitos neuronales y en las sustancias químicas que transmiten los mensajes entre las neuronas, si piensan de manera similar hombres y mujeres. 
No es sólo cuestión de biología sino de cómo la biología afecta a la percepción o a nuestras habilidades. Una mujer recuerda peleas que el hombre insiste en que nunca sucedieron. La frecuencia diversa con que, en promedio, los pensamientos sobre sexo ingresan en el cerebro femenino y en el masculino. ¿Es una mujer que supera los cincuenta más proclive a iniciar el divorcio que un hombre? Las mujeres, ¿perciben mejor las emociones?
Un estudio en la Escuela de Medicina de Harvard encontró que la región del cerebro en la que se procesan las decisiones y la resolución de problemas (en el lóbulo frontal) era proporcionalmente más grande en las mujeres. También se encontraron diferencias en la corteza límbica, que regula las emociones, más grande en el cerebro de las mujeres.
Otros estudios han descubierto que el hipocampo, involucrado en la memoria de corto plazo, era mayor en las mujeres. Entre las regiones que se cree que son más grandes en el cerebro de los hombres se destaca la corteza parietal, que procesa las signos de los órganos sensoriales y está involucrada en la percepción del espacio.
Hombres y mujeres utilizan distintos mecanismos cerebrales para controlar el dolor. También difiere el comportamiento de la amígdala, que regula las emociones y la conducta social y sexual.
Los estudios que se han llevado a cabo en este campo revelan que los hombres y las mujeres procesan los eventos emocionales de forma muy distinta. ¿Qué pasa por la cabeza de hombres y mujeres en sus relaciones afectivas? ¿Por qué las mujeres a menudo desearían que sus parejas fueran mas empáticas, qué papel juega el cerebro en la competencia entre hombres o en las relaciones laborales entre jefes y subordinados?

Comprender la biología del cerebro femenino y masculino nos puede ayudar a relacionarnos mejor. Una parte importante del conflicto que existe entre hombres y mujeres se debe a las expectativas, poco realistas, derivadas de la incapacidad de comprender las diferencias entre ambos géneros. La mayoría cree que los objetivos primordiales del cerebro masculino son el sexo, el status y el poder, no necesariamente en ese orden. Y es cierto que la tendencia a buscar estos fines está programada en los circuitos del cerebro masculino.
Pero eso no es todo, ni mucho menos. Los chicos desde el principio aprenden de forma diferente a como lo hacen las chicas, y se interesan por cosas distintas. La acción y el juego brusco están programados biológicamente. Los hombres no son esclavos de la testosterona o del impulso sexual. Pueden madurar hacia una capacidad de amar y apegarse que es al menos tan fuerte como en la mujer. El estereotipo de hombre estoico y falto de emociones se contradice con las investigaciones que muestran la entrega y devoción del cerebro del padre y del hombre maduro.
Los bebes varones son más emotivos que las niñas. Sin embargo, las prácticas educativas, las presiones sociales y la biología empiezan a remodelar los circuitos cerebrales masculinos desde temprano, enseñándoles a inhibir los sentimientos.
El conocimiento de los entresijos del cerebro masculino y femenino puede ayudar, tanto a los hombres como a las mujeres, a sentir más intimidad, compasión y valoración mutua.
Dra.  Roxana Kreimer
entremujeres.com

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